Hibisco

Un gran recurso medicinal

El hibisco precisa pocas presentaciones para los amantes de las flores y la jardinería. Existen más de 150 especies de hibiscos, que crecen de forma natural por las regiones tropicales y subtropicales del planeta, pero además se han conseguido variedades muy vistosas para su uso en jardinería.

Lo que quizá mucha gente desconozca es que además es un poderoso recurso medicinal. En Asia Menor y en África Oriental las flores del hibisco se toman en una infusión sabrosa y refrescante que recibe el nombre de té de carcadé, té rojo (por el color que toma), té de romaza o también té chino. Se suele degustar en reuniones sociales o familiares.

La especie de hibisco más empleada con finalidades terapéuticas es el hibisco de Centroamérica (Hibiscus sabdariffa L.), que se encuentra desde el sur de México hasta Panamá, pero que se cultiva en otras regiones tropicales, como Tailandia o Senegal.

Es una planta de hasta metro y medio de alto, con las hojas alternas, de forma oval lanceolada, y bellísimas flores solitarias, de color rojo o verde amarillento, que se recolectan con fines medicinales al poco tiempo de su floración.

Propiedades medicinales

  • El hibisco contiene abundantes ácidos orgánicos, como el ácido hibísico, málico y tartárico, además de mucílagos, fitosteroles y pectina, y se considera una fuente privilegiada de vitamina C. Destaca por sus virtudes vitamínicas, aperitivas, digestivas y laxantes.
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  • Es un remedio ideal para despertar el apetito, combatir la acidez estomacal, las indisposiciones gastrointestinales con espasmos, la gastroenteritis y el estreñimiento puntual.
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  • El hibisco actúa asimismo como un efectivo diurético y antiséptico, válido para tratar las infecciones en el tracto urinario y para favorecer la inhibición de agentes patógenos.
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  • Pero, además, las flores son demulcentes, protegen las mucosas de los conductos respiratorios y mitigan la irritación de garganta.
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  • El hibisco es también un tónico circulatorio, del que se ha probado su capacidad para dilatar las arterias y favorecer la circulación sanguínea. Se indica en casos de hipertensión arterial, y para el tratamiento de varices, flebitis, hemorroides y sabañones.
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  • Finalmente, se ha usado como tranquilizante para templar ataques de ansiedad y mitigar el insomnio.
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Fórmulas de herbolario

  • Infusión digestiva: Como remedio para aliviar los espasmos gastrointestinales, los especialistas recomiendan una infusión de agradable sabor que combina a partes iguales flores de hibisco y dos digestivos más, hierbaluisa y anís verde.
  • Cómo prepararla: Se hierve una cucharada sopera de la mezcla por vaso de agua, durante 1 minuto. Se cuela y se puede tomar como preventivo tras una comida copiosa o fuerte, o cuando ya se ha producido la indisposición.
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  • Infusión oriental refrescante para el verano: En países como Turquía o Irán es costumbre tomar entre amigos la infusión fría de flores de hibisco.
    Cómo prepararla: Se hierve agua y se vierte una cucharadita de flores de hibisco. Se tapa para que no se pierda el aroma y se deja reposar entre 5 y 10 minutos. Se puede beber a temperatura ambiente o con unos cubitos de hielo. Hay quien mezcla la infusión con bayas de rosal y hojas de melisa, y le añade unas gotitas de limón.
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Jordi Cebrián. Asesora: J.M.ª Teixé, herborista de «El Manantial de Salud»

 

 

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