Cerebro más sano

La vitamina E y los carotenoides protegen la memoria y la concentración

Claudina Navarro

Ambos compuestos poseen propiedades antioxidantes que contribuyen a que las neuronas se mantengan en buen estado, lo que ayuda a conservar habilidades intelectuales como la memoria verbal y visual o la concentración.

Investigadores de varias universidades estadounidenses y británicas han hallado que la vitamina E y los carotenoides (compuestos vegetales que dan color a muchos alimentos) podría ralentizar el ritmo del deterioro cognitivo entre los adultos de mediana edad, retrasando así la aparición de la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia.

Los científicos utilizaron la base de datos del estudio HANDLS (The Healthy Aging in Neighborhoods of Diversity across the Life Span), iniciado en 2004, y buscaron asociaciones entre los niveles de consumo de varios antioxidantes dietéticos (específicamente, las vitaminas A, C y E, y carotenoides como el alfacaroteno, betacaroteno (también conocido como provitamina A), la luteína, la zeaxantina, la betacriptoxantina y el licopeno) y los cambios en el rendimiento cognitivo.

Mejor memoria, fluidez verbal y capacidad de concentración

Descubrieron que se producía una sinergia constante entre los carotenoides totales (e individuales) y la vitamina E en relación con el rendimiento cognitivo que se manifiesta en la memoria, la fluidez verbal, la atención, la memoria de trabajo y la función ejecutiva.

La asociación entre licopeno y vitamina E se asocia especialmente con una buena memoria verbal. En cambio, el betacaroteno, la luteína y la zeaxantina se relacion con una mejor memoria visual.

El estudio concluye que "lLa interpretación clínica y las implicaciones de este estudio son que una dieta rica en vitamina E y carotenoides, incluido el licopeno, puede reducir la probabilidad de disminuciones cognitivas a corto plazo, particularmente en el dominio de la memoria verbal".

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Los autores de la investigación publicada en la revista Nutrients explican que el estrés oxidativo a que se ve sometido el organismo contribuye al desarrollo de trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer y de otras afecciones relacionadas con la edad, como las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

El estrés oxidativo en el cerebro y en el cuerpo en genral es causado por las denominadas "especies reactivas del oxígeno" (ROS), que se forman de manera natural como subproducto del metabolismo normal del oxígeno.

El cerebro es particularmente vulnerable a las ROS porque representa aproximadamente el 20% de todo el consumo de oxígeno corporal. Como consecuencia, la exposición a las ROS puede desencadenar modificaciones genéticas desfavorables en las neuronas.

Los nutrientes y compuestos antioxidantes que se encuentran sobre todo en los alimentos vegetales, actúan a todos los niveles: reducen la producción de ROS y los daños que ocasionan sobre las células, las proteínas que constituyen los tejidos y el ADN celular.

Esta protección se refleja en los hallazgos de estudios epidemiológicos y observacionales anteriores que han probado la relación entre alimentos como el aceite de oliva y una menor incidencia de enfermedades mentales neurodegenerativas.

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¿Qué alimentos proporcionan los nutrientes neuroprotectores?

  • Vitamina E: Sus principales fuentes alimentarias son los aceites vegetales de primera presión en frío, en especial el de germen de trigo y el de girasol. También lo proporcionan los frutos secos, el aguacate y en menor medida las verduras de hoja verde.
  • Licopeno: La principal fuente alimentaria es el tomate. Hay que tener en cuenta que su absorción mejor cuando se cocina. Otros alimentos con licopeno son el melón, la papaya y la uva rosada.
  • Betacaroteno: Se encuentra en los alimentos de color amarillo, anaranjado, rojo y verde, como zanahorias, calabazas, bonitatos, albaricoques o espinacas.
  • Zeaxantina y luteína: Son pigmentos de color amarillo. La principal fuente dietética es la col kale (berza), seguida de las espinacas, el perejil, los guisantes, la calabaza, el edamame, las coles de Bruselas, los pistachos, el brócoli y los espárragos. Ambos pigmentos son bien conocidos por su efecto protector sobre la retina. Su consumo se asocia con una menor incidencia de la degeneración macular, principal causa de ceguera.

Referencia científica:

Zonderman. A. B. et al. Association of Antioxidant Vitamins A, C, E and Carotenoids with Cognitive Performance over Time: A Cohort Study of Middle-Aged Adults​.Nutrients.

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