Josan Ruiz
  DIRECTOR
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Editorial Mayo Nº 193
La homeopatía en apuros

Muchas personas han comprobado lo eficaz que puede resultar la homeopatía para restablecer la salud. Bebés que padecen ataques de asma y que, gracias a un fármaco inocuo, respiran bien sin recurrir a broncodilatadores. Adultos con artritis que subsanan de raíz un dolor que les incapacitaba. Enfermos de colon irritable que dejan de estar a merced de su intestino. Pacientes que toleran mejor la radio o la quimioterapia... La lista puede ser muy extensa, incluyendo bastantes dolencias comunes, pero sin garantizar de todos modos la curación en cada una. Porque para la homeopatía cada paciente es un mundo, nunca un número. Su caso es único y la evolución depende de múltiples factores.
Esta forma de curar y de entender la enfermedad se ha ido abriendo paso en nuestro país únicamente gracias al boca a boca. Sin ningún tipo de reconocimiento ni apoyo oficial, soportando de tanto en tanto las andanadas capciosas de la industria médica, hoy utilizan la homeopatía el 15% de los españoles y el 25% estaría dispuesto a probarla. Más de 7.000 médicos la emplean, entre generalistas, pediatras y otros especialistas, y 15.000 farmacias expenden sus productos.
Sobre estos se cierne una seria amenaza. El Ministerio de Sanidad y Consumo está redactando el borrador de una Orden Ministerial de Medicamentos Homeopáticos. Con ella se prevé, entre otras medidas, que cada remedio pague una tasa por cada una de sus diluciones, como si se tratase de fármacos distintos, aunque lleven décadas en uso. Eso ascendería a 350 millones de euros, seis veces lo que facturan esos compuestos a precio de fábricante. La web www.homeopatia-si.esrecoge firmas contra el borrador, que es tanto como decir contra las iniciativas que empobrecen la vida en función de turbios intereses.