Buenos para el corazón

6 alimentos que estimulan la circulación

Claudina Navarro

Contienen sustancias que sientan muy bien a tus arterias y al corazón. Gracias a ellos puedes reducir tu riesgo de sufrir hipertensión, arterioesclerosis e infartos cardiacos y cerebrales.

Determinados alimentos contienen una combinación de principios activos que los hacen especialmente indicados para la salud cardiovascular. Son alimentos ricos en polifenoles, vitaminas, minerales y ácidos orgánicos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

Incluye en tu dieta habitual estos alimentos vegetales que favorecen la flexibilidad de los vasos sanguíneos y los niveles de colesterol y triglicéridos óptimos. Las propiedades antioxidantes ayudan, además, a que el colesterol no se oxide y forme las peligrosas placas de ateroma.

Alimentos sanos para la circulación y el corazón

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tomates

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Tomate cardiosaludable

  • Rojo como la sangre, contiene nutrientes necesarios para una composición óptima del fluido vital, como el hierro (0,4 mg en 150 g), la vitamina C (19 mg) y la vitamina E (0,8 mg).
  • Además es uno de los alimentos más ricos en licopeno, un pigmento antioxidante que reduce los niveles de colesterol malo LDL y previene la ateroesclerosis.
  • En España se cultivan unas 1.000   variedades de tomate. Hay para todos los gustos pero son especialmente apreciados los tomates antiguos con un buen equilibrio entre los sabores dulce y ácido, pulpa maciza y piel fina, como el Rosa de Altea o el de Barbastro, el Muchamiel, cuyo nombre lo dice todo, o el oscuro Moruno, el más rico en licopeno.
salvia

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Salvia picante y medicinal

  • Mejora la circulación,  combate la retención de líquidos y reduce la inflamación. Estos son solo algunos beneficios de una de las principales plantas de la fitoterapia europea.
  • Es antibiótica,  digestiva y antisudorífica. Se indica a menudo contra los sofocos y el insomnio.
  • En la cocina, puedes aprovechar el aroma fuerte y picante de las hojas para saborizar aceites y vinagres o  añadirlas a ensaladas, sopas y guisos, donde realza el sabor de las verduras.
  • Con  una cucharada de hojas frescas se prepara una infusión que puedes tomar con hielo.
arándanos

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Arándanos, para unas venas sanas

  • Píntate la lengua de color azul con un puñado de arándanos y no solo te vas a reír, sino que tus venas se van a alegrar al recibir una buena dosis de antocianinas que las mantienen flexibles.
  • Estos pigmentos alivian la retención de líquidos, la hinchazón abdominal y de los tobillos, las bolsas en los ojos, los hematomas y las venas varicosas.
  • Son ricos, además, en fibra, manganeso y vitamina C. Todos estos compuestos son buenos aliados frente a los problemas circulatorios y también ante las infecciones urinarias.
  • Al pasear por la montaña busca las matas de arándanos para disfrutarlos en su mejor momento, pero antes lávalos con un poco de agua. Recuerda que si el año que viene quieres volver a encontrártelos no debes recogerlos todos: coge como máximo uno de cada cuatro.
melocotón

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Melocotón de viña, diurético

  • Son algo laxantes y diuréticos, lo que, entre otras ventajas, reduce el volumen de líquido que el sistema circulatorio tiene que manejar.
  • Contienen las 3 vitaminas  antioxidantes que mantienen los tejidos del organismo en buen estado. Un único fruto (unos 200 gramos) aporta el 33% de la vitamina C que se requiere al día, el 15% de la vitamina A y el 10% de la vitamina E.
frambuesas

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Grosella para tus piernas

  • La composición de la grosella la convierte en un auténtico remedio para mejorar la circulación venosa periférica. Por eso es un alimento indicado para superar problemas como las piernas hinchadas y cansadas.
  • Rojas, negras o blancas, su sabor silvestre con un punto ácido es muy popular en países de clima más frío en cuyos bosques abundan. A nuestros mercados llegan entre agosto y septiembre. Te animamos a probar sus posibilidades culinarias y a aprovechar sus vitaminas  y fitoquímicos.
  • Son ricas en vitamina C, sobre todo las negras, pues 50 g superan el 150% del aporte mínimo diario. La misma cantidad de grosellas rojas cubren el 30%. Además son ricas en antioxidantes que protegen la salud en general, y en potasio y fibra, lo que las hace depurativas y laxantes.
sandia

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Sandía, amiga del corazón

  • La pulpa roja es muy atractiva, pero aprovecha bien las zonas más claras próximas a la cáscara porque son ricas en citrulina, un aminoácido que se convierte en arginina y dilata los vasos sanguíneos, lo que favorece la circulación y reduce el esfuerzo que realiza el corazón.
  • Una buena rodaja de sandía (unos 200 g) aporta alrededor del 20% de las necesiades diarias de vitamina A (en forma de betacaroteno) y de vitamina C. También es rica en licopeno, que contribuye a prevenir algunos tipos de cáncer.

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