Efecto detox

8 plantas para depurar el hígado

El exceso de alimentos grasos, la medicación o la contaminación ambiental pueden sobrecargar el hígado. Algunas plantas pueden ayudar a limpiar esas sustancias tóxicas y limpiarlo.

El hígado es el órgano encargado de eliminar sustancias tóxicas que podrían llegar a la sangre. Pero un exceso de alimentos grasos, y también la medicación y la contaminación ambiental, pueden provocar que nuestro hígado se sobrecargue

Por ello se pueden hacer curas depurativas que ayudan a limpiar el hígado y a eliminar mejor las sustancias tóxicas. Se trata de plantas que pueden actuar de diferentes maneras: aumentando la secreción de bilis o facilitando su expulsión de la vesícula, ayudando a regenerar las células del hígado o reduciendo la inflamación del tejido hepático, por ejemplo. 

Estas plantas, normalmente de sabor amargo, pueden ayudar a aliviar los trastornos hepáticos

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1. Cardo mariano (Silybum marianum)

  • Propiedades: La semilla del cardo mariano contiene silimarina, una sustancia hepatoprotectora. Es bueno para regenerar el tejido del hígado en hepatitis agudas y leves, también para el tratamiento de la insuficiencia hepatobiliar y la ictericia, pues ayuda a la desintoxicación, y en fases iniciales de cirrosis por abuso de alcohol. 
  • Cómo se usa: Las hojas tiernas sin espinas y los corazones del fruto se pueden comer crudos en la ensalada, como hacen algunos pueblos del Sahara. También se puede tomar en infusión o decocción, a razón de tres tazas diarias; o de 0,5 a 3 g diarios de extracto seco estandarizado que contenga un 70-80% de silimarina. Consulta con el médico si estás tomando medicamentos antidepresivos o hepáticos. 
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2. Boldo (Peumus boldus)

  • Propiedades: El boldo es un gran remedio digestivo y su mayor virtud es, sin duda, que estimula la producción de bilis, de ahí su capacidad hepatoprotectora y digestiva. También se utiliza como antiinflamatorio, analgésico, y diurético.
  • Cómo se usa: Existen preparados de farmacia en gránulos o polvos digestivos, pero la forma más habitual de tomarlo es la tisana, para la que se utilizan sus hojas aromáticas. Su sabor es muy agradable. El aceite esencial puro no debe tomarse vía interna. 
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3. Cúrcuma (Curcuma longa, C. xanthorrhiza)

  • Propiedades: La cúrcuma, una de las especias con las que se elabora el curry, tiene un sabor cálido, muy discretamente amargo y aromático. Tanto en la cocina como con fines medicinales se utiliza su raíz, rica en curcuminoides, unas sustancias desintoxicantes y protectoras del hígado. Es antiinflamatoria, favorece la eliminación de carcinógenos y reduce los trastornos hepáticos degenerativos. 
  • Cómo se usa: De 500 a 1.000 mg al día de extracto, después de las comidas.
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4. Alcachofera (Cynara scolymus)

  • Propiedades: La cinarina, un componente químico biológicamente activo de la alcachofa, tiene un efecto hepatoprotector. Ayuda a recuperar las funciones de filtraje del hígado tras una intoxicación o trastorno hepático como pueden ser hepatitis, cirrosis, ictericia, etc. Es rica en minerales, oligoelementos y un ácido denominado cinarina que fluidifica la bilis y ayuda a emulsionar las grasas.
  • Cómo se usa: Se usan las hojas, muy amargas, ricas en cinarina. Podemos utilizar las hojas de las alcachofas que compramos y sus rabos más largos. De 6 a 10 g de polvo de hojas, antes de las comidas.
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5. Angélica (Angelica archangelica)

  • Propiedades: Es depurativa, antiinflamatoria, antiespasmódica y analgésica. Resulta de ayuda para restaurar el hígado después de excesos digestivos. Se utiliza junto con el boldo y la fumaria para migrañas causadas por problemas hepáticos o de digestión. 
  • Cómo se usa: se aprovecha la raíz y, aunque menos, también las hojas y los frutos. Se toma principalmente en decocción, aunque también se puede encontrar en tintura, extracto líquido y polvos. El aceite esencial puede resultar neurotóxico.
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6. Diente de león (Taraxacum officinale)

  • Propiedades: El diente de león es otra gran planta. Su acción terapéutica se debe a su riqueza en flavonoides y terpenoides. Es más diurético y depurativo que regenerante, por lo que es más adecuado para realizar curas detoxificantes, mejorar el estreñimiento y eliminar líquidos.
  • Cómo se usa: Se puede tomar en forma de extracto seco (500 a 2.000 mg), líquido (15 a 20 gotas  tres veces al día) o decocción (2 o 3 tazas diarias, tras las comidas).
desmodium

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7. Desmodium (Desmodium adscendens)

  • Propiedades: Se trata de una planta medicinal conocida en las regiones tropicales y subtropicales de América, África y la India, donde se utiliza en la medicina tradicional. Es antiviral y detoxificante de metales pesados. Regula las transaminasas y regenera el tejido hepático.
  • Cómo se usa: De 10 a 20 ml diarios de extracto líquido, o de 500 a 2.500 mg en cápsulas. 
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8. Aloe vera

  • Propiedades: La aloe vera aporta nutrientes óptimos para el hígado y participa en la neutralización de radicales libres y la respuesta inflamatoria.
  • Cómo se usa: Se disuelven de 10 a 30 ml diarios en agua o zumo.

 

Otros protectores

Existen diversos preparados naturales con sustancias que actúan de forma sinérgica para favorecer una buena depuración hepática y la labor de los hepatocitos.

  1. Ácido lipoico. Es un nutriente que el cuerpo no siempre produce en las cantidades necesarias. Su principal función es proteger de los efectos de los metales tóxicos. Es apropiado en casos de hepatitis y para aumentar la vitalidad. La dosis diaria oscila entre los 100 y 150 mg.
  2. Rábano negro. Su acción limpiadora baja la bilirrubina sanguínea. Posee glucorafenina, un fitoquímico que el hígado transforma en rafanol, de propiedades colagogas, coleréticas y detoxificantes. Suele encontrarse en fórmulas protectoras del hígado, pero también solo o en sinergia con extracto de alcachofa para una acción más específica sobre la vesícula. La dosis habitual oscila entre los 280 y 320 mg diarios repartidos en dos o tres tomas.

Algunos nutrientes que pueden ayudar son:

  • Taurina y metionina: moléculas azufradas esenciales para la detoxificación.
  • Vitaminas B6 y B9: previenen que se acumule homocisteína, un metabolito tóxico.
  • Selenio y cinc: son antioxidantes y detoxificantes.

Tisana para mejorar la digestión de las grasas

Algunas plantas ejercen una acción específica sobre la producción de bilis y ayudan a digerir mejor las grasas. Esta mezcla para infusión incluye varias de ellas.

Cuando la secreción biliar es escasa se puede estimular realizando una cura de siete días con la siguiente tisana:

  • 20 g de boldo
  • 30 g de artemisa
  • 20 g de menta
  • 30 g de regaliz
  • 10 g de romero

Se vierte una taza de agua hirviendo sobre una cucharadita de la mezcla, se tapa y se deja reposar. Se cuela y se bebe a pequeños sorbos después de comer y cenar.

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