Guía de terapias naturales
Masaje ayurvédico abhyanga-yoga
Con toques profundos y vigorosos, ayuda a expandir el cuerpo y liberar emociones.
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Para más información sobre la técnica, cursos y profesionales del masaje abhyanga-yoga en España se puede con-sultar la página web: http://abhyangayoga.esencialia.com
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Barcelona Asociación de amigos del masaje abhyanga-yoga, tel. 669 909 726
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Desarrollado por la maestra hindú Kusum Modak, de Puna (sudeste de Bombay), y dado a conocer en nuestro país por la terapeuta corporal brasileña Deva Paksha, el masaje ayurvédico abhyanga-yoga combina por un lado el tradicional abhyanga indio (oleación de todo el cuerpo), con toques vigorosos mediante las manos y los pies, y una secuencia poderosa de movimientos y estiramientos (asanas pasivas de yoga). La virtud de esta técnica manual, que otorga gran importancia a la respiración, estriba en que ayuda a la persona a aumentar su capacidad respiratoria, ampliando su aliento de vida, a la vez que libera la estructura muscular rígida, lubrica las articulaciones, proporciona ligereza y flexibilidad, y expande el cuerpo.
Liberar emociones Rosa Oñate, mujer muy activa, responsable de márketing en una multinacional y madre de tres hijos (dos que aún viven con ella) conoció esta técnica a raíz de la muerte de su marido tras una larga enfermedad durante la cual ella fue su principal apoyo. «Tenía una relación maravillosa con mi marido y tras su muerte sentía una gran necesidad de llorar, pero no podía sacar toda mi angustia. Desde entonces comencé a padecer ciertos malestares que no había tenido nunca: cefaleas, dolores de estómago, de cervicales… Una conocida me habló de este tipo de masaje y como no tenía intención de atiborrarme de medicamentos y ya había recurrido a algunas técnicas manuales por problemas de espalda, decidí probarlo.» Durante diferentes sesiones, Deva hizo ver a Rosa que tenía una respiración deficitaria, ya que dejaba entrar muy poco aire en su cuerpo, como si temiera abrir su interior. «Cuando Paksha me trabaja la respiración me cuesta entrar, pero cuando logro conectar, experimento sensaciones nuevas para mí, como si el aire me colmara de vida. En las cuatro semanas que llevo recibiendo el masaje he notado que se han movido muchas emociones estancadas. El masaje me está enseñando a ser más amiga de mí misma; a reconocer que tengo problemas y a no autoexigirme tanto. Ahora me quiero más y eso ha hecho que vigile más mi alimentación, mi salud, mis costumbres.»
Primeras sesiones Respecto a los efectos físicos de la técnica, Rosa percibe que el masaje va liberando cada vez más rigideces de su cuerpo y que en cada sesión Deva Paksha actúa a un nivel más profundo. La terapeuta explica que el tratamiento consta de 12 sesiones y que las primeras cuatro se realizan en un espacio muy corto de tiempo (dos cada semana). «En la sesión inicial se trata de tomar contacto con el cuerpo de la persona y observar la información que éste nos ofrece, pidiéndole permiso para entrar. En la siguiente vamos más allá, abriendo diferentes puertas a través de la respiración, los estiramientos y la tonificación del cuerpo. En la tercera profundizamos aún más. Ya conocemos lo que está ahí y utilizamos estiramientos específicos para ampliar, abrir y liberar las corazas del cuerpo».
> Llenarse de vida Sobre la evolución de Rosa, Paksha afirma que está siendo muy positiva. «Rosa es una superwoman, una mujer muy fuerte, y ahora se está descubriendo a sí misma a través de esta técnica. Está dando más amplitud a su respiración y echando fuera emociones contenidas. También está sintiendo que necesita llenarse de vida», asegura Paksha. Dejarse masajear por Paksha (lleva 20 años investigando en terapias corporales) es una absoluta bendición. Tumbada en el suelo y boca abajo, siento cómo la terapeuta aplica aceite de sésamo tibio sobre mi cuerpo comenzando por la parte baja de la espalda y siguiendo por brazos, manos, pies, piernas… El aceite de sésamo es muy rico en vitamina E, fortalece el sistema nervioso y resulta apropiado para todas las doshas, las tres constituciones energéticas según la medicina ayurvédica. Además, esta terapeuta utiliza polvos de babaçu (Orbienta martiana), una palmera brasileña que ayuda a activar, calentar el cuerpo, liberar las toxinas (actúa como un exfoliante) y preparar el organismo para recibir el aceite. Mediante toques vigorosos y energizantes, pero siempre desde la calma, Paksha me lleva a tomar conciencia de mi propio cuerpo, a menudo olvidado. Experimento un placer total.
Como una danza Al final de la sesión, que dura dos horas, la persona suele salir más ligera, con la sensación de haber sido cuidada con mimo, de haber ampliado su capacidad respiratoria y de haber conectado con su ser más íntimo. Deva Paksha explica que este masaje, que ella define como un granito de arena dentro del universo que es la medicina ayurvédica, tiene el objeto de actuar preservando la salud pero sin pretender sustituir nunca a ningún tratamiento médico. Está indicado para energizar, aportar tranquilidad y obtener autoconocimiento, pero no se aconseja practicar en menores de 17 años, en embarazadas, en personas que se hayan sometido a una intervención quirúrgica recientemente o en casos de crisis agudas (de ciática, por ejemplo).
Gema Salgado
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