Menos poemas, más respeto

Ventajas del amor sin romanticismo

Hay relaciones de pareja que no comienzan con un romance romántico y, sin embargo, funcionan a las mil maravillas. El amor sin romanticismo, lejos de ser imposible, puede presentar algunas ventajas.

Te encanta pasar tiempo con tu pareja, el sexo es maravilloso, te diviertes un montón, te sientes bien cuidada y bien querida... pero no estáis enamorados de forma romántica. ¿Está la relación destinada a terminarse? Para nada. Hay relaciones de pareja que no comienzan con un romance romántico, y sin embargo, funcionan a las mil maravillas.

Sucede que cuando los dos miembros de la pareja se percatan de que lo que hay entre ellos son cuidados, amor y ternura (pero no romanticismo), dudan. No saben muy bien qué está pasando, si deberían dejar la relación o dedicarse a disfrutar sin darle muchas vueltas.

Lo que no saben es que, en realidad, hay relaciones sexuales y afectivas en las que ninguno siente enamoramiento romántico –pero ambos disfrutan de la relación– que duran más que las relaciones tradicionales románticas. Y ocurre porque el amor no romántico presenta algunas ventajas que pueden jugar muy a favor de una pareja.

Artículo relacionado

mito amor romantico ventajas amor sin romanticismo

La gran trampa del amor romántico

Beneficios del amor no romántico

No estamos acostumbrados a querernos sin más: nos han enseñado a amar de una forma romántica, pasional y sufridora. Creemos que sin sufrimiento no hay amor y, sin embargo, sucede más bien al revés. Mira cuantas ventajas tienen las relaciones libres de romanticismo:

  • Se disfruta más el presente. Cuando no te juras amor eterno, es más fácil disfrutar del presente. En las relaciones libres de romanticismo ambas personas están juntas porque quieren y porque les apetece. Como no se dedican a pensar en el futuro, viven con más intensidad el aquí y el ahora porque no saben cuánto tiempo va a durar su relación.
  • Menos dramas y sufrimientos. Las relaciones sin romanticismo son aquellas en las que lo prioritario es el disfrute: no hay espacio para los dramas ni los sufrimientos. A veces decimos que son relaciones de amantes, pero en realidad se parecen más a las relaciones de amistad mezcladas con atracción sexual y con una potente química entre dos personas.
  • Menos sensación de posesión. La gente que no ama románticamente es más libre para amar y sufre menos celos porque no siente esa posesividad y ese afán de exclusividad que sienten las personas cuando se enamoran de una forma romántica.

Artículo relacionado

diez claves para saber si tus celos son patriarcales

10 claves para saber si tus celos son patriarcales

  • Amor más sereno. En las relaciones sin romanticismo vamos más despacito, nos conocemos con más calma y llevamos un ritmo más tranquilo porque no necesitamos sellar un compromiso emocional como sí ocurre cuando nos enamoramos.
  • Menos decepciones. La gente que se junta para disfrutar del sexo y del amor, pero sin romanticismo, idealizan menos, son más pragmáticos, son más realistas y no se proyectan al futuro porque aún no saben si la relación va a funcionar, si van a ser compatibles o si la relación puede ir más allá de los encuentros para el placer.
  • Más honestidad. Sin romanticismo es más fácil comunicarse con honestidad, expresar cómo nos sentimos y negociar con asertividad, porque no sentimos tanto miedo a perder a la pareja.
  • Se establecen acuerdos más justos. En lugar de seguir la senda del compromiso afectivo tradicional paso a paso, se van pactando los términos de una relación en base a lo que a los miembros de la pareja les vaya apeteciendo. La relación no está predeterminada, se va construyendo de forma natural, hablando cada cual de lo que quiere, lo que desea o lo que necesita de la relación.

Hay relaciones que no tienen romanticismo, pero sí mucha responsabilidad afectiva y muchos cuidados.

  • Menos control. Hay parejas que no escriben poemas ardientes, que no necesitan vivir juntas, que no se obsesionan con la persona amada, que no pretenden controlar a sus parejas, que no viven tragedias, y que sin embargo disfrutan mucho de su relación porque están pensando más en divertirse que en poseer a la otra persona.
  • Más igualdad. Las relaciones sin romanticismo son más igualitarias porque el amor no nos pone sumisas ni complacientes. Podemos ser nosotras mismas todo el tiempo y podemos disfrutar a la vez de nuestra autonomía y de nuestras sesiones de amor con la pareja.
  • Menos riesgo de sufrir. Las rupturas amorosas sin romanticismo son más fáciles porque no hay dramas: las dos personas pueden ponerle punto y final a una experiencia linda en sus vidas sin hacerse daño, en el momento preciso, sin quedarse a sufrir o a pasarlo mal.

Para que una relación funcione, más que romanticismo y bellas palabras, lo que se necesita es mucho amor del bueno. Las mejores relaciones son aquellas en las que no hay idealizaciones, desilusiones o sufrimiento. Son aquellas en las que las dos personas saben disfrutar y cuidarse mutuamente.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?