Complementos naturales

Espirulina y otras algas azules: cómo ayudan al control del peso y las defensas

Además de la famosa espirulina, otras algas azules como las klamath o la AFA refuerzan las defensas, estimulan la mente y ayudan en dietas adelgazantes.

Dr. Josep Lluis Berdonces
Dr. Josep Lluís Berdonces

Doctor en medicina y ex director del Diploma de Postgrado en Medicina Naturista de la UB

Las algas azules o verdiazules provienen del cultivo de diversas especies de alga como Microcystis aeruginosa, Microcystis wesenbergii, Spirulina maxima, Spirulina platensi Anabaena pp., Lyngbya wollei, Nostoc ellipsosporum y Aphanizomemon flos-aquae (AFA).

Son bastante comunes en aguas alcalinas de zonas tropicales o subtropicales con alto contenido en sales y tiñen los suplementos de verde azulado oscuro.

Existen miles de especies, pero las más usadas son la espirulina, la AFA y las algas klamath.

La más conocida y presente en el mercado es la espirulina, pues presenta ventajas sobre las otras. Estas pueden concentrar cristales de microcistina, que en dosis elevadas pueden afectar al hígado. En estudios realizados por las autoridades farmacéuticas canadienses, ninguna muestra de espirulina presentó concentración de estos nocivos cristales.

Perfil nutricional de la espirulina y otras algas azules

Las algas azules son una buena fuente de proteínas, hierro y vitaminas del grupo B.

La espirulina desecada contiene hasta un 65% de proteínas y un alto contenido de hierro, fenilalanina y otros minerales.

Ahora bien, la calidad de las proteínas es buena, pero no mejor que la del huevo y su precio es como mínimo diez veces más elevado que el de las proteínas alimentarias.

La riqueza en vitaminas del grupo B es discutida, pues no son vitaminas en sí sino análogos con una acción biológica dudosa.

En cambio, el hierro es perfectamente absorbible, y ¡solo 10 g de espirulina aportan hasta 2 mg de hierro!

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Propiedades y beneficios de las algas azules

  • Las algas azules se han indicado en problemas como la leucoplasia del cuello del útero y otras alteraciones ginecológicas como el síndrome premenstrual.
  • Más recientemente se han recomendado a niños con déficit de atención e hiperactividad, como estimulante del sistema inmunitario y la memoria, y en casos de estrés, fatiga y depresión.
  • Se han usado también para reducir el colesterol, diabetes, mejorar la digestión y la cicatrización de heridas, y prevenir enfermedades cardiovasculares.
  • Como suplementación proteínica se han recomendado en las dietas de reducción de peso.
  • Además, su alto contenido en fenilalanina parece reducir el apetito.
  • Los investigadores del National Cancer Institute de Estados Unidos han encontrado una proteína en las algas azules, denominada cianovirina-N, que podría ser de utilidad en el tratamiento de la inmunodeficiencia provocada por el virus del sida.

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Precauciones y contraindicaciones

Están contraindicadas en caso de fenilcetonuria.

También puede haber problemas de contaminación por el medio de cultivo: en otros tiempos se encontraron niveles elevados de mercurio, cadmio, iones divalentes y microbios, especialmente en las algas cultivadas en lagos y estanques mexicanos.

Dosis recomendada de espirulina y otras algas azules

La dosis normal suele ser de 3-5 g diarios de algas azules, tomadas antes de las comidas con zumo de frutas.

Receta con espirulina

Crema de grelos con espirulina

Ingredientes para 4 personas

Tiempo: 55'

  • 800 g de grelos
  • 200 g de nabos
  • 1 cebolla mediana
  • 1 litro de agua mineral o caldo vegetal
  • 2 cucharaditas de espirulina en polvo
  • 30 g de jengibre escabechado o pickle de jengibre
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta a las 5 bayas
  • Sal marina

Preparación

  1. Pon una cazuela al fuego con el aceite de oliva virgen. Una vez esté caliente, agrega la cebolla picada y sofríela hasta que esté transparente.
  2. Mientras tanto, en una olla aparte, escalda los grelos para eliminar el punto de amargor y después escúrrelos bien.
  3. Pela el nabo, trocéalo y agrégalo a la cazuela. Luego, rehoga las verduras durante unos pocos minutos.
  4. Añade el caldo, los grelos, salpimienta a tu gusto y deja que se cocine todo a fuego medio hasta que compruebes que el nabo está blando.
  5. Agrega la espirulina y tritura todo junto con el caldo de la cocción (si lo ves necesario, añade un poco más para obtener la consistencia de una crema).
  6. Sirve la crema decorada con unas láminas de jengibre escabechado. Si lo deseas, puedes acompañarla también de unos picatostes.

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