Alimentación sana

Cuándo y por qué te conviene consumir menos sal

Claudina Navarro

La sal aumenta el riesgo de sufrir hipertensión y enfermedades del riñón y del corazón. Conoce cuál es el consumo adecuado y como reducirlo si es necesario.

La mayoría de personas no son conscientes de que consumen sal en exceso hasta que un día el médico le dice que debe tratarse la hipertensión. Entonces debe preparar las recetas con menos sal y todos los platos le parecen sosos.

Conviene no habituarse a un consumo excesivo de sal. Te explicamos cuáles son las medidas para reducir la dosis y cuándo se recomienda ser estrictos.

La dosis adecuada de sal

Todavía no se sabe a ciencia cierta a partir de qué cantidad la sal se convierte en un problema. La Organización Mundial de la Salud recomienda un máximo de 5 gramos al día, es decir, aproximadamente una cucharadita de postre. Sin embargo, el consumo medio de la población es de 8-10 gramos.

Este exceso tiene consecuencias. Una alimentación abundante en sal aumenta el volumen de líquido que se retiene en el cuerpo, lo que puede llevar a un aumento de la tensión arterial.

También se produce una reacción inmunitaria a la sal que provoca un estrechamiento de los vasos sanguíneos, otro factor para la aparición de hipertensión.

A la larga, todo ellos puede producir daños en el sistema circulatorio, en los riñones y en el corazón, y aumenta el riesgo de sufrir infartos y accidentes cerebrovasculares.

Artículo relacionado

regular hipertension

La guía definitiva para regular la hipertensión arterial

Cuándo debes tener cuidado con la sal

No todas las personas son igualmente sensibles a la sal, pero esta sensibilidad solo se puede averiguar mediante pruebas complejas que los médicos no hacen. Como norma general se recomienda que, en caso de hipertensión, enfermedad renal o cardiaca, se reduzca el consumo de sal.

Algunas personas reaccionan muy bien a la reducción de la sal y no necesitan medicación o solo una dosis muy baja. Otras personas no tienen esta suerte.

La sal no siempre se ve

Si tienes que reducir la ingesta de sal piensas en que recurrirás menos al salero, sin embargo, lo primero que tienes que hacer es descubrir si estás consumiendo alimentos procesados que la contienen.

Alimentos con mucha sal son los embutidos, los ahumados, los quesos curados, el pan y la bollería, las encurtidos, los snacks salados, las sopas y cremas preparadas y la mayoría de platos precocinados. Resulta esencial buscar alternativas bajas en sal a estos productos.

Artículo relacionado

alternativas a la sal

Menos sal, más sabor: existen alternativas

Maneras de ahorrar sal en el día a día

  • La mejor manera de evitar excesos de sal es no consumir productos precocinados y cocinar en casa con ingredientes frescos usando poca sal.
  • Reduce poco a poco la sal que añades a los platos durante la elaboración. De esta manera tu gusto se irá habituando y no notarás un cambio insoportable, algo que te puede ocurrir si prescindes completamente de la sal de un día para otro.
  • Para conseguir sabor en los platos se pueden emplear especias como el pimentón, el ajo y la cebolla, el curry o la nuez moscada.
  • También pueden aportar sabor las cebollas, el ajo, las hierbas aromáticas frescas y la cáscara de limón ecológica.
  • En el caso de las agua minerales, mira la etiqueta y elige las que se presenten como adecuadas para una dieta baja en sodio.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?