Come con ciencia
Lucía Martínez
Dietista-nutricionista
Lucía Martínez
Comer sano en Navidad

Sin excesos

5 claves para unas fiestas más saludables

En esta época de excesos, podemos tomar medidas para pasar unas fiestas sanas sin renunciar a las comidas y las sobremesas en familia.

Este artículo ya está escrito. Yo misma lo he escrito varias veces, y además, seguro que ya habéis visto varios con un título similar, y veréis unos cuantos más antes de que acabe el periodo de fiestas navideñas. No hay nada más parecido al Día de la Marmota que la navidad.

Cómo pasar unas Navidades más saludables

Pero si aun así, seguís aquí queriendo leerlo, rescataré los mejores cinco consejos para que podáis acercaros todo lo posible a cumplir ese oxímoron que son unas “navidades saludables”.

1. Limita los excesos a las comidas festivas

Recuerda que los días festivos son unos pocos, no dos semanas completas. Este es, probablemente, el consejo más útil, más realista y el que más se repite en consultas de nutrición. Os lo dejo el primero, por si acaso no llegáis al final del post abrumados por tanta originalidad.

Los días festivos son sólo dos cenas (Nochebuena y Nochevieja) y dos comidas (Navidad y Año Nuevo) y eso, sólo si sois de los que lo celebráis todo. Podemos añadir otra comida, San Esteban, en Cataluña y el desayuno de Reyes.

Es decir, en el peor de los casos, son 6 ingestas especiales en un periodo de quince días. Son seis ingestas (como muchísimo, en familias super sociables) de 45 (suponiendo que hagamos solo tres comidas al día). Si limitamos los excesos a esas comidas festivas, no tienen por qué suponer un problema ni afectar a nuestra salud.

Y si en nuestra familia, celebramos solo 3 o 4 de esas fechas, pues aún con más razón: disfruta de las celebraciones y guarda el cava y los turrones el resto de días.

2. Prueba un ocio activo

Es una época en la que todo el ocio se suele producir alrededor de una mesa plagada de dulces. Cambiemos eso.

Aprovechemos los días festivos para hacer excursiones a la nieve, patinaje sobre hielo (ponen pistas en muchas ciudades), pasear para ver las luces y la decoración típica de las fechas o los belenes o ferias de navidad, salir en bicicleta, patinar, organizar partidos con los amigos…

3. Cambia los turrones por frutos secos, fruta y fruta desecada

En esas interminables sobremesas tras las celebraciones, tener sobre la mesa todo tipo de licores, polvorones, bombones, mazapanes y demás dulces puede hacer que los comamos por inercia.

Preparar unas bandejas bonitas con fruta cortada (gajos de mandarina, granada, uvas, manzana, pera...), frutos secos, castañas asadas, fruta desecada, y ofrecer por ejemplo un surtido de infusiones navideñas en lugar de licores, puede ser una mejor alternativa, que también podemos aplicar a meriendas o quedadas familiares en esta época.

Puede que incluso os lo agradezcan.

4. Compra mejor: menos cantidad y más calidad

No es buena idea hacer acopio de todo tipo de dulces navideños, digestivos, aperitivos… alguien se los va a comer, y sentiremos la necesidad de sacarlos para que no se echen a perder.

¿De verdad necesitamos cajas de 2kg de polvorones, mazapanes chiclosos y seis tipos distintos de turrones de oferta, fabricados con ingredientes dudosos?

Compra menos y mejor elegido: solo uno o dos turrones, de tus preferidos, que sean artesanos y los hagan en alguna pastelería típica, con gran porcentaje de frutos secos.

O unos bombones de calidad. Una botella de buen cava en vez de 4 de las de oferta…

Tampoco es necesario preparar comidas copiosas. Mejor comidas más elaboradas, con presentaciones más bonitas e ingredientes algo más especiales. Eso hará la celebración mucho más cuidada.

No necesitamos comer más cantidad en esta época, no pasamos hambre. Celebra comiendo más calidad, o cosas que no te permites el resto del año por su elaboración o porque son ingredientes caros.

Al final gastarás lo mismo, potenciarás el pequeño comercio y puede que hasta sea un producto local y más sostenible. Y con mejores ingredientes. Y en menos cantidad. Todo son ventajas.

5. Huye

Si te lo puedes permitir, sal de aquí el 22 de diciembre y no vuelvas hasta pasados los Reyes. Preferiblemente a un lugar donde no sea tradición celebrar la navidad. No debes preocuparte por perderte nada, se repite cada año ;-)

Y si puedes, llévame contigo. Sobre todo si hay playa.

Etiquetas:  Lucía Martínez Navidad

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