Ahorrar energía

8 consejos para proteger el medio ambiente si eres un gamer

Muchas personas están entusiasmadas con los videojuegos y no piensan en el impacto ambiental, que no es evidente. Pero antes, durante y después de jugar se consume mucha energía. Te mostramos cómo ahorrar electricidad y otros recursos sin sacrificar el disfrute del juego.

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Claudina Navarro Walter

Fisioterapeuta y periodista

Los juegos informáticos han sido durante mucho tiempo más que una actividad de ocio para niños y no tan niños. Durante el año 2020 creció el número de personas jugadoras, que en España se sitúa alrededor de los 16 millones (un 47% de los españoles entre 6 y 64 años).

La mayoría de estos jugadores, incluso los que están interesados por el medio ambiente, no piensa en que esa actividad produzca un gran impacto ambiental. Sin embargo, el juego online se relaciona con elevadas emisiones de CO2, el gas que más contribuye al calentamiento de la atmósfera.

Los juegos digitales calientan la atmósfera

Cuál es el volumen de emisiones es difícil de determinar porque influyen factores como el tipo de consola o cuánto tiempo se juega. Además, no se han realizado estudios sobre el tema.

Fabricantes como Sony dan estimaciones de cuánto CO2 genera una hora de juego en la Playstation 4, por ejemplo: alrededor de 0,055 kg de dióxido de carbono por hora con un juego convencional en CD, aproximadamente tanto como si te secaras el cabello durante tres minutos y medio. Si juegas en la nube, las emisiones suben hasta los 0,149 kilogramos de CO2 por hora. A esta cifra habría que sumar las de la producción de las consolas, mandos y otros accesorios para jugar.

Las comparaciones nos pueden ayudar a valorar el impacto: si juegas tres horas es, en términos de emisiones de CO2, como si fueras al trabajo en coche a un kilómetro de distancia. ¿Cuál será el impacto de todos los jugadores del mundo en un año sobre el clima?

Cómo reducir las emisiones de CO2 al jugar

Una actividad como jugar en el ordenador o la consola también debe estar sometida a los límites que impone la sostenibilidad y la salud.

1. Compra y vende juegos usados o alquílalos

¿Siempre tienes que utilizar la última versión de tu serie de juegos favorita? Puedes ahorrar mucho dinero y emisiones si vas con un poco de retraso respecto a las novedades. Puedes comprar juegos en CD de segunda mano o alargar la vida útil de cada juego.

2. Compra la consola y el hardware correctos

Antes de comprar, asegúrate de que realmente necesitas un PC para juegos actualizado. Si solo juegas ocasionalmente con software que no requieren la más alta resolución gráfica, un ordenador portátil podría ser suficiente.

Sin embargo, si es absolutamente necesario usar el último modelo de PC, también puedes ahorrar electricidad al armar tú mismo el hardware, en lugar de recurrir a un modelo de marca.

Como recuerda el investigador estadounidense Evan Mills, del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, la tarjeta gráfica es el mayor consumidor de energía del dispositivo. Búscalas de alto rendimiento con el menor consumo de energía en comparación con la competencia.

3. Ahorra energía con el software

¿Te llaman para cenar y dejas que tu juego continúe en modo pausa? Esto también aumenta el consumo de energía. Por lo tanto, es mejor verificar si tu juego puede ir guardando los avances automáticamente y pasar al modo de reposo antes de comprarlo.

4. Limpia tus dispositivos regularmente

Suena trillado, pero mantener tus consolas en buenas condiciones aumenta su longevidad, ahorra recursos y te permite disfrutarlas por más tiempo.

5. Repara la consola en lugar de tirarla

Otro consejo para aumentar la longevidad de los dispositivos son los servicios de reparación. Aunque la reparación no sea barata, desde el punto de vista medioambiental siempre es mejor que comprar un aparato nuevo, pues se utilizan muchos menos recursos valiosos para las reparaciones.

6. Descarga juegos largos en lugar de stremearlos

¿Te gusta jugar por las noches? Esto puede aumentar tus emisiones de CO2 cuando juegas, al menos si transmites el videojuego en la nube durante al menos ocho horas. Detrás de los juegos basados ​​en la nube hay centros de datos que deben enfriarse y ventilarse.

Además, los datos del juego primero deben transferirse a la consola de tu hogar, que también consume electricidad. El consejo es que descargues los juegos en lugar de reproducirlos.

7. Apaga tus consolas correctamente

El modo de espera también consume energía. A veces, incluso tanto como el juego activo. Por lo tanto, vale la pena apagar los dispositivos correctamente. Gracias a la memoria rápida que ahora tienen muchos dispositivos, el arranque para la próxima sesión de juego suele ser muy rápido

8. Apoya a empresas y campañas que promuevan la sostenibilidad

Una gran parte de la industria del juego ya está dando pasos hacia la protección del clima. Con el programa "Playing For The Planet" fundado como parte de la Cumbre Mundial sobre el Clima de la ONU, 21 empresas de juegos, algunas de las cuales son muy conocidas, se comprometieron en 2019 a reducir las emisiones de forma permanente y también a medirlas.

Los principales fabricantes, Sony, Nintendo y Microsoft, también se han adherido a un acuerdo europeo para hacer que las consolas sean más eficientes energéticamente, incluyendo sistemas como el apagado automático.

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