El comienzo oficial de la primavera en Europa está a solo una buena semana, pero en España millones de personas ya están soportando temperaturas que a veces superan los 30 ºC, sobre todo en Andalucía y Cataluña. Miles de personas acudieron en masa a las playas del Mediterráneo para refrescarse durante el fin de semana, y en algunos lugares fue incluso difícil extender la toalla. Y todo está pasando solo unos días después de que las heladas y la nieve a baja altura hicieran acto de presencia en las mismas regiones.

Mallorca ya ha tenido noches tropicales

La primera noche tropical del año tuvo lugar en Mallorca en la noche del sábado 9 al a domingo 10 de marzo, las temperaturas mínimas en zonas de la popular isla de vacaciones -como en Palma- superaron los 20 grados.

Hace apenas dos semanas, Mallorca todavía luchaba contra el caos de la nieve. Y ahora están en los inicios del verano a finales de invierno. Ya se empieza a notar cierta dificultad de conciliar el sueño con estas temperaturas.

¿Por qué hace tanto calor ahora? Muchas personas se hacen esta pregunta y algunos incluso dejaron el aire acondicionado encendido por la noche. El cambio climático provocado por el hombre está repentinamente en boca de todos de nuevo.

Evidentemente el sufrimiento de unos, es la alegría del otros, los turistas que han adelantado sus estancias en la costa española y que traían los bañadores por si acaso y más con idea de tomar algo el sol, están viendo que los pueden utilizar incluso para bañarse en un mar que, eso sí, continúa estando relativamente fresco.

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¿Qué es el cambio climático?

El Servicio Meteorológico de España registra temperaturas récord

La estación meteorológica de Portopí en Palma registró el sábado a las 14 horas 27,3 ºC, la temperatura más alta de marzo desde que se tienen registros.

Según informa el servicio meteorológico español Aemet, el récord anterior de 26,6 ºC se midió en 1981. Los récords de marzo también se rompieron en otros lugares el sábado. En Castellón, en la Comunidad Valenciana, la columna de mercurio alcanzó incluso la marca de 30,8; 0,6 ºc por encima del máximo anterior.

El domingo fue ligeramente más "fresco", pero con valores que todavía llegaban hasta los 30 ºC en Murcia. En los próximos días permanecerá el tiempo cálido en muchos lugares, según la Aemet.

El clima en España

En general, el clima en España, como en otras partes de Europa, se ha vuelto más cálido y seco a lo largo de las últimas décadas, lo que se atribuye al cambio climático.

El año pasado, el calor y la falta de lluvia afectaron gravemente a partes del continente. Con temperaturas máximas que a veces superan los 40 ºC, fue uno de los años más calurosos en España desde que comenzaron los registros meteorológicos.

La situación en Andalucía y Cataluña es dramática

Dado que las precipitaciones en algunas partes de España también fueron demasiado escasas en otoño e invierno, la escasez de agua está empeorando. Los embalses se encuentran a una media del 40% de su capacidad. El promedio de los últimos diez años en esta época del año fue del 58%. El riesgo de incendios forestales graves también sigue siendo también muy preocupante.

En Andalucía y Cataluña es más delicada, pues los embalses solo están llenos hasta un 25%. Samuel Reyes, director de la Agencia Catalana del Agua, ya ha advertido en declaraciones a El País que puede haber restricciones al consumo privado de agua potable a partir de otoño. "La situación es grave. Hemos roto todas las estadísticas pluviométricas. Ya llevamos 29 meses sin lluvias, cuando en la gran sequía de 2008 fueron 23. La peor estadística desde 1905, desde que existen registros", ha añadido.

¿Es el cambio climático el culpable de los fenómenos meteorológicos extremos?

Los fenómenos meteorológicos puntuales no pueden atribuirse automáticamente cambio climático, pero se pueden ubicar dentro de una tendencia que es consecuencia del calentamiento global por causa humana.

Los expertos están de acuerdo en que las condiciones climáticas extremas, como olas de calor, falta de lluvia o períodos de sequía, se están intensificando debido al cambio climático y que aumentarán significativamente en frecuencia.