Limpieza y ecología

Los mejores consejos para limpiar y cuidar tu bicicleta

Claudina Navarro, periodista especializada en salud y ecología

Si cuidas la bicicleta y eliminas regularmente la suciedad, la vas a disfrutar durante mucho más tiempo y sin visitas al mecánico. Te recomendamos que no utilices la pistola a presión y la limpies suavemente.

Una bicicleta limpia y en buen estado se conduce mejor y permanece funcional por más tiempo. El agua y un poco de lavavajillas son suficientes para que la bicicleta ofrezca un buen aspecto, pero no debes utilizar detergentes suaves y en cantidad mínima.

Para cuidar tu medio de transporte limpio y sostenible solo vas a necesitar una esponja, un paño suave para el cuadro, un poco de detergente, agua, aceite para la cadena y un cepillo pequeño (puede servir un cepillo de dientes viejo).

Mantén tu bicicleta perfecta

1. Limpiar el cambio de marchas

A poca gente le gusta limpiar, pero si amas tu bicicleta, frótala bien con un trapo. El 40 por ciento de las bicicletas terminan en el taller porque las partes móviles se quedan atascadas por la suciedad. Caso la mitad de los problemas que puedes sufrir con la bici son causados ​​por la suciedad.

Por tanto, no se trata tanto de pulir las llantas hasta que reluzcan, sino sobre todo de eliminar la suciedad que se acumula en el cambio de marchas. La tierra y la arena actúan como un papel de lija en ese mecanismo.

Un sistema bien mantenido dura más. Se trata de apariencia, durabilidad y función. Antes de pensar en reparaciones hay que limpiar. Puedes hacerlo con productos específicos, pero el agua con lavavajillas es la opción más simple y barata.

No la limpies a manguerazo limpio ni con una pistola a presión. Pon el agua en una botella con pulverizador y sé cuidadoso. Ve pulverizando y limpiando con un trapo y fíjate en detalles como si las pastillas de freno están gastadas o si la cadena está oxidada.

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2. Comprobar la presión de los neumáticos

Si una bicicleta está parada durante mucho tiempo, pierde aire; no tiene por qué haber un pinchazo. Antes de llevar tu bicicleta a reparar, bombea aire a la rueda y espera a ver qué pasa. Si el neumático se desinfla puedes llevarla al taller o arreglar el pinchazo tú mismo. Si no eres experto, encontrarás tutoriales online.

Piensa que es más fácil bombear con una bomba de aire grande que además tenga un manómetro. La presión de aire adecuada está indicada en el neumático. Ten en cuenta que en los días calurosos, el aire caliente se expande. No vayas hinchar la rueda demasiado porque podría explotar..

3. Comprobar las pastillas de freno y ajusta los frenos.

Si las pastillas de freno están bajas, se necesitan unas nuevas. Si tienes práctica, cámbialas tu misma. Existen sistemas muy sencillos en los que se pueden insertar fácilmente las nuevas. Incluso los principiantes pueden usar los tornillos de ajuste para ajustar los frenos a mano. Pero ten en cuenta que la seguridad es importante, si no lo tienes claro acude a un profesional.

4. Limpiar la cadena de la bicicleta

Limpiar la cadena de la bicicleta sólo tiene sentido si está en buenas condiciones. Empapa el paño con detergente y pasa la cadena por este paño. Puedes hacerlo con un calcetín viejo.

A continuación puede ponerle un poco de aceite. Haz gotear el aceite en el centro de los eslabones de la cadena mientras giras los pedales. Si te cae demasiado aceite en la cadena, retíralo con un trapo. Si la cadena está oxidada, repite el engrasado varias veces.

Si la cadena no está en buen estado, no te esfuerces. Cambiar una cadena a tiempo, nos permitirá prolongar la vida útil de todos los elementos de transmisión. El principal síntoma de que una cadena se ha gastado es que se ha reducido la tensión.

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Limpiar la bicicleta: los consejos más importantes

  • Es mejor no usar una máquina de agua a presión para limpiarla. Una presión excesiva puede expulsar la grasa de las partes sensibles como los cojinetes y hacer más daño que bien a la bicicleta. Puedes utilizar la manguera de jardín si ajustas el chorro de agua a una intensidad suave.
  • No rocíes directamente partes sensibles como juntas y cojinetes.
  • La cadena se limpia mejor con un limpiador de cadenas, un cepillo fino (por ejemplo, un cepillo de dientes viejo) y un paño.
  • Mantén el aceite de bicicleta alejado de los discos de freno.
  • Puedes rociar aceite en aerosol sobre una zona de óxido y dejar que actúe durante unas horas. Luego retira la grasa con un trapo.
  • Limpia tu bicicleta con regularidad, no solo una vez al año al comienzo.

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