Bea Valdivia es consultora especializada en el sector ecológico y creadora de Eco Fashion Latam, Ecoluxehub y Moda en Positivo, plataformas para favorecer la financiación y comercialización de las nuevas marcas de moda sostenible y responsable.

Además colabora con Biocultura, la gran feria española de los productos ecológicos que en cada edición organiza los talleres y el espacio Planeta Moda. Hemos charlado con ella sobre los retos actuales de la moda en relación con la sostenibilidad, la salud y la responsabilidad social.

Entrevista a Bea Valdivia, experta en moda sostenible

–¿Qué trabajo estás desarrollando ahora con Biocultura en el ámbito de la moda sostenible?
–BioCultura desde su creación hace casi 30 años siempre ha tenido un espacio dedicado al sector textil y el calzado. En los años 90 hicimos el primer desfile de moda sostenible con las pocas marcas que existían en ese momento. Hace cuatro años, cuando vimos que la moda sostenible ya era un sector en crecimiento imparable, decidimos darle más protagonismo. Así nació Planeta Moda.

"Queremos ir al inicio, es decir, a la recuperación de cultivos ecológicos de fibras naturales que se están perdiendo en nuestro país y, tras ello, promover la producción limpia."

–¿Qué encontramos en Planeta Moda?
–Es un espacio dedicado a expositores de ropa, calzado, accesorios, bolsos, joyería y complementos realizados con materias primas ecológicas o recicladas. Pero además queremos ir al inicio, es decir, a la recuperación de cultivos ecológicos de fibras naturales que se están perdiendo en nuestro país y, tras ello, promover la producción limpia.

Organizamos una programación extensa de charlas y talleres dedicados tanto a profesionales del sector como a estudiantes o consumidores, en las que abordamos técnicas pero también innovación, comunicación o marketing, estilismo o cualquier iniciativa relacionada con la moda sostenible.

–¿En qué consiste vuestra iniciativa Ecofibra?
–Es un proyecto que hemos iniciado este año y que se desarrolla dentro del Programa Empleaverde de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, cofinanciado por el Fondo Social Europeo. Y se dirige a autónomos, emprendedores o empleados que trabajan o quieren trabajar en el sector textil sostenible, ya sea desde la producción de fibras naturales, la manufactura de textiles, el diseño o la comercialización. El objetivo es impulsar el sector de la moda elaborada con fibras textiles sostenibles y locales.

"El objetivo es impulsar el sector de la moda elaborada con fibras textiles sostenibles y locales".

–¿Las personas interesadas dónde tienen que acudir?
–Tenemos una web, www.ecofibra.es, donde se ofrece toda la información necesaria para acceder a estos cursos, que son tanto online como presenciales. El proyecto se desarrolla en dos Comunidades Autónomas: Andalucía, porque allí se concentra el algodón cultivado en España, y Cataluña por su relación con la industria del textil.

–¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta la producción sostenible?
–La buena noticia es que cada vez son más las marcas de nueva creación y las existentes que dirigen su filosofía hacia la sostenibilidad, pero hacen una gran falta las materias primas accesibles, sobre todo para los pequeños diseñadores y talleres.

Encontrar la fibra, las telas, en el entorno próximo abarataría los costes de producción. Estamos encontrando dificultades para producir localmente cultivos de fibras naturales como el algodón ecológico o el cáñamo.

También es necesario un mayor consumo de moda sostenible en nuestro país, que todavía está muy por debajo de la media europea. Esto hace que algunas marcas no puedan sobrevivir a los dos años de su creación o que, si lo hacen, deben combinarlo con otras fuentes de ingresos El mayor reto es trabajar en equipo para lograr una mayor sosteniblidad.

–¿Resulta muy caro que toda nuestra ropa sea sostenible y responsable?
–No resulta caro, porque el concepto de consumo cambia, es decir, consumimos de una mejor manera: buscando piezas de mayor calidad y duraderas, pagadas a un precio justo. La denominada “fast fashion” ha hecho mucho daño al sector de la moda porque se ha perdido el conocimiento del valor que tienen las cosas bien hechas y de calidad.

Muchos creen que el coste de una camiseta son 3€, y yo siempre digo que si pago ese precio, alguien está perdiendo por el camino. Solo hace falta un poco de matemáticas: si contamos al agricultor, al tejedor, al diseñador, al que lo confecciona, al que lo transporta y al que lo comercializa, como dice una canción de salsa: “no hay cama pa'tanta gente”.

"Muchos creen que el coste de una camiseta son 3€, y yo siempre digo que si pago ese precio, alguien está perdiendo por el camino".

–Lo barato sale caro.
–Lo que cuesta caro son las condiciones laborales de miles de trabajadores del sector textil, la pérdida de empresas y puestos de trabajo que ha conllevado la deslocalización. Todavía nos falta conciencia y formación sobre la moda sostenible. Hoy los que venden deben a la vez formar, para transmitir cuál es el verdadero valor detrás de cada pieza y que el consumidor no se fije solo en el precio.

–¿No somos conscientes de cómo se produce esa ropa tan barata… o no queremos serlo?
–Desde la desgracia del Rana Plaza, no hemos dejado, por suerte, de tener conocimiento de las condiciones deplorables de muchos trabajadores a través de infinidad de documentales, y no solo en Asia. Además están la cantidad de daños medio ambientales.

Ya sabes qué dicen, que si quieres saber cuál es el color de moda de la próxima temporada, solo debes ver el color de los ríos en China. Pero las consecuencias las tenemos cerca. Nos damos cuenta cuando vemos que cierran tiendas en nuestro barrio o empresas en nuestro pueblo, o son miembros de nuestra familia los que se quedan sin trabajo. ¡Cuando nos toca de cerca duele!

"Ya sabes qué dicen, que si quieres saber cuál es el color de moda de la próxima temporada, solo debes ver el color de los ríos en China. Pero las consecuencias las tenemos cerca".

–Y están los efectos sobre la salud de estas prendas llenas de químicos...
–Es otro de los motivos por los que muchos consumidores hacen el cambio, la gran cantidad de tóxicos que se usan en la industria textil y que han hecho crecer los enfermos de Sensibilidad Química Múltiple, por ejemplo. Un estudio reciente dice que los sectores que más se preocupan por una moda sostenible son los futuros padres (todos queremos lo mejor para nuestros hijos) y los millenials.

–¿Cuáles son las iniciativas más interesante a nivel español en relación con el sector de la moda sostenible?
–Me parece interesante que se hayan creado varias asociaciones de moda sostenible en diferentes comunidades, porque ha permitido a muchos profesionales aunar esfuerzos y compartir sinergias. También están creciendo las cooperativas y talleres de producción con proyectos de inclusión social.

Por otra parte, en el sector de la comunicación han proliferado los bloggers, las apps, los personal shoppers y los estilistas con una filosofía de consumo responsable.

En el ámbito social se han desarrollado muchas campañas en defensa de unas mejores condiciones laborales de los trabajadores del sector textil, lideradas por ONGs. Por último también está creciendo la oferta en formación.

–¿Y a nivel internacional qué te ha llamado la atención?
–Ha sido muy mediático el proyecto Fashion Revolution Day, que recuerda la tragedia de Rana Plaza. El 24 de abril se realizarán diferentes acciones en muchos países del mundo para reflexionar y preguntarnos quién hace nuestra ropa.

Y el proyecto personal Eco Age, de Livia Firth, también ha tenido mucha resonancia, porque ha llevado la moda sostenible a lo más alto de las pasarelas. Hace pocos días tuvo un evento único donde ha tenido presencia nada menos que la Reina Isabel de Inglaterra en Buckingham Palace.

A otra escala, muchos pequeños proyectos también están apostando por la moda ética, como las plataformas Foro de Moda Ética y Eco Fashion Latam, que dan visibilidad a los países latinos, que están subiendo como la espuma en iniciativas sostenbiles.

"Muchos pequeños proyectos también están apostando por la moda ética, como las plataformas Foro de Moda Ética y Eco Fashion Latam".

–¿Qué novedades importantes hay en el mundo de las nuevas fibras?
–Aquí hay un abanico fantástico de posibilidades. Partimos de la recuperación de fibras naturales como el cáñamo y aparecen otras como el bambú, la flor de loto o las distintas variedades de fibras procedentes de árboles como el Lyocell o Tencel.

Luego aparecen tecnologías que crean nuevas fibras a partir del reciclaje de otras, y también se crean fibras a partir de residuos como, por ejemplo, el café o las peladuras de la naranja. Se están creando nuevos materiales para “sustituir” a los cueros por los llamados "cueros vegetales", a partir de la piña, la leche o las setas.

–¿Todo estos materiales son ecológicos?
–Hay muchas discusiones, pues a veces los procesos de producción de algunas de estas fibras no son suficientemente sostenibles, pero se está avanzando mucho. Hay entidades y empresas que están apostando por la investigación de nuevos materiales. El más espectacular y que todavía no ha salido a la venta: una fibra a partir de la tela de la araña.

–¿El futuro pasa por reducir el consumo en general?
–Más que por reducir, por elaborar un consumo más responsable. No quiere decir que consumamos menos, sino mejor.

–¿Cuánta conciencia sostenible hay entre los productores convencionales?
–Medirla sería difícil, pero sí puedo decirte que está aumentando porque no podemos ser ajenos a las consecuencias del cambio climático o de la cantidad de residuos que generamos. Además la presión de los consumidores también está creciendo. Las marcas están sintiendo que esto es una necesidad del mercado.

"No podemos ser ajenos a las consecuencias del cambio climático o de la cantidad de residuos que generamos".

–¿Puedes darnos algunos consejos prácticos para que nuestra relación con la ropa sea más sostenible?
–Primero haz un buen análisis de tu armario: mira lo que sirve, lo que ya no, lo que se puede reciclar o customizar y lo que realmente vale la pena regalar, intercambiar o vender porque ya no lo vas a usar. ¡No te engañes!

Crea tu fondo de armario con piezas básicas combinables, con los colores y formas que más se adaptan a tu físico, independientemente de si son o no los colores de moda. ¡Ir a la moda es crear tu propio estilo!

Y cuando realmente necesites una pieza para completar tus looks, sal a buscarla, pero compra con conciencia: mira con qué materiales está hecha, que sean respetuosos con el medio ambiente y que las marcas sean de calidad y socialmente responsables.