Jardinería eco

Por qué es importante comprar tierra para plantas "sin turba"

claudicabncm
Claudina Navarro Walter

Fisioterapeuta y periodista

Para obtener la turba se deben desecar y, por tanto, destruir valiosos pantanos con toda su flora y fauna. Además se liberan grandes cantidades de gases con efecto invernadero.

¿Para qué se usa la tierra con turba?

La turba ofrece realmente muchas ventajas para el cultivo de plantas. Por ello es habitual mezclarla con la tierra que se utiliza para los jardines, los balcones y las plantas de interior. La proporción de turba en la tierra comprada sitúa entre el 50 y el cien por cien, lo que provoca importantes consecuencias negativas para el medio ambiente.

¿Qué es la turba?

La turba es un material orgánico, de color pardo oscuro, esponjoso y ligero, que con el tiempo se convierte en carbón. Se extrae de las turberas, terrenos muy húmedos en los que no penetra el aire, por lo que las plantas y los musgos no se pudren por completo. Su proceso de formación es extremadamente lento: cada año se deposita alrededor de un milímetro de turba en un pantano.

¿Por qué la turba daña el medio ambiente?

Ya sea para elaborar substrato o tierra de jardinería, fertilizante o combustible, para extraer la turba primero se debe drenar el pantano. Sin embargo, la extracción intensiva de turba ha convertido las turberas en uno de los ecosistemas más amenazados del mundo. Hay países en los que ya han desaparecido por completo.

Muchas turbaras se encuentran en páramos, que son ecosistemas complejos que albergan muchas especies especiales de plantas y animales. Cuando se drena el páramo, este importante entorno se destruye para siempre y con él se pierde parte de la biodiversidad.

Artículo relacionado

Cultivar huerto

¡Pon un huerto en tu vida! Todo son ventajas

La extracción de turba favorece el cambio climático

Por otra parte, las turberas almacenan grandes cantidades de CO2. Los páramos representan solo el tres por ciento de la superficie terrestre del mundo, pero contienen el 33 por ciento del CO2 almacenado en el suelo. La extracción de turba libera el gas que contribuye al calentamiento de la atmósfera y puede tener un impacto enorme en el medio ambiente local.

Por eso los páramos están protegidos en países como Suiza desde 1987. La mayoría de de la turba importada que acaba en las bolsas de tierra para jardín procede del norte de Europa.

Por qué la tierra para macetas todavía contiene turba

La turba es un excelente depósito de agua y nutrientes, y también aligera la tierra del jardín. Este efecto también se puede lograr con fibras de madera, cortezas de árboles trituradas y compost, así como con gránulos de arcilla (arlita). Sin embargo, estos materiales suelen tener precios más elevados, por lo que muchos productores todavía dependen de la turba para sus tierras de jardinería.

Cómo reconocer la tierra ecológica

Aquellos que conscientemente quieran evitar el uso de la turba deben prestar atención a las palabras "sin turba" en los paquetes de tierra de jardinería que adquieran en floristerías, centros de jardinería u online.

Sin embargo, "sin turba" no siempre significa de manera automática que se trata de un producto sostenible. La madera, la fibra de coco, el compost o la arcilla que se añaden a la tierra pueden proceder de demasiado lejos, lo que multiplica su impacto sobre el clima.

Para evitar estos y otros ingredientes menos respetuosos con el medio ambiente, vale la pena echar un vistazo a la lista de ingredientes exactos de la tierra y a su procedencia.

Artículo relacionado

huerto urbano

Huerto urbano: 8 ideas para empezar a cultivar en casa

Reutiliza la tierra en lugar de comprar nueva

En muchos casos, cuando las flores del balcón ya han acabado su floración y se han marchitado, terminan con maceta y tierra en la basura o, en el mejor de los casos, formando parte del compost. No hace falta renovar todos los años la tierra de las macetas. Las nuevas plantas de primavera serán igualmente felices con la tierra vieja.

Antes de reciclar la tierra debes examinarla para asegurarte de que está libre de plagas que a veces no se ven en la superficie. Para descubrirlas debes dar la vuelta a la maceta sobre unos papeles de diario. Si no hay nada visible, entonces puedes empezar a enriquecerla con un poco de compost o tierra nueva sin turba para aumentar el contenido de nutrientes. También puedes añadirle fertilizantes naturales de liberación lenta como la harina de roca.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?