hemp-fu

¡Descúbrelo!

El tofu de cáñamo o hemp-fu

El cáñamo nutricional es rico en proteínas de alta calidad, omega-3 y magnesio. Puedes preparar con él un tofu que sabe a fruto seco.

Mercedes Blasco

El cáñamo nutricional es una semilla llena de sorpresas. Aunque parezca que su consumo acaba de ser descubierto en Occidente en las últimas décadas, su uso en Asia y Europa ha sido milenario. En el siglo pasado quedó limitado por el control sobre el cultivo de las variedades psicotrópicas pero las nuevas regulaciones de consumo han puesto de nuevo sobre la mesa las tipologías más inocuas.

Por eso el cáñamo nutricional –hemp en inglés– es un producto distinto de la marihuana, que carece de efectos narcóticos y tiene muy variadas e interesantes propiedades nutricionales. Para evitar confusiones, siempre es aconsejable adquirirlo envasado y en tiendas especializadas en alimentación ecológica.

En tiempos de nuestros abuelos todavía se utilizaban los "cañamones" tostados a modo de tentempié aperitivo, como si fueran pipas. Y era costumbre hacer infusiones con ellos para facilitar el sueño en los niños. Después, quedaron como un alimento para los pájaros, a causa de la dureza de su cáscara.

Pero en la actualidad estas semillas se venden descascarilladas, de manera que no solo son muchísimo más fáciles de comer sino que ganan en sabor y en valor nutricional.

Propiedades nutricionales del cáñamo

Una de las razones por las que se puede hacer tofu con el cáñamo es su extraordinaria riqueza en proteínas de la máxima calidad, más de un 33% de su peso en seco. Contienen todos los aminoácidos esenciales en proporciones semejantes a las de la soja y el huevo, además de un extra sorprendentemente alto de arginina.

Eso lo convierte en un complemento ideal para dietas veganas, para las etapas de crecimiento y para las personas que practican deportes. Cuando su albúmina cuaja se coagula en forma de tofu.

Más sorprendente todavía es su bagaje en ácidos grasos esenciales, que sobrepasa el 44%. Su proporción de poliinsaturados omega-3 y omega-6 es altísima y está en la relación idónea para la salud humana. Estas grasas vienen acompañadas de fitonutrientes que incrementan la función inmunológica, fluidifican la sangre y refuerzan las membranas celulares y neuronales.

Está comprobado que reducen el colesterol alto, los triglicéridos y la presión arterial. Son especialmente beneficiosos para reforzar el sistema nervioso y las funciones cognitivas.

Entre los minerales destaca por su enorme aportación de magnesio orgánico, un eficaz relajante del sistema nervioso. También son importantes las cantidades de hierro, calcio y cinc. Entre las vitaminas, es relevante su aporte de tocoferol o vitamina E, con un destacado efecto antioxidante.

Muy poco alergénico

Una de las ventajas del cáñamo es que es muy poco alergénico. No contiene gluten, no contiene soja y, como es una semilla, suele ser inocuo para las personas con intolerancia a los frutos secos de árbol. Además, carece de elementos modificados genéticamente o OMG.

Tres maneras de preparar el tofu de cáñamo

También se le denomina por su nombre anglosajón, hemp-fu o incluso hefu. En algunos países como Estados Unidos o Italia se comercializa en las tiendas especializadas y por Internet.

Para realizarlo hay que partir de una leche de cáñamo más concentrada de lo habitual, para que la proporción de proteína y albúmina sean mayores. Con todo, su consistencia no es exactamente igual a la del tofu de soja, sino que es más granulado y en general tiende a desmenuzarse un poco.

En cocina es más apto para tomarlo revuelto que para cortarlo en tacos o lonchas finas como se espera del tofu común. Pero tiene un suave sabor a fruto seco que lo hace muy atractivo.

En cocina es muy versátil y admite tanto combinaciones saladas en salteados de verduras o rellenos como acompañado postres de frutas o mermeladas. Es preferible no congelarlo, porque tiende a romperse su textura.

Existen diversas variantes y modos de elaborarlo:

1. Hemp-fu ligero

Se elabora solo con la leche ya colada y tiene una consistencia muy suave. Algunas personas sustituyen el baño María por el microondas.

Ingredientes:

  • 200 g de semillas de cáñamo descascarilladas en remojo de 3 horas
  • 500 ml de agua

Preparación:

  • Tritura las semillas en 250 ml de agua.
  • Añade el resto del agua y deja reposar 15 minutos.
  • Cuela, apretando el okara al máximo.
  • Calienta la leche al baño María durante 15 minutos sin que hierva, hasta que coagule.
  • Filtra la masa coagulada por un colador con un tamiz fino.
  • Agrega un peso encima para que siga soltando agua durante unas horas.

2. Hemp-fu firme

Es mi preferido, por su consistencia firme y su sabor almendrado. El método de elaboración es muy similar pero se elabora con la leche sin colar, conteniendo las semillas, de manera que queda realmente como un queso vegetal.

Ingredientes:

  • 200 g de semillas de cáñamo descascarilladas en remojo 3 horas
  • 500 ml de agua

Preparación:

  • Tritura las semillas en 250 ml de agua.
  • Añade el resto del agua y deja reposar 15 minutos.
  • Calienta la leche al baño María durante 15 minutos sin que hierva, hasta que coagule.
  • Filtra la masa coagulada por un colador con un tamiz fino.
  • Agrega un peso encima para que siga soltando agua durante unas horas.
Cañamole

Proteínas vegetales

Cañamole

3. Hemp-fu compacto

Es el que se suele comercializar. Al estar coagulado con Nigari toma una consistencia más compacta y similar al tofu de soja. Puede hacerse con la leche colada o conteniendo las semillas, aunque lo común es esta segunda opción.

Ingredientes:

  • 200 g de semillas de cáñamo descascarilladas en remojo 3 horas
  • 500 ml de agua
  • 1/2 cucharadita de Nigari (Cloruro de magnesio)

Preparación:

  • Tritura las semillas en 250 ml de agua.
  • Hierve la leche con las semillas trituradas durante cinco minutos.
  • Disuelve el Nigari en el resto del agua y añade la mitad a la leche caliente, removiendo vigorosamente.
  • Añade el resto del Nigari, remueve suavemente y deja reposar 15 minutos, hasta que espese.
  • Filtra la masa coagulada por un colador con un tamiz fino.
  • Agrega un peso encima para que siga soltando agua durante unas horas.

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