Cuidar los riñones

Piedras y arenilla de riñón: prevenirlas y tratarlas de forma natural

Dr. Josep Lluís Berdonces (médico naturista)

Sufrir un cólico nefrítico por piedras en el riñón provoca un dolor insoportable. Algunas medidas te ayudan a eliminar la arenilla, deshacer las piedras y prevenir el cólico.

Los riñones son el órgano encargado de filtrar y eliminar las sustancias de desecho y el exceso de líquidos del organismo. Una de las afecciones más comunes de los riñones es la litiasis renal o formación de arenilla y piedras o cálculos renales. Algunas medidas como beber muchos líquidos y la fitoterapia como tratamiento natural pueden ser de gran ayuda a la hora de prevenirla y de evitar el temido, por doloroso, cólico nefrítico.

Arenilla o cálculos renales: qué son y cómo se forman

La arenilla y las piedras se forman cuando, a través de las finas cañerías terminales del sistema urinario, se eliminan líquidos cargados de ciertas sustancias, especialmente de calcio.

De hecho, los cálculos renales suelen ser de calcio y se depositan igual que las calcificaciones, como en la lavadora. Hasta un 12% de personas padece o padecerá cálculos renales o arenilla en algún momento de su vida. En general, parece común que lo sufran personas que beben poca agua.

A esta formación de arenilla y piedras en el riñón se la conoce como litiasis. Se forman habitualmente en la cavidad o pelvis renal, y ahí van creciendo años o incluso décadas. Al principio son muy pequeñitas: se forma una arenilla en el riñón, que suele permanecer estacionaria. Pero luego esos granitos de arenilla pueden ir creciendo y, al crecer, formar lo que llamamos piedras o cálculos renales.

Las causas de que aparezcan cálculos son muchas y dependen del tipo: unos son por excesos dietéticos, otros por deficiencia del riñón, y algunos por causa genética. De hecho, se especula que lo decisivo es la genética, pero las piedras se dan más en personas sedentarias y que toman mucho calcio, beben poco o sudan en exceso, que al final es lo mismo para el riñón.

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Síntomas de la arenilla y de las piedras en el riñón

Llega un momento en que las piedras de riñón pueden alcanzar un tamaño que hace imposible su expulsión por los finos conductos ureterales sin sufrir un cólico renal.

Ahí reside la principal diferencia entre cálculos y arenilla: en el tamaño y los síntomas que provocan.

  • La arenilla suele producir un dolor o molestia sorda en la zona del riñón, sin características cólicas, y puede ir eliminándose poco a poco.
  • En cambio, las piedras pueden obstruir el paso de la orina y dilatar las vías urinarias. Cuando el cuerpo intenta expulsarlas, al no caber por los conductos que van del riñón a la vejiga, pueden provocar un cólico. El cólico se caracteriza por un dolor abrupto y agudo, que puede darse más arriba o más abajo según el punto en el que la piedra esté causando la obstrucción.

No todos los cálculos renales son iguales. Según su composición, podemos establecer diferentes tipos de piedras en el riñón. Saber qué de tipo son los cálculos que tienes te puede ayudar a prevenirlos y afinar el tratamiento:

• De fosfato cálcico: Son muy habituales y pueden mejorar con plantas diuréticas y al reducir alimentos ricos en calcio (sobre todo lácteos) y bebidas gaseosas (ricas en fosfatos).

• De oxalato cálcico: Sus aristas los hacen muy dolorosos, sobre todo si crecen, y son los más frecuentes.

• De urato: Debidos al consumo excesivo de proteína animal o una insuficiencia de riñón, suponen un 10% de las litiasis renales. Se forman sobre todo con orinas ácidas.

• De fosfato amónico magnésico o estruvita: Son cálculos causados a menudo por infecciones renales de repetición.

• De cistina: Poco habituales, están ligados a un defecto del metabolismo.

Según el tipo de cálculo, habrá que individualizar la dieta. Eso sí, la mayoría tienen calcio y todos se benefician de beber más líquidos.

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Cómo prevenir y deshacer las piedras y la arenilla de los riñones

Beber muchos líquidos es la mejor prevención. El agua, de baja mineralización, es el diurético más importante y las infusiones son tus aliadas. Si tienes tendencia a producir arenilla o piedras de riñón, o ya las tienes, sigue estos consejos:

  • Bebe al menos 2 litros al día de agua de baja mineralización, más en caso de cólico o molestia renal. También son ideales las infusiones diuréticas y antiespásticas.
  • Toma el zumo de uno o dos limones al día de forma regular o por temporadas. Puede ser útil, especialmente en los cálculos de fosfatos y oxalatos. Los cálculos de uratos, cistina u oxalatos se incrementan en orinas ácidas; no así los de fosfato. Sin embargo, todos ellos se benefician del consumo de citratos presentes en el zumo de limón, que regulan el pH urinario y favorecen la solubilidad de las sales cálcicas en la orina.
  • Reduce el consumo de alimentos ricos en calcio (en especial lácteos).
  • Si tienes cálculos de uratos, también los embutidos, la carne, los mariscos y las proteínas concentradas.
  • Si son de oxalato, reduce además estas verduras: espinaca, acelga, remolacha, cacao, ruibarbo, tomate, pistachos y cacahuetes.
  • Un buen caldo vegetal te aporta líquidos y, si lo haces con mucho apio, puerro y cebolla, aumentas su poder diurético. Pon poca sal o nada, pues retiene líquidos y reduce la micción.
  • Toma 1 o 2 cucharadas de vinagre de sidra al día, con la comida o diluidas en agua. Te aporta citratos.
  • El magnesio ayuda a solubilizar las arenillas, sobre todo si se toma en forma de citrato de magnesio: 200 mg al día uno o dos meses, una o dos veces al año. Puede prevenir la formación de cálculos cálcicos.
  • Incluye abundante perejil crudo, guisado o hervido en tus platos. Se usan tanto las hojas como las semillas, cuya acción diurética, parecida a la del apio, se debe a su apiol y flavonas.

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4 plantas diuréticas muy útiles

Además, te pueden resultar útiles estas cuatro plantas de efecto diurético:

  • Buchú (Barosma betulina): Esta planta sudafricana es netamente diurética. Se toman las hojas en infusión, solas o combinadas con gayuba, cola de caballo o estigmas de maíz.
  • Diente de león (Taraxacum dens leonis): Se usa la raíz, y también las hojas jóvenes en ensalada. Es muy diurético, útil ante cálculos biliares y renales, edemas y retención de líquidos.
  • Vaina de judía (Phaseolus vulgaris): Se usan la vaina seca de la judía , diurética y reguladora de la glucosa. También te ayuda la judía verde hervida: cómela y usa el caldo de cocción.
  • Gayuba (Arctostaphyllos uva-ursi): Sus hojas son ricas en glucósidos hidroquinónicos, de acción antiséptica urinaria y diurética. Confiere un color discretamente oscuro a la orina.

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