Con base de patata

Quiche de espinacas sin gluten: fácil, ligera y muy sabrosa

Sustituyendo la masa por patata obtendrás una tarta salada ligera y sin gluten que, además, puedes preparar sin nata ni queso.

Tanto para el día a día como para las ocasiones especiales: las quiches son una opción sencilla, sabrosa y muy socorrida que nos soluciona la comida o la cena y que suelen gustar tanto a mayores como a pequeños. Ahora bien, la receta tradicional no es apta para celiacos ni tampoco, hay que admitirlo, especialmente ligera.

Te proponemos aquí una versión sin gluten de una quiche clásica, la de espinacas. Para el relleno te sugerimos la receta tradicional con huevo, pero sustituyendo la crema de leche por una nata vegetal para hacerla más ligera.

Si lo deseas, también puedes hacerla completamente vegetal usando solo tofu firme en lugar del huevo y la nata.

La patata: una base de quiche sin gluten muy sabrosa

Es cierto que existen versiones sin gluten de la masa quebrada, normalmente hechas con harina de arroz y de maíz, y con mantequilla o aceite. Se encuentran en algunos supermercados y tiendas especializadas, o podemos hacerlas en casa. Sin embargo, otra opción muy sencilla es hacer la base con patata.

Simplemente hay que cortarla bien finita, superponer las láminas y, si lo deseas, pintarlas en aceite. La patata formará así una "masa" que dará un toque diferente a la quiche sin hacerla más pesada. De hecho, será una base sin apenas grasa, aparte de la que pongas en el molde para que no se pegue y, si la pones, la fina capa de aceite de pintar la patata.

Además, al igual que cuando la haces con masa quebrada, una vez hecha la quiche con la base de patata la podrás consumir caliente, recién sacada del horno, o fría, dejando enfriar la quiche.

Si la consumes al día siguiente, esa patata habrá desarrollado almidón resistente, un tipo de fibra que contribuye a reforzar la microbiota intestinal.

La receta: Quiche de espinacas con base de patatas

El relleno de la quiche de patata lo puedes preparar en realidad con cualquier verdura que te guste. Aquí hemos elegido espinacas, un relleno clásico muy nutritivo, pero puedes poner setas y cebolla, ajetes, berenjena y pimientos asados, alcachofas, puerros y cherries... las opciones son numerosas.

La espinaca, rica en hierro y en vitaminas antioxidantes, es ideal para rellenar tartas saladas. No solo aligera la receta, sino que contribuye a darle cremosidad y queda deliciosa. En nuestra receta la combinamos con pasas, que aportan un toque dulce.

En cuanto a la crema que acompaña a las espinacas en el relleno, los huevos te aportan proteínas de calidad y, al cuajarlos con una nata vegetal, proporcionan un relleno muy cremoso y nutritivo mucho más ligero que el de la receta tradicional con nata líquida.

Si optas por el tofu para evitar el huevo, el relleno resultará igualmente rico en proteínas y ligero.

En cuanto al queso, quizá te sorprenda, pero la receta tradicional de quiche no lleva queso. Si te gusta el sabor que da, puedes añadir un poco por encima, o espolvorear el relleno con levadura nutricional, una opción mucho más ligera que no solo da a la quiche un sabor parecido al queso sino que la enriquece con sus vitaminas del grupo B y sus minerales.

Y ahora vayamos con la receta:

Ingredientes para 4 raciones:

  • 3 patatas
  • 800 gramos de espinacas frescas
  • 1 cebolla dulce
  • 1 diente de ajo
  • 3 huevos (o 1 paquete de tofu firme si optas por la versión sin huevo)
  • 200 ml de nata de soja o de avena
  • 75 g de uvas pasas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra recién molida
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de nuez moscada

Preparación:

  1. Precalienta el horno a 180 °C.
  2. Pela las patatas, lávalas y con una mandolina adecuada córtalas en láminas muy finas. Forra un molde redondo desmontable con papel sulfurizado, píntalo con una capa muy fina de aceite para poder despegar después el papel más fácilmente. Una vez preparado, cubre el fondo y las paredes con las láminas de patata y hornea durante unos 20 minutos a 180 °C.
  3. Pela y pica mientras tanto la cebolla. Pica también el diente de ajo. Póchalos juntos con un poco de aceite de oliva, hasta que la cebolla esté transparente o muy ligeramente dorada.
  4. Limpia y lava bien las espinacas frescas, asegurándote de eliminar cualquier resto de tierra. Incorpóralas a la cebolla tal cual junto con las uvas pasas y cuece durante unos 5 minutos más. Las espinacas, con el calor, soltarán agua. Espera a que se evapore y retira del fuego.
  5. Bate los huevos y mézclalos con la nata vegetal. Añade sal, pimienta negra y, si lo deseas, un toque de nuez moscada. Lentamente, incorpora la mezcla de espinacas. Si quieres añadir queso o levadura nutricional, hazlo ahora y repártelos por encima.
  6. Saca el molde del horno y mira si las patatas están casi tiernas; si no, déjalas un poco más. Luego vierte el relleno de espinacas en el molde y hornea durante otros 30-40 minutos. Deja que se temple, desmolda y sirve.

Puedes consumirla fría o caliente. Le acompañará bien alguna ensalada con hojas verdes y hortalizas crudas.

Si utilizas espinacas congeladas en lugar de frescas, cuécelas ligeramente y escúrrelas bien antes de añadirlas a la sartén con el ajo y la cebolla.

Cómo sustituir el huevo por tofu:

Para veganizar la quiche, pasa el tofu firme por la batidora y después añádelo a las espinacas rehogadas, mezclándolo bien. Si queda muy denso, puedes añadirle un poco de leche o nata vegetal, al batir o, poco a poco, en la misma sartén.

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