Gastronomía consciente
Virginia García
Chef vegana
Virginia García
recetas halloween

Cocina fácil

5 recetas de Halloween terroríficamente deliciosas

Sangriento, pero vegano. Cocina estas recetas fáciles de Halloween y decora tu mesa con elementos comestibles y mucha, mucha sangre falsa.

En los últimos años está pegando fuerte esto de celebrar Halloween, y es normal, llevamos décadas viéndolo en casi cada serie y cada película, las redes sociales se llenan de motivos de esta festividad desde semanas antes y en muchos colegios se hacen jornadas especiales con disfraces.

En España el día 1 de noviembre es festivo, así que la noche del 31 de octubre se convierte rápido en una fiesta que no queremos perdernos.

Yo no soy muy de celebraciones, así en general, pero me encanta ver cómo se curran, sobre todo en Estados Unidos, tantísima cantidad de comidas y snacks de temática de terror, fantasía y humor. Al fin y al cabo hacen la comida más graciosa, diferente, más apetecible o simplemente diferente, y es algo que se puede aprovechar para no caer en la rutina.

En el artículo de hoy os voy a dar unas cuantas ideas para hacer comidas festivas de Halloween que también os servirán para otras fiestas temáticas.

Ideas fáciles para cocinar en Halloween

La mayoría de platos y snacks que se preparan son de temática “terror gracioso” o “terror cuqui”: aunque se utilice iconografía clásica de película de terror, las caracterizaciones de los alimentos pretenden ser más graciosas que terroríficas. Por ejemplo los plátanos envueltos como una momia, manzanas con dientes de vampiro, arañas de galleta, gusanos de gominola… Se puede hacer de todo con unos cuantos cortadores y cosas que hagan de ojos.

Se pueden mezclar, además, elementos comestibles con no comestibles (como ojos de plástico, insectos de juguete, dentaduras de vampiro, telarañas, etc) pero siempre procurando que nuestros comensales tengan claro qué partes son comestibles y cuáles no. En el caso de que sean niños/as yo prefiero que sea todo comestible, por si acaso.

Puedes mirar en redes sociales, sobre todo Pinterest, para encontrar ideas. Todo se puede veganizar (o buscar versión vegana) fácilmente.

1. Gelatina vegana multiusos

Si te decantas por hacer cosas que requieran moldes (cerebros, gusanos, insectos, cosas así) aquí tienes una receta básica de gelatina vegetal.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de agar-agar en polvo
  • 1 litro de agua
  • 2 cucharadas de almidón de maíz (maicena o similar)

Preparación

  1. Pon a hervir las ¾ partes del agua en una cacerola a fuego fuerte. Añade el agar en polvo y remuévelo bien. Cuando entre en ebullición baja el fuego a medio-bajo, que siga hirviendo suavemente 3-4 minutos.
  2. En un cuenco o bol aparte mezcla el almidón de maíz con el agua restante y añádelo a la cacerola. Remueve rápidamente para mezclarlo muy bien.
  3. Deja que hierva un par de minutos más, sin dejar de remover, y retíralo del fuego.
  4. Puedes añadir colorantes y edulcorantes al gusto y removerlo rápidamente antes de usar en moldes para darle forma, por ejemplo, de gominola.

Para hacer una gelatina roja añade 250g de fresas hechas un puré fino con la batidora y coladas con un colador fino y reduce el agua a ½ taza. Agrega el puré de fresas cuando el agua lleve un par de minutos hirviendo para asegurarnos de que el agar se disuelve bien.

Si usas zumos de frutas no añadas agua, añade todo zumo.

Si quieres hacer gelatinas con otros colores, como el verde, que se hace con espinacas batidas, o el morado, con remolacha, solo tienes que reducir la cantidad de agua, igual que en el caso de las fresas.

Si vas a usar colorantes en polvo o en gel, añádelos cuando retires el cazo del fuego, para asegurar que no se degradan por la cocción. Eso sí, mézclalos muy bien antes de verter la mezcla en los moldes.

2. Gusanos de remolacha

Como idea super sencilla, estos gusanos de remolacha. Descontextualizados (tal día como hoy, en un bol con agua y el líquido de la remolacha, en la encimera) te pueden dar un buen susto.

Ingredientes

  • 3-4 cucharadas de remolacha en tiras
  • 1 taza de agua
  • un poquito menos de ⅛ de cucharadita de bicarbonato

Preparación

  1. Pon la remolacha con el agua y el bicarbonato en un bol grande, mézclalo bien y déjalo reposar al menos 1 hora, hasta que las tiras de remolacha se hayan vuelto más bien marrones y las puntas estén un poco más oscuras. Si usas agua dura (la del grifo en la zona de levante por ejemplo) puedes omitir el bicarbonato y dejar la remolacha solo en agua un par de horas.
  2. Escurre las tiras de remolacha y ponlas en el bol o plato en que las quieras servir, o úsalas como decoración para snacks o tartas. En caso de necesitar un toque más rojo puedes usar un poquito del jugo de la remolacha en conserva (por ejemplo si las vas a poner en un bol con caldo).

3. Sangre falsa salada

Si podemos hacer que todo cobre vida poniéndole ojos, también podemos hacer que todo “cobre muerte” poniéndole sangre. Encontrarás muchas recetas de sangre falsa comestible, puedes usar la que quieras.

A mí me gustan estas dos que pongo a continuación, una salada y una dulce, por el grado de realismo que tienen sin necesidad de utilizar algunos ingredientes caros, raros o extremadamente dulces que suelen llevar otras recetas. Estas las he ajustado para que las podáis hacer con cosas que se pueden comprar en cualquier tienda de alimentación (las fresas congeladas, en supermercados).

Ingredientes

  • 1 taza de tomate frito
  • ½ taza de ketchup
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 2 cucharadas de caldo de remolacha encurtida
  • ½ taza de agua
  • 1 cucharadita de almidón de maíz, de patata o de tapioca

Preparación

  1. Pon en un cazo al fuego el tomate frito, ketchup y salsa de soja, a fuego medio.
  2. Mezcla en un bol aparte el agua y el almidón de maíz y añádelo. Remueve rápidamente para mezclarlo.
  3. Sube el fuego y hierve la mezcla 4-5 minutos, hasta que empiece a espesar.
  4. Añade el caldo de remolacha encurtida y mézclalo bien.
  5. Ponlo a fuego lento, removiendo constantemente, hasta que tenga el espesor y viscosidad deseada (serán un par de minutos más).
  6. Deja que se enfríe y remuévelo bien.

Si necesitas que sea más rojo puedes añadir más caldo de remolacha (1 cucharadita cada vez).

Para esta receta he ido a lo más fácil, que es usa tomate frito y ketchup comprados porque tienen una textura finísima, pero puedes usar salsa de tomate casera colándola muy bien para que no queden grumos.

Prepárala exactamente a tu gusto

  • Para que la salsa sea más roja: concentrado de tomate, pimentón, puré o carne de pimiento choricero, remolacha (cocida y batida).
  • Para que sea más oscura: aguas duras (para compensar añade unas gotas de zumo de limón o vinagre), salsa de soja, cacao puro (es amargo, no dulce; usa muy poquito cada vez y asegúrate de disolverlo bien), arándanos hechos puré.
  • Para que sea más viscosa: almidón de patata, de tapioca o de maíz, o harina de arroz glutinoso.
  • Para sea más espesa: purés de verduras/hortalizas (tomate, pimiento, zanahoria, etc), puré de patatas en copos, harina de avena integral.

4. Sangre falsa dulce

Ingredientes

  • 250 g de fresas congeladas (en temporada fresas frescas bien maduras)
  • 2 cucharadas de caldo de remolacha
  • ½ taza de agua
  • 1 cucharadita de almidón de maíz

Preparación

  1. Bate las fresas con la batidora hasta obtener un puré muy fino y homogéneo. Cuélalo con un colador fino para que no queden trocitos.
  2. Pon en una cacerola a fuego medio las fresas con el caldo de remolacha.
  3. Mezcla el almidón de maíz con el agua y añádelo.
  4. Remuévelo muy bien y cuécelo hasta que espese un poquito (5-7 minutos).
  5. Retíralo del fuego y deja que se enfríe.

Si necesitas que quede más rojo puedes añadir más caldo de remolacha o añadir al principio, con el batido de fresas, un poco de remolacha cocida. Si la mezcla te parece muy rosa, añade un poquito de cacao puro en polvo para oscurecerla.

5. Un poco más gore: dedos cortados

Haz canapés y snacks que recuerden a dedos cortados, miembros amputados en general, cerebros, intestinos… toda la casquería que se te ocurra. Como ejemplo, en la foto que acompaña el artículo he hecho unos perritos de dedo cortado usando salchichas veganas.

Ingredientes

  • 6 salchichas veganas (compradas o caseras) que tengan la longitud, al menos, de medio dedo.
  • Salsa de soja para pincelar
  • Aceite de oliva para pincelar
  • Almendras peladas y tostadas (opcional)

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.
  2. Pon las salchichas en una bandeja para horno con papel para hornear.
  3. Pincélalas con una pizca de salsa de soja y después una pizca de aceite de oliva.
  4. Usando tu dedo como referencia, haz unos cortes en las salchichas que imiten las arrugas de las articulaciones del dedo. Utiliza un cuchillo muy bien afilado.
  5. Mete las salchichas al horno unos 10 minutos, hasta que se doren ligeramente y los cortes se vean un poco abiertos.
  6. Deja que se templen lo suficiente para manejarlas.
  7. Con una puntilla o cuchillo con punta bien afilado haz la forma de las uñas y recórtala. Este espacio lo puedes dejar tal cual (efecto uña arrancada) o poner encima una almendra a modo de uña. La puedes pegar con un poco de sangre comestible salada.
  8. Pon las salchichas-dedo en los panes y salpícalo con la sangre comestible. No olvides poner también una buena cantidad en la parte “cortada” al final del dedo.

Ambientación terrorífica comestible

Para todos los públicos

Para ambientar la mesa puedes utilizar otros ingredientes, también comestibles, que rellenen espacios. Por ejemplo para hacer arena o tierra (para emular un cementerio, por ejemplo) puedes rallar chocolate negro (más del 85% de cacao) o unas galletas de color oscuro.

Puedes teñir de verde palomitas hechas en casa, hacer huesos con masa de pan, de galleta, de hojaldre o de mazapán, etc.

Para amantes del slasher

La clave es tener un montón de sangre para salpicar por todas partes, dulce y/o salada según lo que vayas a preparar.

En una mesa con esta temática podemos poner cuchillos y hachas, que se pueden hacer fácilmente con una masa de galletas básica y cortadores especiales (con forma de cuchillo o hacha) o modificando algún cortador de latón que no nos sirva para que tenga esa forma. Sugiero galletas porque son masas que al horno no tienen que crecer mucho. Las masas de pan, por ejemplo, los hojaldres, etc., sí crecen en el horno y nuestra forma se distorsionará y no parecerá lo que queremos.

Con este mismo cortador sí puedes cortar pan de molde y masas similares y hacer sándwiches.

Para más “realismo”, pinta las galletas con glaseados que imiten el objeto.

Noche temática

Puedes optar por hacerlo todo temático de alguna película en concreto e intercalar objetos característicos. Por ejemplo máscaras (Scream, Viernes 13/Halloween), manteles, telas y servilletas a rayas (Pesadilla en Elm Street, Muñeco Diabólico), objetos y decoración de casa decadente o en ruinas como telas rasgadas, telarañas, muselinas rotas (Matanza de Texas, la Casa de los 1000 Cadáveres), etc.

Pinta los bordes de las copas con sangre comestible dulce, le dará un toque más… sangriento.

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