botella de agua

Evita tóxicos

¡No te fíes! Las botellas "sin BPA" no son mucho mejores

El aditivo peligroso que forma parte de la composición de plásticos duros se sustituye por otros compuestos con efectos estrogénicos similares

Claudina Navarro

El bisfenol A (BPA) es un aditivo que se utiliza para endurecer el plástico con propiedades disruptoras endocrinas. Este aditivo puede pasar al contenido de un envase alimentario y en el cuerpo es capaz de interferir con el sistema hormonal e incrementar el riesgo de desarrollar enfermedades reproductivas, metabólicas e incluso cáncer.

La acumulación de pruebas llevó a que en 2010 se prohibiera su uso en los biberones. Las informaciones sobre sus efectos negativos en la salud han provocado que exista una demanda de productos "sin BPA" y muchos fabricantes se han apresurado a ofrecer sus alternativas para botellas, vasos y otros enseres de plástico que están en contacto con bebidas y alimentos.

El bisfenol A se sustituye por otros bisfenoles parecidos

Sin embargo, según las investigaciones realizadas en la Universidad París Diderot, los aditivos que sustituyen al bisfenol A son compuestos químicos de su misma familia y son igualmente peligrosos.

Los científicos creen que otros bisfenoles –como el bisfenol S o los bisfenoles F, BPS y BPF– que se están utilizando en estos productos alternativos también se comportan como hormonas femeninas en el organismo humano.

Y lo han averiguado sometiendo a todos estos bisfenoles a pruebas con cultivos de células de testículo humano. Los investigadores observaron que los otros bisfenoles reducen la producción de testosterona de la misma manera que el bisfenol A.

Provocan desde obesidad a hiperactividad

Otra investigación posterior, realizada en la Universidad de Texas, halló que el bisfenol S puede pasar del plástico al contenido y que son suficientes cantidades pequeñísimas para provocar desórdenes metabólicos relacionados con la obesidad, la diabetes, las malformaciones de nacimiento o el cáncer.

Los bisfenoles también se han asociado con alteraciones neurológicas como la hiperactividad (por ejemplo, en estudios realizados en la Universidad de Calgary).

Además de los envases de plástico, el bisfenol A o sus alternativas se encuentran en las resinas que recubren el interior de las latas de conserva y en los papeles térmicos donde se imprimen los tickets de caja registradora.

Alternativas seguras

La alternativa al plástico no es el plástico. Si quieres llevar agua contigo, recurre a una botella de cristal o de acero.

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