EI crecimiento personal es la gran tarea vital, pero no se suele realizar en solitario. Una clave para mejorar en cualquier aspecto es valorar los consejos que puedan ofrecer otras personas.

El orgullo puede llevar a creer que uno mismo es capaz de orientarse y resolverlo todo, considerando cualquier tentativa de consejo como una intromisión en los asuntos propios. Sin embargo, no hay razón para rechazar la experiencia de quienes se han enfrentando a retos similares. Podemos recurrir a esas personas o escuchar lo que tienen que decir para aprender de ellas.

La ayuda de una mirada positiva diferente a la propia

A menudo uno mismo no puede apreciar cuáles son los comportamientos que, sin saberlo, están ocasionando dificultades. Entonces, la mirada de otro puede situarse en una perspectiva más adecuada para descubrirlos.

Es la función de la figura del coach o entrenador en el terreno del desarrollo personal, que ha ido consolidándose en las últimas décadas. El coach es un especialista en ofrecer consejos para mejorar cualquier aspecto de la vida: desde el trabajo o los asuntos económicos a la imagen, las relaciones personales o los proyectos vitales.

Hay personas que necesitan consejo, pero que no se sienten enfermas ni traumatizadas como para recurrir a la terapia psicológica.

Pueden encontrar una ayuda con enfoque positivo en el coach, que mediante razonamientos, información y recomendaciones para cambiar o introducir hábitos puede contribuir a la solución de muchos retos personales.

Si los deportistas tienen entrenador físico, y los políticos asesor de imagen, ¿por qué no puede cualquier persona recurrir a un experto en el terreno que le interese, por particular que sea?

el arte de hAcer (o hacerse) las preguntas adecuadas

El método principal que utilizan los coach es hacer preguntas. Como enseñó el filósofo griego Sócrates, si se hacen las preguntas adecuadas, el alumno descubre la verdad por sí solo.

El entrenador apenas tiene respuestas, opera desde la premisa de que el jugador tiene todos los recursos para lograr lo que desea.

La relación de coaching comienza generalmente con una conversación de dos o tres horas en la que el coach y el jugador diseñan una alianza.

Luego mantienen citas semanales de media hora en las que el cliente determina los temas que desea tratar. La cita suele ser en persona, aunque también puede mantenerse el asesoramiento por teléfono o por internet.

el mejor coach también puede ser un amigo o familiar

Siempre es una buena idea buscar consejo cuando uno está empantanado. Esta ayuda puede proceder tanto de un amigo como de un coach.

Los posibles consejeros pueden encontrarse en el entorno cotidiano. Los padres, los amigos, los terapeutas, los maestros o los sacerdotes pueden ejercer en determinados momentos el papel de coach.

A veces los consejos llegan de personas interesadas en ejercer una influencia, pero esta puede ser negativa, puede afectar la capacidad para tomar decisiones personales importantes o limitar la sensación de libertad.

Por eso uno tiene que elegir quién o quiénes son los coaches que desea tener en su vida.

Puede ser una amistad de la que se admira su ecuanimidad de juicio, un abuelo o familiar mayor con experiencia, un terapeuta intuitivo o un profesional del asesoramiento en aspectos particulares (nutrición, imagen personal, trabajo, preparación física, técnicas de relajación...).

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No es frecuente que la misma persona puede ofrecer consejos eficaces en todos los aspectos de la vida.

Consejos de coach para una vida más plena y feliz

La coach Talane Miedaner explica en su libro Coaching para el éxito (Ed. Urano) cuáles son los consejos generales que pueden beneficiar a todos, sea cual sea su objetivo y situación personal.

De ellos hemos seleccionado y comentado algunos de los consejos esenciales para que cualquiera pueda dar los primeros pasos siendo su propio entrenador personal.

1. Elimina los debería

Los debería están en algunas de las afirmaciones que mucha gente se repite constantemente:

  • "Debería hacer más ejercicio para conseguir un cuerpo ideal"
  • "Debería ganar el suficiente dinero para retirarme del trabajo"
  • "Debería vivir en otro lugar".

Los debería suelen ser objetivos demasiado generales, incluso inalcanzables. Por eso conviene eliminar los debería: puedes hacer una lista y quemarla después. 

En cambio, se deben cultivar objetivos realistas, en los que realmente tengas interés:

2. Todo puede ser bueno... incluso lo malo

Para apreciar lo bueno de la vida es necesario experimentar lo opuesto. Si no se conociera la tristeza, no se buscaría con el mismo afán la alegría. Se pueden aprender lecciones de cualquier desdicha. Estos razonamientos sirven de fundamento para una actitud optimista

También ayudan a aceptar la variedad de emociones que inevitablemente se experimentan a lo largo de la vida: el abatimiento o el enfado son sentimientos que a veces merecen ser vividos plenamente. El secreto es no encallarse en ellos y encontrar la salida hacia una situación de bienestar.

Las personas que han descubierto el lado bueno de lo malo suelen ser menos críticas, no caen en el victimismo, y causan menos problemas a los demás porque saben solucionar sus propios retos.

3. Piensa la verdad acerca del dinero

"El dinero es igual que el sexo: si no lo tienes solo piensas en él, y cuando lo logras... piensas en otras cosas". Ese chiste enseña que lo importante son las otras cosas porque de ellas depende la realización personal.

¡Y las otras cosas también influyen sobre si se tiene o no dinero o sexo! Sólo hay que pensar en los resultados de ser creativo, voluntarioso...

El dinero es exclusivamente una herramienta que no dice nada sobre la sabiduría o el grado de felicidad de quienes lo poseen.

La mayoría de las personas le otorgan demasiada carga emocional y no se preocupan de qué es lo que realmente valoran. Por ejemplo, hay gente que se queja de no tener suficiente dinero pero no deja de derrochar en objetos y actividades que les proporcionan un placer efímero. Algunos llegan a tener más dinero del que pueden gastar y entonces descubren que deben continuar acumulándolo porque de lo contrario su vida estaría vacía.

Es necesario ser coherente en lo que se piensa sobre el dinero: nada más penoso que achacarle todos los males del mundo mientras se sueña con vivir de rentas.

4. Perdona de antemano

Éste es el consejo más valioso que se pueda dar porque el rencor sólo ayuda a envenenar las relaciones y a uno mismo.

Aunque se tenga la intención de perdonar, a menudo debe realizarse pidiendo disculpas, aun sin haber hecho nada malo. Quien ofendió puede no ser consciente de ello o puede sentirse justificado por una supuesta ofensa anterior. Por eso hay que disculparse, se tenga o no razón y sin entrar en discusiones.

El perdón libera de cargas emocionales y otorga sensación de libertad para perseguir metas y sueños nuevos. En realidad es el último paso de un proceso por el que se ha eliminado el rencor y el resentimiento que anidan en uno.

Por otro lado, tan útil como perdonar es perdonarse. Todas las personas cometen errores y por ello no deben sufrir un sentimiento de culpa eterno.

5. Trabaja en un proyecto personal

Una de las causas de insatisfacción con el propio estilo de vida es basarlo exclusivamente en las obligaciones y los entretenimientos convencionales.

Una manera de conjurar este riesgo es emprender uno o varios proyectos realmente personales. Puede tratarse de una actividad intelectual que produzca una satisfacción íntima o un proyecto solidario dentro de una organización, por mencionar sólo dos posibilidades.

El proyecto debe entenderse como una pieza alrededor de la cual puede girar el crecimiento personal. Es muy posible que a partir de ahí surjan nuevas ideas y que algunas de ellas conlleven un cambio vital importante.

6. Crea tu propio equipo de cerebros

Las personas que tienen éxito en cualquier ámbito no lo han conseguido solas. Buena parte de su secreto es que han sabido rodearse de personas que les han proporcionado apoyos y estímulos en los momentos oportunos.

Sin embargo, no todo el mundo tiene capacidad para establecer este tipo de relaciones provechosas. El principal error es dar la impresión de que no se soportan las críticas o las sugerencias.

El equipo de cerebros puede estar formado por personas allegadas, pero también puede haber miembros profesionales. A menudo se cree que uno es capaz de resolver una tarea que en realidad supone preocupaciones y esfuerzos agotadores.

Contactar con un profesional permite obtener mejores resultados y ahorrar energía.

7. Imagina tu vida ideal

La mayoría de personas son demasiado conformistas o se plantean objetivos simples porque no creen que puedan lograr algo mayor. Sin embargo es necesario pasar por encima de autolimitaciones e imaginar lo que realmente se quiere, sin cortapisas.

Al diseñar el modelo ideal de vida hay que huir de los tópicos. Una existencia regalada y sin obligaciones puede parecer apetecible durante un tiempo, pero si se reflexiona se podrá esbozar un proyecto vital realista de acuerdo con las propias inquietudes.

Este ejercicio de imaginación es más eficaz si se materializa el ideal de vida por escrito o con dibujos. Algunas preguntas para empezar a pensar son: ¿qué tipo de trabajo deseo?, ¿cuánto estrés soporto?, ¿qué tipo de familia deseo?, ¿prefiero el lujo o la sencillez?

8. Refuerza tus puntos fuertes

"Quien mucho abarca poco aprieta", afirma el refrán castellano. A menudo se cree que se está obligado a ser excelente en todo, pero esto es una utopía.

Emprender tareas que en realidad se detestan representa un gasto de energía evitable y una fuente de problemas. Lo sensato es tomar conciencia de los campos en que uno se desenvuelve bien para concentrarse en ellos y dominarlos mejor.

Una buena idea es escribir una lista de las cinco cosas que se preferiría dejar de lado. Después se puede pensar en quién podría realizarlas y a cambio de qué.

El objetivo no es sólo vivir más cómodamente, sino obtener tiempo y energía para dedicarlos a tareas gratificantes.

Aunque se tenga un talento innato para algo, son necesarias dosis de tiempo y práctica para que rinda frutos.

9. Aprende a escuchar los mensajes sutiles

Los problemas no suelen presentarse de improviso. En general avisan con sutiles mensajes a los que no se presta atención y que evolucionan hasta convertirse en conflictos.

Es difícil prevenir las dificultades porque a menudo los síntomas parecen no guardar relación.  Por ejemplo, una sucesión anormal de resfriados puede indicar que no se está afrontando un problema con la pareja o el trabajo.

Por eso hay que adquirir el hábito de preguntarse qué puede significar cada cosa que nos sucede. La intuición sugerirá algunas respuestas y medidas interesantes.

Otro aspecto del prestar atención a lo que ocurre en la propia vida es aprender a escuchar a los demás. Parece fácil pero no lo es. Las relaciones personales se hacen más positivas si en todo momento se mantiene una actitud de escucha y comprensión.

10. Entabla amistad con tu miedo

Aprender a relacionarse con el miedo es uno de los secretos de una actitud sabia ante la vida. Es un sentimiento molesto, pero no se puede rechazar. El objetivo no puede ser dejar de sentir miedo, pues esta ahí y tiene una razón de ser.

La cuestión es cómo se reacciona. Uno puede esconderse o bloquearse y esperar a que desaparezca el miedo. Pero una actitud más sabia es preguntarse por qué se tiene miedo.

Se puede descubrir que en realidad no existe ningún peligro sino que se exagera un temor de origen infantil (muchos miedos lo son a quedar desprotegidos, como cuando un niño se encuentra sin sus padres).

También se puede hallar que el riesgo es real, pero que se pueden tomar medidas para aliviarlo.

Y en algunos situaciones la única salida es una dosis de coraje. A veces es necesario correr un riesgo si el objetivo vale la pena. Las personas que nunca se arriesgan suelen anquilosarse.

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En sus inicios, el coaching fue concebido para mejorar el rendimiento de los deportistas. Actualmente cualquier persona puede beneficiarse del "saber hacer" de un entrenador.

El británico John Whitmore es considerado uno de los fundadores del coaching como técnica de desarrollo personal. La chispa se produjo cuando en 1975 leyó el libro de Tim Gallwey El juego interior del tenis, que aplicaba las teorías psicológicas de la autorrealización en el entrenamiento de los deportistas.

Según Gallwey, "el juego interior tiene lugar en la mente y se desarrolla contra obstáculos tales como lagunas en la concentración, nerviosismo, dudas y sentimiento de culpa. En pocas palabras, jugar significa sobreponerse a los hábitos mentales que inhiben la excelencia en el desempeño".

Tres años después Whitmore fundó la escuela El Juego Interior, que empezó con deportistas para a continuación entrenar a directivos de empresas.

Whitmore define el coaching como una relación dinámica entre personas que ayuda a pensar por uno mismo y a descubrir el propio potencial en lo personal y en lo profesional. Ahora bien, si se desea recibir buenos consejos, el cuidado en la elección del coach es esencial.  Los mejores presentan una serie de condiciones fáciles de descubrir:

Desinterés

Un amigo o un padre no cobra por sus consejos, y, aunque un coach profesional sí lo haga, no trata de convencer a nadie para que contrate sus servicios.

Enseñar y orientar forman parte de su modo natural de desenvolverse y esto atrae de forma espontánea a las personas que necesitan consejo.

Empatía

El coach tiene que tener la sensibilidad suficiente para ponerse en la piel del cliente y captar cuáles son sus verdaderas necesidades. Así puede incitarle a considerar temas que ha estado rehuyendo, pero que son claves para mejorar su situación personal. 

Experiencia

Son los propios logros los que acreditan al coach para ofrecer sus servicios y sus consejos útiles.

Entusiasmo

Tiene chispa, es optimista y positivo y disfruta trabajando con los demás. Además, los grandes asesores consideran que su trabajo es un arte y un placer.

Capacidad de comunicación

Los asesores que no consiguen que la comunicación fluya y que no son capaces de hacerse entender tienden a provocar resistencia en sus clientes.

Además, el coach tiene que aprender continuamente, también gracias a sus asesorados, y éstos deben darse cuenta de que la influencia positiva corre en ambas direcciones.

Inconformismo

El coach motiva a sus clientes para que evolucionen, para que no se estanquen en actitudes demasiado comodonas y desarrollen adecuadamente todo su potencial.