Dieta saludable

¿La sal engorda? Lo que dice la ciencia

Nuevos estudios arrojan luz sobre el peligro asociado al alto consumo de sal y los resultados van mucho más allá de la hipertensión. La sal podría favorecer además el sobrepeso y la inflamación.

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Claudina Navarro Walter

Fisioterapeuta y periodista

La mayoría de la gente sabe que la sal puede aumentar la presión arterial, sobre todo en las personas más vulnerables a sus efecto. Pero el hecho de que la sal disminuye algunas poblaciones de bacterias intestinales saludables es algo que se conoce desde hace poco tiempo. Ahora, además, se sospecha que también puede estar involucrada en el desarrollo de obesidad.

Demasiada sal no es saludable

En promedio, los españoles consumen el doble de sal de la recomendada. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan un máximo de 5 a 6 g de sal por día.

Un alto consumo de sal hace que las personas llamadas "sensibles a la sal" aumenten su presión arterial. Además, nuevos estudios han demostrado que grandes cantidades de sal matan bacterias intestinales beneficiosas y, por lo tanto, favorecen la inflamación intestinal y dañan el sistema inmunitario.

¿La sal engorda?

Todavía no se puede afirmar científicamente que la sal causa la obesidad, pero se puede asegurar que existe una correlación entre mayor consumo de sal y mayor peso.

Varios científicos han llegado al fondo de esta cuestión en los últimos años. El estudio INTERMAP recopiló datos de 4.680 sujetos de entre 40 y 59 años. Se registraron parámetros como el consumo de sal, la presión arterial y otras enfermedades utilizando muestras de orina, mediciones de la presión arterial y registros de alimentos.

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A partir de estos datos, Long Zhou y sus colegas concluyeron en el American Journal of Clinical Nutrition que cada gramo adicional de sal se asocia con un aumento del 24% en el riesgo de obesidad en sujetos estadounidenses. El estudio muestra que el índice de masa corporal (IMC) aumenta 0,52 puntos por cada gramo más de sal que se consume al día.

Favorece la diabetes y el hígado graso

El equipo de investigación dirigido por el doctor Miguel Lanaspa, de la Universidad de Colorado, descubrió una posible explicación para que la sal engorde. Sus resultados fueron presentados en la reconocida revista científica Nature.

Según Lanaspa, un aumento en la ingesta de sal activa la enzima aldosa reductasa, que estimula la producción por el propio cuerpo de fructosa y sorbitol en el hígado. De esta manera, una mayor ingesta de sal provoca resistencia a la insulina y obesidad, tal como se ha probado en animales de laboratorio.

Luego, los investigadores confirmaron su teoría sobre la base de datos humanos. Entre 13.000 sujetos japoneses sanos con la misma ingesta de calorías, aquellos con un mayor consumo de sal tenían un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedad del hígado graso. Los resultados se obtuvieron de un estudio a largo plazo de 2004 a 2009 .

Cómo reducir el consumo de sal y el peso

Reducir la sal que añadimos al preparar las comidas es sencillo y está al alcance de todo el mundo. El problema son los alimentos elaborados y ultraprocesados que entran en casa y que suelen estar cargado de sal o de aditivos con sodio.

Evita los siguientes alimentos para reducir tu consumo de sal. Además conseguirás un gran beneficio añadido porque también perderás peso, ya que la mayoría de las comidas preparadas también contienen azúcares y grasas adicionales.

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  • Productos preparados y comida rápida: pizza, hamburguesas, comidas enlatadas, comidas congeladas o salsas en bolsas.
  • Embutidos y carnes: salami, jamón cocido, embutido de carne, jamón serrano, embutidos en general y carne adobada.
  • Panes y panecillos:los productos de pan del supermercado suelen contener más de 1 g de sal por cada 100 g de pan. Hornea pan tu misma o compra pan sin sal o con bajo contenido en sal.
  • Queso: gorgonzola, feta, gruyère o gouda son especialmente salados.
  • Aperitivos: galletas saladas, patatas fritas, snacks variados salados, frutos secos fritos y salados...

Referencias científicas:

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