Vida ecológica

10 consejos para ser más sostenible y ahorrar dinero

Existe el prejuicio absurdo de que ecología y ahorro son incompatibles. En realidad van de la mano, porque la ecología y la sostenibilidad empiezan por consumir menos recursos y, por tanto, gastar menos dinero.

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Claudina Navarro Walter

Fisioterapeuta y periodista

Implementar un estilo de vida sostenible y ahorrar dinero, ¿es eso realmente compatible? El dinero juega un papel importante en la vida cotidiana y muchas personas tienen miedo de gastar más dinero si prestan atención a la sostenibilidad.

Sin embargo, hay que acabar con las falsas ideas sobre el estilo de vida ecológico. No es para privilegiados, sino para personas conscientes. Tener en cuenta la ecología puede ayudar a ahorrar dinero. Te explicamos cómo.

Ahorrar dinero es sostenible

La mejor manera de ahorrar dinero es actuar sabiamente, no comprar las cosas con etiquetsa ecológicas y más caras. Pero actuar sabiamente conlleva reflexionar sobre las propias necesidades y pensar siempre en las consecuencias a medio y largo plazo para la propia salud, para las demás personas y para el planeta.

Es posible que los alimentos ecológicos y la moda ecológica sean más caras que las opciones convencionales, pero para ahorrar la clave está en comprar solo lo que realmente se necesita.

1. Usa el transporte público

Lo más barato de conducir un automóvil es obtener el permiso de conducir. Luego todo son gastos: el propio coche, el parking, el seguro, el mantenimiento y las reparaciones, el combustible... ¿Estas seguro de que no ahorrarías mucho si prescindieras del coche?

Piensa que si te mueves andando y en transporte público, y en coche de alquiler o compartido cuando sea imprescindible puedes ahorrar mucho dinero.

2. Compra de segunda mano

¡El look vintage está de moda! También ahorrarás mucho dinero si confías en la ropa, los muebles y los utensilios domésticos usados.

Existen numerosas plataformas de intercambio donde puede encontrar casi cualquier cosa que necesites y puedes dar salida a las que ya no uses.

Las tiendas de segunda mano y los mercadillos son otras opciones.

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3. Apaga tu teléfono móvil

Es muy probable que tú teléfono esté encendido todos los días y de la mañana a la noche. Así es fácil que el pulgar se deslice por la pantalla y cualquier transferencia de datos representa un consumo de energía que acabas pagando de alguna forma.

Considera la posibilidad de apagar el teléfono es unas horas establecidas a lo largo del día. Por ejemplo, desde las 10 de la noche a las 10 de la mañana y desde las 14 a las 18 horas.

Por otra parte, en muy pocas ocasiones tiene sentido comprar un móvil nuevo. La recomendación sostenible es alargar al máximo la vida del móvil actual y después adquirir uno de segunda mano a un particular o uno reacondicionado.

4. Bebe agua del grifo

Si bebes agua del grifo, ahorrarás dinero y evitarás la generación de residuos tan contaminantes como el plástico. Cada vez que compras agua en botella de plástico estás pagando más por lo que cuesta el envase y su transporte que por el líquido. ¿Tiene algún sentido?

El agua del grifo es más barata. Si el suministro no es de la mejor calidad, presiona a las autoridades para que lo mejoren y mientras, utiliza sistemas de filtrado.

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5. Abre una cuenta corriente con un banco ético

Las cuentas no son necesariamente gratuitas. ¿Pagas una tarifa anual o mensual por tu cuenta? Ésta es una buena ocasión para cambiar a un banco ético y sostenible y abrir una cuenta corriente gratuita.

Brenda Chávez explica las opciones en Banca ética: dinero para un mundo mejor.

6. Lleva tus propias bolsas cuando vayas a hacer la compra

Las bolsas de plástico, aunque sean compostables, y las bolsas de papel no solo cuestan dinero, también son una carga innecesaria para el medio ambiente. También se rompen más rápido que la vieja bolsa de yute o de algodón.

No hay excusa para no llevar la propia bolsa siempre encima. Piensa en ella como si fuera ropa interior o el calzado, que no saldrías nunca sin ellos.

7. Las compras online son el último recurso

La economía sostenible es local. Piensa en una cosa: ¿quieres vivir en un entorno rodeado de gente que pueda ganarse la vida o te da igual cómo lo pasen tus vecinos? Entonces siempre que sea posible deja tu dinero cuanto más cerca de tu domicilio, mejor. Es es cuidarse y no te dejes embaucar por teorías macroeconómicas.

Interésate por las tiendas del barrio, busca en él lo que necesitas y solo si es necesario compra a través de internet, y podrás hacerlo sin mala conciencia.

Por otra parte, es obvio que la facilidad de la compra a través de internet, cómodamente sentado en el sofá, puede generar adicción. Procura que no sea tu caso ni el de las personas que te rodean.

8. Ahorra dinero y desperdicio con el "meal-prep"

Café para llevar por la mañana, un bocadillo de pie para almorzar y una pizza rápida por la noche... la comida rápida no es barata ni sana.

La alternativa es la preparación de tus propias comidas para llevar. Por suerte es algo que se está poniendo muy de moda y que solo tiene ventajas para el bolsillo y para la salud.

Por último, pero no menos importante, ahorras toneladas de desechos al cocinar tu propia comida.

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9. El consumo no es una recompensa

¿Aprobaste un examen, dominaste la entrevista de trabajo o simplemente tuviste un día difícil? Recompénsate con un paseo, con tiempo con tus seres queridos o una velada agradable con tu libro favorito. Porque si te recompensas con un tour de compras, te arrepentirás por haberte gastado el dinero y la "felicidad" te habrá durado un corto período de tiempo.

10. Utiliza filtros de café reutilizables

Renuncia, por favor, a las cápsulas de café. El café de filtro tradicional o de la cafetera italiana sabe mejor que el de la máquina de cápsulas por mucha publicidad que hagan.

Por otra parte, utiliza filtros de café de algodón lavables. Ahorran dinero y, sobre todo, una gran cantidad de residuos de envases innecesarios. El kilo de café en cápsulas sale muchísimo más caro que el café ecológico en grano o molido.

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