Hazlo por tu espalda

Cómo reducir la cintura con ejercicios para el abdomen

No se trata de una necesidad estética, sino vital: los músculos abdominales protegen las lumbares y aportan equilibrio y estabilidad.

or-haleluiya
Or Haleluiya

Profesora de yoga

Algunos estiramientos y ejercicios resultan excelentes para esculpir la cintura. Fortalecen los músculos de los costados, los llamados abdominales oblicuos, cuya función es comprimir el abdomen y desplazar el torso en cualquier dirección.

Al afirmar esta zona abdominal lateral se contribuye a mejorar la colocación postural y, por lo tanto, la figura. Los ejercicios para alargar la cintura se recomiendan sobre todo a las personas que pasan muchas horas sentadas y que ven cómo el espacio entre las costillas y las caderas se acorta y aparecen los pliegues de grasa acumulada o "michelines".

Trabajando toda esta zona abdominal se estrecha algunos centímetros la cintura y, además, se estira la musculatura de otras partes del cuerpo, como la de las piernas, la espalda o la zona pectoral.

Artículo relacionado

Por qué fortalecer el abdomen

La zona abdominal es probablemente la más cargada de expectativas estéticas, la que más sufre prejuicios, culpabilidad y vergüenza.

Parece, además, que solemos valorar o criticar la zona abdominal según un único ideal estético demasiado rígido: el famoso "6 pack". Un criterio demasiado rígido porque no tiene en cuenta la edad, la constitución, los partos ni otros factores naturales, y que a menudo afecta a la manera en que uno percibe y vive en su cuerpo.

No se trata de intentar moldear y controlar los músculos de esta zona con tal de alcanzar un ideal rígido y poco realista, sino de crear estabilidad y equilibrio a través de una comunicación viva.

Muchos de nosotros, al pensar en los abdominales, pensamos solo en la parte frontal del tronco, pero los músculos abdominales (con excepción de los rectos abdominales) se conectan en un tendón de la espalda baja que se inserta en las vértebras lumbares.

Así pues, los abdominales cubren más cuerpo del que uno en principio imagina, ya que llegan hasta las lumbares. Por esta razón se considera que los abdominales favorecen la estabilidad lumbar.

Con constancia, se consigue adoptar de forma natural una postura correcta, que mantiene elevado el centro del cuerpo, como si se quisiera aumentar el espacio entre las costillas inferiores y las caderas.

Hay que tirar del tronco hacia arriba desde la cintura, imaginando que un corsé ceñido está alargando y soportando la espalda. Así se trabajan los abdominales y se protegen las lumbares.

Artículo relacionado

Tonificar los abdominales con una sencilla torsión

Para tonificar los abdominales no es obligatorio hacer flexiones de la columna con mucho esfuerzo. También se puede hacer con torsiones.

1. Postura flexible

Apoya un palo en la zona lumbar y los antebrazos sobre el palo.

Deja las piernas flexibles para que puedan acompañar el movimiento de la pelvis.

Artículo relacionado

2. Gira y mantén el vientre activo

Gira la columna a un lado y mantén una torsión cómoda durante unos segundos o un par de respiraciones.

Mantén la barriga ligeramente hacia dentro durante toda la torsión: esto tonificará aún más los abdominales.

Artículo relacionado

4. No olvides reír

Ni en esta práctica ni después, no olvides reír.

El mejor ejercicio abdominal es... ¡una buena risa!

Ejercicio de Pilates para los abdominales oblicuos

El método Pilates está especialmente indicado para desarrollar la musculatura abdominal y para estirar la cintura porque se trabaja siempre tirando del estómago hacia adentro y hacia arriba, y porque imagina la caja torácica como un acordeón que se expande cada vez que se inspira y se desinfla al espirar.

Un ejercicio fácil para potenciar los abdominales oblicuos consiste en tumbarse sobre el costado derecho, con el brazo derecho descansando en el suelo y la palma de la mano izquierda delante del pecho.

Hay que estirar la columna y las piernas, contraer los abdominales y elevar la pierna izquierda hasta que esté en línea con la cadera.

Al espirar, hay que volver a la posición inicial, manteniendo los abdominales firmes. Se repite sobre el otro costado.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?