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Menos dioptrías

6 prácticas que frenan la miopía de modo natural

La miopía es uno de los problemas oculares que más aumenta en el mundo moderno. Dado que el ojo tiene que esforzarse más para ver de cerca que de lejos, tener la mirada enfocada a corta distancia alarga el globo ocular y disminuye la visión periférica.

Jaume Pauné

Ver borroso de lejos, pero bien de cerca. El miope sin sus gafas se encuentra perdido en la playa en verano: el mundo parece una mancha borrosa de colores.

La miopía es el defecto visual más extendido, tanto que ha sido declarada por la OMS la quinta causa de ceguera en el mundo y en algunos países asiáticos afecta hasta al 70% de la población estudiante.

La miopía aparece por nuestra vida en espacios interiores

La mayor parte de las miopías son resultado de nuestra adaptación al entorno "civilizado" actual. Por eso, se puede decir que las culturas industrializadas de todo el mundo están creando miopía.

Al nacer, el niño suele ser levemente hipermétrope y va regularizando su vista hasta los 6 años, momento en que se considera el ojo prácticamente adulto y con una visión normal.

En este proceso (la emetropización), natural y común en los animales, la estructura del ojo se modifica acorde con las imágenes que recibe para proporcionar visión nítida a distancia.

Cómo prevenirla y ponerle freno

Hay varias cosas que puedes hacer para evitar que se desarrolle o que siga avanzando:

1. Frecuenta los espacios abiertos

Debido a que el proceso de emetropización se mantiene hasta pasada la adolescencia y como hoy prevalecen los estímulos visuales en visión cercana, el ojo tiende a adaptarse al trabajo a corta distancia.

Para ello aumenta de tamaño alargándose, lo que permite una visión cercana correcta pero borrosa de lejos. Ese alargamiento adelgaza la retina, con lo que aumentan exponencialmente las patologías asociadas a ella.

Sabemos que los espacios abiertos, la luz solar y quizá practicar un deporte al aire libre son elementos protectores para la aparición o la evolución de la miopía.

No está claro el papel del sol y de la vitamina D, pero existen estudios que indican una deficiencia de esta vitamina en los niños miopes.

2. Cuida la alimentación

Dado que la estructura del ojo tiene su base en el colágeno, los nutrientes que fortalecen el colágeno corporal podrían ser útiles. En ese sentido sería recomendable consumir alimentos ricos en magnesio y selenio, así como en vitamina C.

La falta de vitamina E y la deficiencia de proteínas también se ha relacionado con la progresión de la miopía en los niños. Y como el azúcar altera el equilibrio de los minerales en el cuerpo (provoca deficiencias de cobre y de cromo e interfiere en la absorción de calcio y de magnesio) su exceso también se debe evitar.

En general, seguir una dieta equilibrada basada en alimentos no procesados, fruta, hortalizas y frutos secos es adecuado en este caso, así como para la salud en general.

3. Prueba las lentes de contacto orto-k

Para ver bien, la retina lateral o periférica tiene suma importancia. Pero debido al estiramiento del globo ocular en el ojo miope, este recibe las imágenes laterales borrosas aun cuando la fóvea (la zona de visión nítida central) esté enfocada.

La borrosidad de la imagen activa el proceso de crecimiento ocular para intentar reenfocar el ojo y produce más miopía.

Como las gafas comunes no corrigen adecuadamente la imagen periférica, se han desarrollado nuevos sistemas de corrección que sí lo hacen y que permiten que el ojo no aumente de tamaño. Se trata básicamente de lentes de contacto: las lentes de uso diurno con gradiente de potencia o lentes multifocales y la ortoqueratología u orto-k.

Las lentes orto-k se ponen por la noche

La orto-k es una técnica que utiliza lentes de contacto solo para dormir a fin de corregir la curvatura de la córnea. Tiene sus orígenes en los años 60, época en que aparecieron las primeras lentes de contacto rígidas. Optometristas americanos se dieron cuenta de que las personas que usaban estas lentillas, cuando volvían a las siguientes consultas tenían menos dioptrías que al principio.

De modo que diseñaron una metodología para aprovechar ese efecto. Sin embargo, en sus inicios con esta técnica solo se podía corregir una dioptría y media aproximadamente.

En los años noventa, con los nuevos materiales ya permeables al paso de oxígeno, aparecieron las lentes de geometría inversa, precursoras de las actuales. A partir de ese momento la orto-k cobró relevancia, ya que permite usar una lente especial mientras se duerme sin ningún tipo de molestia.

Durante el día, debido al moldeo de la córnea inducido por la lentilla, otorga una libertad visual que no dan las lentillas corrientes ni las gafas, además de ejercer el tan importante control o freno en la progresión de la miopía.

En los casos en los que estas lentes no se pueden usar existen otros sistemas que ayudan en el control de la miopía, como las gafas bifocales, aunque estas presentan una efectividad limitada.

4. Ejercicios visuales

Los ejercicios visuales del método Bates o la terapia visual optométrica pueden ejercer igualmente un efecto de ralentización o mejora, sobre todo a base de mejorar la capacidad que tiene el cerebro para analizar y procesar las imágenes.

Si bien es posible reducir la cantidad de miopía relajando el músculo ciliar (el que está dentro del ojo y permite el enfoque), la mayor parte de mejora corresponde a la parte perceptiva, a la agudeza visual.

5. Buenos hábitos cotidianos

Lo más importante son los hábitos cotidianos. Por eso es básico desarrollar una conducta adecuada que cuide la visión. En ese sentido, es vital:

  • Respetar la distancia de trabajo.
  • Establecer descansos regulares.
  • Utilizar una buena iluminación.

El miope tiende a permanecer más horas que el resto de personas leyendo, mirando el ordenador o trabajando de cerca. De hecho los niños miopes suelen ser más introvertidos y tienen tendencia a jugar menos.

Este exceso de focalización de los ojos hace que el músculo ciliar tenga un tono muscular más alto y, aparte de producir la necesidad de una mayor corrección, impide una normal y correcta relajación cuando se vuelve a mirar de lejos.

6. Relaja los ojos, mira a lo lejos

Por eso es preciso contrarrestar el tiempo pasado en mirada cercana con periodos en el exterior y relajando voluntariamente los ojos mirando de lejos. En este sentido, realizar ejercicios visuales pautados puede mejorar ostensiblemente estas tensiones de los músculos oculares.

Los ojos se encargan básicamente de enviar la información al córtex y, si bien es importante que la imagen recibida en la retina sea lo más nítida posible, la verdadera imagen que vemos es la que se forma dentro de nuestra cabeza.

Por ello, relajar los ojos y la mente e inducir estados tranquilos o meditativos permite a nuestra mente trabajar mejor y generar mejores imágenes.

Además, la capacidad perceptiva se puede entrenar, de modo que aunque gran parte de los ejercicios visuales se fundamentan en mejorar el enfoque o relajar la musculatura, otro aspecto altamente importante es la capacidad de procesar de modo eficaz la percepción visual.

Etiquetas:  Vista Salud ocular

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