Medicina natural

Los poderes curativos de la arcilla

Dr. Pablo Saz

La arcilla siempre ha acopañado al ser humano y este ha aprendido a utilizarla para cuidar su salud. Descubre sus propiedades e indicaciones.

El ser humano ha utilizado la arcilla para crear figuras y recipientes y también para curarse. La medicina naturista ha hecho gran uso de la terapia con arcilla y ha obtenido excelentes resultados, sobre todo por la facilidad de mezclar arcilla con agua y por la posibilidad de encontrarla en el campo o la ciudad por un precio módico.

Otras cosa son los modernos tratamientos con peloides–barros compuestos de minerales o materia orgánica y un agua mineromedicinal o agua de mar– que se han desarrollado alrededor de balnearios en medio de una medicina no apta para todos los bolsillos.

¿Qué arcillas se utilizan en terapia?

La arcilla se ha de recoger libre de materia orgánica. En la naturaleza los microorganismos de la arcilla forman un microfilm, incluso cuando llueve, que no deja pasar a las bacterias que viven en lo orgánico.

Precisamente se defienden de ellas con antibióticos. Por ello se distinguen de los peloides. Cuando no se dispone de instrumentos de análisis, se puede recurrir a la vista, el olor, el sabor y el tacto.

Las características organolépticas de la arcilla han de resultar agradables para poder elegirla y utilizarla. Si lleva materia orgánica y huele mal, hay que desecharla.

¿De dónde proceden las arcillas terapéuticas?

La arcilla proviene de la descomposición de los feldespatos. Estos presentan una estructura de silicio y aluminio a la que se unen otros elementos.

La arcilla se reconoce porque: la uña la raya fácilmente; al tacto recuerda al jabón; es muy hidrófila, retiene muy bien el agua, lo que le confiere plasticidad e impermeabilidad.

Presenta un gran poder de adsorción: debido a que sus partículas son minúsculas, es capaz de atraer y retener moléculas e iones de otro cuerpo en su superficie. Asimismo posee una acción antiséptica y vulneraria, un efecto cicatrizante activo.

¿Qué es la bentonita?

Las bentonitas de sodio (para uso externo) o de calcio (para uso interno) son hoy las arcillas más utilizadas como medicamentos. La bentonita es una arcilla de grano muy fino (coloidal) que contiene bases y hierro, y también se utiliza en cerámica.

El nombre deriva de un yacimiento que se encuentra en Fort Benton, Estados Unidos. En mineralogía se considera un tipo particular de montmorillonita, una arcilla que toma su nombre de la localidad francesa de Montmorillon, y se utiliza contra la gastroenteritis.

La bentonita está incluida en la farmacopea de los Estados Unidos y es ampliamente utilizada en diversos preparados farmacéuticos y cosméticos.

¿Qué propiedades medicinales tiene la arcilla?

Sabemos de las propiedades que tiene la arcilla para absorber, adsorber, retener y transmitir el calor, pero nos quedan muchas preguntas sobre la acción de sus bacterias o de alguna traza de mineral. Preguntas para las que no tenemos respuestas.

Sabemos que actúa, pero no exactamente cómo lo hace. La evaluación de por qué algunas arcillas se comportan como antibacterianas y otras no, por ejemplo, no está aclarada.

Se ha probado que la úlcera de Buruli, causada por Mycobacterium ulcerans y una enfermedad frecuente en África, puede tratarse con algunas arcillas.

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Indicaciones por vía externa

  • Enfermedades dermatológicas. Pueden eliminar el exceso de grasa y las toxinas de la piel, y por lo tanto son muy eficaces contra los forúnculos, acné, úlceras, abscesos y seborrea. (Diana Burillo explica en este artículo algunas aplicaciones para la piel, además de una receta casera de dentífrico y un desodorante).
  • Para evitar hemorragias. En abril de 2008, el Centro de Investigación Médica de la Marina estadounidense anunció el uso exitoso de una gasa preparada e impregnada con caolinita (arcilla blanca y muy pura) para cortar el sangrado.
  • Artrosis de rodilla. Aplicar arcilla da mejor resultado que la aplicación sola de calor. Se indica también en uso externo para: artritis, gota, hernia discal, lumbago, abscesos, neuralgias, mastitis, cistitis, prostatitis, flebitis y tromboflebitis, amigdalitis, faringitis, rinitis, sinusitis, bocio, acné, eccema, forúnculos, heridas, herpes, impétigo o psoriasis.

Indicaciones por vía oral

  • Malestar estomacal. Muchos medicamentos utilizan arcilla caolinita, que ha sido un remedio tradicional para calmar el dolor.
  • Diarrea líquida. Para cortarla se recurre al caolín, utilizado como principio activo en medicamentos como Kaomagma.
  • Desintoxicación. Oyanedel-Craver y Smith han estudiado la adsorción de cuatro metales pesados (plomo, cadmio, cinc y mercurio) por tres tipos de arcilla bentonita. La conclusión del estudio fue quetienen una considerable capacidad de adsorción de metales pesados, que pueden ser convertidos a una forma químicamente inerte y ser excretados. La bentonita también se utiliza para reducir los efectos perjudiciales de las aflotoxinas que pueden contaminar frutos secos, semillas y los cereales.
  • Síndrome de intestino irritable con estreñimiento. Las montmorillonitas son eficaces para tratar este orden y pueden apoyar la flora intestinal. Algunos incluso han sugerido que resulta útil, si no vital, en el establecimiento de las bacterias sanas a lo largo del tracto digestivo, frente a la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
  • Colesterol y ácido úrico. Una versión modificada inhibe su absorción.

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