Reciclaje en fiestas

Aprende a reutilizar frutos secos y frutas desecadas en Navidad

Si te quedan sobras después de la Navidad, no las tires. Te damos algunas ideas para que les saques partido.

Después de Nochebuena y Navidad es posible que tengamos restos de comida que queramos aprovechar. Si hemos optado por alternativas más saludables que turrones y dulces, tendremos un excedente de ingredientes que podemos usar fácilmente para elaborar otras preparaciones.

Es el caso de los frutos secos y frutas desecadas. Lo primero es guardar todo lo que nos sobre. Los frutos secos por un lado y las frutas por otro. No queremos que los frutos secos cojan humedad, aunque sean trocitos lo que nos ha sobrado, siempre se pueden reutilizar. Bien conservados, podrás utilizarlos para preparar multitud de recetas, tal como te explicamos ahora.

Cómo reutilizar nueces y almendras

Las nueces y almendras en trocitos nos vienen estupendamente para mejorar cualquier salsa para pasta. Puedes dorarlas ligeramente en la sartén (si no eran frutos secos ya tostados) y añadirlos a la salsa mientras se hace. Le dará un toque de sabor y de textura muy especial.

Haz panes caseros añadiendo nueces y almendras ligeramente picadas, quedan estupendos sobre todo con harinas integrales de trigo y de centeno.

Qué hacer con los piñones sobrantes

Los piñones son de los frutos secos más caros, así que ¡no los tires! Los que sobren, aparte de poder comerse tal cual, se pueden tostar al horno o a la sartén y poner sobre cremas de verduras para un acabado exquisito. Por supuesto también sirven para salsas y como ingrediente de croquetas (por poner un ejemplo).

Artículo relacionado

PISTACHOS

7 frutos secos y semillas (y sorprendentes recetas donde incluirlos)

Cómo aprovechar los pistachos y los anacardos

Los pistachos y anacardos van muy bien con los platos de pasta y con los de legumbres. Añádelos a tus sofritos enteros o troceados (en el caso de los anacardos, mejor troceados) y prepara exquisitos potajes y currys con ellos. Los anacardos, dejados en remojo y después batidos, sirven como salsa o como base para otras salsas (por ejemplo para hacer bechamel). Aprovéchalos cuando hagas una lasaña, por ejemplo, quedará un gratinado excelente.

También, si no te han sobrado muchos anacardos, puedes molerlos o picarlos finos y mezclarlos con levadura de cerveza desamargada y una pizca de sal para tener un "parmesano" vegano listo para usar. Guárdalo en un botecito en la despensa.

Dar una nueva vida a los coquitos o las avellanas

Los coquitos o nueces de Brasil, con ese sabor tan marcado a coco, se pueden triturar y usar como crema en platos de pasta, se pueden incorporar a cremas de verduras, o se pueden utilizar como plus de sabor al hacer currys y arroces orientales. El aroma y sabor a coco le dará un toque exótico a, por ejemplo, un arroz salteado con verduras, un risotto con shiitake o un potaje de garbanzos con garam masala.

Las avellanas son de esos frutos secos que muchas veces asociamos con dulces. Podemos usarlas para hacer turrones caseros o cremas de chocolate caseras, para añadir a un porridge con cacao puro, etc. En platos salados combina estupendamente con setas, calabaza, boniatos, romero, etc. Añádelas a platos con estos ingredientes: salteados, risottos, arroces sueltos, platos de verduras asadas al horno, etc.

Artículo relacionado

Cómo cocinar sobras de pasta, arroz, pan, verduras, leche de coco o limón

Cómo aprovechar bien las sobras (y no desperdiciar comida)

Ideas para reutilizar frutas secas

Las frutas secas también son un ingrediente muy versátil en la cocina. No sirven solo para preparaciones dulces, se pueden usar para hacer casi de todo. Si te han sobrado poca cantidad de cada (por ejemplo, kiwi, orejones, pasas y ciruelas) puedes hacer bombones o barritas de frutas desecadas con frutos secos.

Solo tienes que triturarlo todo junto hasta que se forme una pasta (no lo hagas puré), darle forma y refrigerar. Para llevarlo puedes envolverlos individualmente con papel para hornear. Así tendrás un tentempié muy sabroso cuando quieras.

  • Los restos de plátano desecado, manzana, mango y pasas puedes guardarlos para tus desayunos. Ponte un puñadito en tu yogur, en tus gachas de avena o mézclalo con el muesli de desayuno que tengas.
  • Las pasas y orejones (cortados en trocitos) nos sirven perfectamente para hacer arroces afrutados y ensaladas con contrastes de sabor y color. Añádelos cuando saltees todos los ingredientes y, en el caso de las ensaladas, por encima al servir. Les va bien cualquier aliño, pero quedan mejor con limón o lima en lugar de vinagre.
  • También quedan muy bien como parte del relleno de seitanes y carnes vegetales, así que puedes usar el puñadito que te sobre para hacer un seitán relleno junto con unos frutos secos y las verduras que hayas elegido.
  • Las frutas desecadas, si están bien conservadas, nos sirven para comer como tentempié a diario, sin necesidad de hacer nada especial con ellas. Llévatelas en una bolsita al trabajo o cuando salgas de casa. Guárdalas en recipientes preferiblemente herméticos en la despensa, alejadas del calor y la luz.

Si lo que te ha sobrado han sido frutas confitadas, siempre puedes aprovechar para hacer roscón, stollen, panettonne u otros panes dulces que suelen llevar trocitos de frutas escarchadas y desecadas.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?