Hamamelis

Tratamiento eficaz

4 plantas y 4 remedios naturales para varices y hemorroides

Las plantas venotónicas mejoran problemas del retorno venoso como las varices y las hemorroides. Descubre las propiedades de plantas como la hamamelis, la vid roja, el ginkgo o el ciprés.

Jordi Cebrián

Las varices son vasos sanguíneos inflamados que impiden que la sangre retorne bien al corazón, lo que en medicina se conoce como insuficiencia venosa. Se producen en las venas superficiales de la piel, sobre todo en las piernas y concretamente en las pantorrillas.

Como saben quienes las sufren, provocan síntomas más o menos molestos o dolorosos: pesadez, calambres, hinchazón de tobillos, picores y coloración en la piel.

Las causas más frecuentes

Las favorecen el sedentarismo, la obesidad, la hipertensión y la edad, si bien inciden otros factores, como permanecer habitualmente de pie sin caminar, llevar ropa ajustada o abusar de las grasas, sin descartar el factor hereditario.

Los tratamientos clínicos pasan por la cirugía convencional, la técnica de conservación hemodinámica y la escleroterapia.

Otro trastorno venoso no menos común son las hemorroides. Los síntomas principales son pérdida de sangre, escozor y picor intenso. Un 60% de los casos se pueden corregir con ciertos hábitos o con tratamiento clínico.

4 plantas para tratar varices y hemorroides

Ciertas plantas medicinales tal vez no puedan suplir a la cirugía, pero suponen un apoyo eficaz para aliviar los síntomas y facilitar el retorno venoso cuando el problema no se halla muy avanzado.

Se trata de plantas con una acción venotónica, astringente, cicatrizante y vasoprotectora nada desdeñable.

Vid roja

De la vid (Vitis vinifera) se usan las hojas, ricas en flavonoides y taninos. Se aplican en baños de asiento para mejorar la circulación y favorecer el retorno venoso.

Hamamelis

Las hojas, sea del avellano europeo (Coryllus avellana) o del americano, el avellano de bruja o hamamelis (Hamamelis virginiana), destacan asimismo por su riqueza en taninos y flavonoides, lo que les confiere un potente efecto astringente, cicatrizante y hemostático local.

Al fortalecer la pared de las venas, activan el paso de la sangre por ellas. Se toman en infusión o se aplican en baños de asiento en tratamientos de largo alcance para ayudar a eliminar varices, flebitis y hemorroides. Se pueden encontrar pomadas y cremas que los contienen.

Ginkgo

El Ginkgo biloba es también un eficaz tónico venoso y añade un efecto como vasodilatador periférico. Se aplica en baños parciales y se toma en infusión, en gotas de extracto líquido o bien en cremas por vía tópica.

Ciprés

Los recios conos del ciprés (Cupressus sempervirens) son un prodigioso remedio de herbolario para la insuficiencia venosa. Ejercen una acción analgésica, antiinflamatoria y astringente notable, útil para tratar varices y hemorroides dolorosas, así como edemas.

La decocción en baños de asiento, lavados o enemas calma el dolor y la pesadez y ayuda a contraer los vasos sanguíneos. Resulta especialmente útil en el embarazo y la posmenopausia.

También se comercializa el aceite esencial y pomadas y supositorios con ciprés.

Infusión para facilitar el retorno venoso

Con ginkgo, hamamelis, raíz de rusco y anís estrellado a partes iguales se obtiene una infusión muy útil para mejorar los síntomas de varices, flebitis y hemorroides.

Se hierven dos cucharadas soperas de la mezcla por medio litro de agua durante dos minutos. Se deja reposar, se cuela y se bebe durante el día.

Añadiendo milenrama, gálbulos de ciprés y semilla de castaño de indias, pero sin el anís, en cantidades superiores (20 g de cada por litro de agua), se aplica en baños de asiento (en caso de hermorroides) o en masaje de piernas.

4 remedios tónicos para hacer en casa

Tienes más opciones naturales para enfrentarte a los problemas venosos:

1. Baño de asiento o lavado

Ideal para las varices o las piernas pesadas. Con laurel, milenrama, manzanilla, menta –un puñado de cada– y una pizca de bicarbonato: se lleva todo a ebullición y se filtra.

2. Compresas de meliloto

Con una infusión muy concentrada de esta planta vasoconstrictora y venotónica, se empapan unas compresas y se aplican frías sobre el área dolorida. Tonifican la venas.

3. Loción con esencias

Se mezclan 40 ml de agua de hamamelis, 20 ml de aceite de almendras y 5 ml de esencias de ciprés y menta. Se agita y aplica en masaje sobre las piernas. Drena, alivia y desinflama.

4. Arándanos

Una buena costumbre es tomar una cucharada sopera rasa de arándanos deshidratados al día. Sus pigmentos, las antocianinas, mejoran la circulación periférica.

Asesoría: J. M. Teixé, herborista de Manantial de Salud

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