Combate la amigdalitis

4 remedios naturales para desinflamar las anginas

Jordi Cebrián

Para aliviar esta molesta infección dispones de cuatro recursos muy eficaces y aptos para los más pequeños de la casa.

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1. Limón

El limón (Citrus limonum) es un recurso clásico que no debería menospreciarse. La piel contiene aceite esencial, carotenoides y mucílagos, y en la pulpa encontramos pectina, flavonoides y los ácidos ascórbico y cítrico.

Todo ello le confiere al limón un efecto antiviral, antibacteriano y antioxidante.

Como recomendaban nuestras abuelas (y bisabuelas), puedes hacer gárgaras con el zumo de medio limón y una cucharadita de sal, tres veces al día.

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2. Gordolobo

Una gran opción es el gordolobo (Verbascum thapsus), útil para desinflamar las amígdalas, aliviar la garganta y ablandar la tos seca.

Se puede combinar con el llantén o la malva.

Tómalo en infusión, unos 2 o 3 vasos al día, en jarabe o en extracto líquido.

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3. Pino silvestre

El pino (Pinus sylvestris) es muy apreciado como potenciador de las defensas, y además es antiviral, antibacteriano, expectorante y antipirético.

Tómalo en infusión, 2-3 vasos al día, en forma de jarabe, 40 gotas diarias, o como extracto líquido en 3 tomas al día.

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4. Equinácea

Las raíces y los extremos floridos de la equinácea (Echinacea purpurea) aportan valiosas virtudes inmunoestimulantes y antivirales y pueden ayudar a bajar la fiebre.

Tómala en decocción con malvavisco, 2 vasos al día. También puedes tomarla en forma de cápsulas, de jarabe o de spray combinado con propóleo.

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Es una de las desdichas típicas del invierno, como bien sabe la mayoría de padres porque las anginas o amigdalitis se ceban sobre todo en niños y adolescentes. En los adultos son menos frecuentes, pero también se dan.

La causa suele ser una infección viral pero también puede provocarlas alguna bacteria del género Streptococos. Las amígdalas se hinchan y adquieren un tono rojo virulento –a veces incluso se recubren de una capa blanca o amarillenta–, lo que causa dolor, sobre todo al tragar.

Además del clásico dolor de garganta, se puede experimentar fatiga, dolor de oído, dolor de cabeza, sinusitis, afonía, fiebre en algunos casos y mal aliento.

Para combatirlas normalmente se recetan antivirales o antibióticos pero las plantas también ofrecen soluciones válidas, aptas para los más pequeños.

Este artículo se ha elaborado con​ la asesoría de Josep Maria Teixé, herborista de El Manantial de Salud.

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