Glutamina: qué es y para qué sirven los suplementos

La glutamina es un aminoácido importante para diversas funciones de nuestro cuerpo. La podemos encontrar en alimentos vegetales como las espinacas o los frutos secos, o obtenerla a partir de suplementos, en caso de ser necesario.

glutamina
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La glutamina es uno de los veinte aminoácidos que participan en la formación de las proteínas y tiene un papel clave en nuestra salud, en especial para el mantenimiento de los músculos, el sistema inmunitario y el metabolismo.

Nuestro cuerpo produce glutamina, pero también la podemos obtener de algunos alimentos o, en caso de que sea necesario, a partir de suplementos nutricionales.

¿Qué es y para qué sirve la glutamina?

La glutamina (o L-glutamina) es el aminoácido más abundante de nuestro cuerpo. Se produce en los músculos y a través de la sangre llega a los diferentes sistemas de órganos.

Es importante para diversas funciones corporales, como reforzar el sistema inmunitario o promover la salud intestinal y la síntesis de proteínas musculares. Además de ser clave para la reparación de tejidos, suministra energía a las células para la fabricación del tejido conjuntivo que recubre el tracto intestinal.

La glutamina no se considera un aminoácido esencial porque nuestro cuerpo lo produce, aunque también lo podemos obtener a partir de alimentos. Las principales fuentes vegetales de glutamina son las espinacas, el perejil, los frutos secos, el tofu y las legumbres. Las personas omnívoras pueden obtener glutamina de los huevos, la carne, el marisco y, sobre todo, los lácteos. En casos de déficit o una mayor necesidad de glutamina, puede recurrirse a los suplementos nutricionales.

Suplementos de glutamina: qué son y cómo se toman

En determinados momentos, como cuando estamos sometidos a mucho estrés, nuestro cuerpo puede necesitar más glutamina de la que produce y los suplementos de glutamina pueden ser una opción. En estos casos, pueden ayudar a la función intestinal, la función inmune y otros procesos corporales.

Los suplementos de glutamina son populares entre los deportistas porque este aminoácido favorece la reparación del tejido muscular y se cree que al retrasar la aparición de las agujetas puede aumentar el rendimiento.

Se utilizan también en enfermedades como la anemia falciforme (un trastorno hereditario en el que los glóbulos rojos no pueden transportar suficiente oxígeno a todas las partes del cuerpo), quemaduras, la recuperación después de una cirugía y complicaciones del VIH/SIDA.

Los suplementos de glutamina se pueden encontrar en polvos y cápsulas y se consideran seguros cuando la dosis no supera los 14 g diarios (aunque en algunos estudios se han utilizado cantidades mayores). En general, se suele recomendar una dosis de entre 500 mg y 4 g diarios (en función de cuál sea el motivo de la suplementación) y se toma entre las comidas.

Recuerda que siempre conviene consultar a un especialista antes de tomar un suplemento para determinar si es conveniente en tu caso y en qué cantidad.

Beneficios de la glutamina

La glutamina evita el agotamiento muscular, repara las lesiones de la mucosa digestiva e interviene en la producción de células cutáneas, de pelo y de células inmunitarias. Se cree que favorece la eliminación de ácido en los riñones y promueve la alerta mental y mejora el estado de ánimo y la memoria

También se ha estudiado si la glutamina podría ayudar a la pérdida de peso. Un estudio de 2015 indica que 30 g de glutamina en polvo diarios (una dosis muy por encima de las necesidades diarias) disminuye la grasa corporal y la circunferencia de cintura y reduce el riesgo de enfermedad cardiaca. No obstante, son necesarias más investigaciones para confirmar este efecto.

Por otro lado, la glutamina es uno de los tres aminoácidos precursores del glutatión, un antioxidante clave para la protección de las células, especialmente las del hígado, del daño de los radicales libres y de los agentes tóxicos.

Contraindicaciones de la glutamina

En general, la glutamina se considera segura cuando se usa en dosis adecuadas y los efectos secundarios suelen ser leves, como hinchazón, náuseas, mareos, acidez de estómago y dolor de estómago.

Las personas con enfermedad hepática o renal, trastorno bipolar o epilepsia deben consultar al médico antes de tomar suplementos de glutamina. También las embarazadas y los niños deben contar con la aprobación del especialista antes de incluir cualquier tipo de suplemento a su dieta.

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