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Ginkgo, la gran esperanza para trastornos del envejecimiento

Jordi Cerbián

Las hojas de este majestuoso árbol mejoran el riego sanguíneo del cerebro y los trastornos neurodegenerativos asociados a la vejez.

Las virtudes del ginkgo (Ginkgo biloba) suscitan cierta controversia científica. Mientras que en algunos foros se presenta casi como el gran remedio natural frente a los trastornos circulatorios asociados a la edad, en otros se demandan pruebas más concluyentes sobre algunas de sus atribuciones, como su utilidad en enfermedades degenerativas.

Las hojas de este árbol milenario constituyen un gran recurso para tratar de mejorar la circulación sanguínea cerebral y afrontar ciertos déficits cognitivos.

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Las aplicaciones del Ginkgo Biloba son muchas y variadas

La medicina tradicional china empleaba las hojas, junto a las semillas, hace casi dos mil años. Hoy se usan solo las hojas, en extracto estandarizado o infusión. Las semillas se consideran tóxicas.

Las hojas contienen:

  • Flavonas (quercetol y kenferol)
  • Lactonas terpénicas (ginkgólidos)
  • Fitosteroles

Los principales beneficios de las hojas son:

  • Poseen efectos venotónicos más que notables.
  • Actúan como neuroprotectoras.
  • Son vasodiladoras a nivel periférico.
  • Son antiagregantes plaquetarias.
  • Son antihemorroidales.
  • Efectos diuréticos.
  • Un gran antioxidante.

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Los 7 usos más interesantes del ginkgo biloba

En general las hojas de ginkgo biloba se indican para:

1. Dolor y pesadez de piernas

En tratamientos prolongados y sistemáticos, el ginkgo se ha mostrado eficaz para aliviar la claudicación intermitente, un déficit en el flujo circulatorio de las extremidades inferiores común en la madurez y la vejez, pero también en personas obesas, estáticas o con problemas de circulación en general.

2. Vértigo, mareos ocasionales y migrañas

Indicado para mareos ocasionales, migrañas e incluso vértigo cuando están vinculados con una reducción del riego sanguíneo cerebral, pueden combatirse con ginkgo.

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3. Memoria y concentración

No existe consenso sobre su capacidad para potenciarlas, pero en tratamientos a largo plazo el extracto puede mejorar el riego sanguíneo cerebral hasta en un 9%, lo que lo equipara en eficacia con muchos fármacos destinados a ese fin.

4. Trastornos venosos

Se deben a una deficiente circulación sanguínea, como las varices y las hemorroides. Las hojas de ginkgo ofrecen una solución factible y fácil de preparar, sea por vía oral o en reconfortantes baños y friegas. No obstante, se aconseja asociarlo a plantas más específicas, como el castaño de Indias o el rusco.

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5. Prevención cardiovascular

Por su acción sobre el mecanismo vascular, con efectos vasodilatadores y antioxidantes, se ha indicado en la prevención de tromboembolias, arteriosclerosis y derrames cerebrales. Puede ser de gran ayuda para favorecer la recuperación tras este tipo de accidentes vasculares.

6. Demencias

Algunos estudios apuntan que los extractos de ginkgo podrían ser eficaces para mejorar la función cognitiva en demencias degenerativas primarias o demencias vasculares, que se manifiestan con déficits de memoria y falta de concentración.

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7. Tinnitus o acúfenos

Los tinnitus o acúfenos es el fenómeno por el que se notan golpes o sonidos en el óido, sin proceder de ninguna fuente externa. Cuando está vinculado a problemas vasculares, se trata con extracto de ginkgo por su efecto vasodilatador.

El ginkgo, una esperanza contra el alzheimer

Menor veracidad se da a su utilidad en otros trastornos para los que a veces se recomienda esta planta y para los que se requieren más estudios científicos. Es el caso de la enfermedad de Alzheimer.

El ginkgo podría servir para frenar uno de sus síntomas, la pérdida progresiva de memoria, al potenciar el riego cerebral y ralentizar la destrucción de conexiones neuronales.

Ahora bien, de ser eficaz, solo lo sería en los primeros estadios de la enfermedad.

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3 formas de utilizar el ginkgo biloba

1. En extracto

El extracto estandarizado de ginkgo contiene de un 25 a un 35% de flavonoides y un 6% de terpenoides. Se presenta en cápsulas, comprimidos o en forma líquida.

La dosis media varía, según el trastorno, de 120 a 240 mg diarios, y en algunos casos hasta 300 mg.

Para trastornos crónicos o degenerativos. Se recomiendan tratamientos largos, de 6 a 12 semanas, con periodos de descanso de 4 semanas. Los efectos terapéuticos no se suelen notar hasta la quinta o sexta semana de tratamiento.

2. En infusión de planta seca

La planta seca se toma en infusión, una cucharada sopera por taza de agua, dos tazas al día, en ayunas.

Lo usual es combinarla con plantas que potencian o complementan su acción: cola de caballo, rusco, hamamelis, arándano, sauce, ajo, vinca o vid roja, entre otras.

3. En baños de asiento

Con una infusión concentrada se preparan baños de asiento para aliviar problemas venosos, las hemorroides, las varices, la flebitis, la hinchazón de brazos y piernas, y el adormecimiento y el dolor en las extremidades.

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Precauciones en el consumo del ginkgo biloba

En dosis adecuadas, el ginkgo no presenta en general efectos secundarios. No obstante, es preferible contar con un buen asesoramiento antes de emprender un tratamiento a largo plazo.

Se desaconseja en caso deepilepsia, embarazo y en la lactancia, y puede interactuar con algunos medicamentos.

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