5 deliciosas recetas que se preparan sin cocinar los alimentos (y preservando todas sus propiedades saludables)

Si no sometemos a calor los alimentos, además de ahorrar en electricidad, se preservan intactos sus nutrientes, energía vital, antioxidantes y enzimas. Los resultados son sorprendentes.

Tartitas de limón y frambuesas

La cocina viva o crudivegana, además de deliciosa y fácil de preparar, es una cocina arcoiris, llena de vitalidad y color gracias a los fitonutrientes de las frutas y las verduras crudas y ecológicas.

Otra razón para no cocinar los alimentos es que así no se destruyen sus enzimas, que facilitan la correcta asimilación de los nutrientes.

Estas enzimas son muy sensibles al calor, igual que los antioxidantes, y se desactivan al someterse a temperaturas superiores a los 43 ºC. Preservando las enzimas, mantenemos un cuerpo sano y vital, sin inflamación. Alejamos el envejecimiento.

    No cocinar la comida preserva los nutrientes

    Otra razón para no cocinar los alimentos es que así no se destruyen sus enzimas, que facilitan la correcta asimilación de los nutrientes.

    Estas enzimas son muy sensibles al calor, igual que los antioxidantes, y se desactivan al someterse a temperaturas superiores a los 43 ºC. Preservando las enzimas, mantenemos un cuerpo sano y vital, sin inflamación. Alejamos el envejecimiento.

    Recetas sin cocinar los alimentos

    Para elaborar  estas recetas, necesitarás alimentos frescos y llenos de color; como calabacines, aguacates, tomates... Cada fitonutriente aporta un color al alimento y con ese color, unas propiedades antioxidantes increíbles:

    • El rojo lo da el licopeno, un antioxidante protector del sistema cardiovascular y que ayuda a absorber el hierro y a mejorar el estado de ánimo.
    • El naranja del betacaroteno fortalece el sistema inmunitario, protege la piel, la vista, los pulmones, el hígado, la próstata y la salud intestinal.
    • El verde, por la clorofila y también por los carotenoides y el sulfurafano, se relaciona con propiedades anticancerígenas, inmunoestimulantes, antioxidantes y desintoxicantes.
    • El amarillo, al igual que el verde claro, es protector de la vista y de la piel. Estas coloraciones se deben a la luteína, la zeaxantina y los carotenoides.
    • El azul de las antocianinas es un gran rejuvenecedor, anticancerígeno, estimulante del cerebro y protector de las vías urinarias, del corazón y de la retina.
    • El morado, por los flavonoides y por las catequinas, es también un potente rejuvenecedor, antiinflamatorio y protector del sistema cardiovascular.

    Timbal de calabacín y aguacate al cilantro sobre una cama de raíces vitalizantes

    Timbal de calabacín y aguacate

    INGREDIENTES PARA 2 PERSONAS

    PARA EL TIMBAL:

    PARA LA CAMA DE RAÍCES VITALIZANTES:

    • 1/2 remolacha cortada a dados muy pequeños
    • 1 zanahoria cortada a dados muy pequeños
    • 1/4 de bulbo de hinojo pequeño rallado
    • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
    • 1 pizca de sal

    PARA LA DECORACIÓN:

    PREPARACIÓN (15 minutos):

    1. Lava el calabacín y córtalo a dados. No lo peles, pues en la piel se concentra la mayoría de los minerales, vitaminas y antioxidantes.
    2. Pela y deshuesa el aguacate y córtalo a dados pequeños de un tamaño similar al calabacín.
    3. Mezcla con el resto de ingredientes del timbal en un bol y déjalo macerando mientras preparas el siguiente paso.
    4. En otro bol, mezcla todos los ingredientes de la cama de raíces vitalizantes y déjalo macerando un par de minutos, al igual que has hecho antes.
    5. Coloca un aro redondo de emplatar de unos 10 cm de diámetro en el centro del plato y rellénalo, poniendo la mitad de la mezcla de raíces vitalizantes en la base, y la mezcla de calabacín y aguacate encima. El efecto de color es espectacular.
    6. Saca el molde y decora el timbal con los germinados de remolacha. Alíñalo con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y dale el toque final de gourmet con una flor de capuchina comestible.
    7. Seguidamente, repite el mismo paso para formar un segundo timbal. ¡Buen provecho!

    Quiche de ricotta de almendras con tomates cherri, rúcula y cebolla caramelizada

    Quiche de ricota y tomates

    INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS

    PARA LA CEBOLLA CARAMELIZADA:

    • 2 cebollas peladas y cortadas en medias lunas, sumergidas en agua con 1 cda. de sal y 2 de zumo de limón 2-3 horas. Luego se lavan y escurren.
    • 1/2 cdta. de sal de mar
    • 1 cda. de azúcar de coco

    PARA LA BASE:

    • 200 g de almendras crudas activadas (remojadas durante 8 horas, lavadas y escurridas)
    • 6 tomates secos
    • 4 higos secos
    • 1 diente de ajo
    • 1 cda. de cúrcuma
    • Sal de mar

    PARA EL RICOTTA:

    • 1 taza de almendras crudas peladas y activadas
    • 1 rama de apio sin hojas
    • 1 hoja de col blanca
    • 2 cdas. zumo de limón
    • 3/4 de taza de agua filtrada
    • Sal de mar

    PARA DECORAR:

    • Tomates cherry
    • Un puñado de rúcula

    PREPARACIÓN (45 minutos):

    1. Para hacer las cebollas: Mezcla el zumo de una naranja, la sal de mar y el azúcar de coco en un bol. Añade las cebollas y mezcla bien. Deshidrátalas en el deshidratador a 43 ºC de 4 a 6 horas.
    2. Elabora la base de quiche en un procesador de alimentos, triturando todos los ingredientes hasta conseguir una masa parecida al pan de higos. Extiéndela en un molde para quiche de unos 26 cm o con un aro de emplatar y dale forma. Al final levanta un poco los bordes.
    3. Prepara el ricotta de almendras triturando los ingredientes en una batidora hasta conseguir una consistencia fina y cremosa. Cubre la base de la quiche con este ricotta vegetal casera.
    4. Decora con los cherry partidos por la mitad, la rúcula y la cebolla caramelizada. Acompaña la quiche con una ensalada de hojas verdes y raíces.

    Endivias rellenas de salsa ‘rawlognesa’ de nueces y mezclum de hojas

    Endivias rellenas

    INGREDIENTES PARA 2 PERSONAS

    • 12 hojas de endivia
    • 1 taza de mezclum de hojas orientales o silvestres o rúcula

    PARA LA SALSA:

    • 6 nueces (12 mitades) activadas (remojadas de 10 a 12 horas, lavadas y escurridas)
    • 1 zanahoria mediana pelada
    • 4 tomates secos rehidratados (en 1/4 de taza de agua durante 1 hora)
    • Medio diente de ajo
    • 1 cda. de aceite de oliva
    • 7 hojas de orégano fresco o 1 cucharadita de seco
    • 1/4 de cucharadita de sal de mar
    • 1/2 taza de germinados de brócoli o kale

    PARA LA DECORACIÓN:

    PREPARACIÓN (10 minutos):

    1. En una batidora de vaso, tritura todos los ingredientes, excepto las endivias y las hojas de mézclum o rúcula. Estas últimas las reservarás como acompañamiento. Añade el agua de hidratación de los tomates secos.
    2. Coloca en un plato 6 hojas de endivia formando una flor y ve rellenando cada hoja con la salsa rawlognesa que has preparado anteriormente.
    3. Decora cada hoja de endivia rellena con unos germinados de brócoli o kale y unas semillas de amapola o sésamo negro.
    4. Mientras las semillas de amapola destacan por sus propiedades nutritivas, cardiosaludables, digestivas y antioxidantes, el sésamo negro es muy rico en proteínas vegetales y aporta buenas dosis de calcio y hierro.
    5. En el centro de la flor, coloca el mezclum o la rúcula, aunque si te gusta más visualmente, puedes agrupar las endivias rellenas a un lado del plato y las hojas de ensalada en el otro, como prefieras.

    Cuscús de coliflor con papaya, salsa verde, germinados y alcaparras

    Cuscus de coliflor con papaya

    INGREDIENTES PARA 2 PERSONAS

    PARA EL CUSCÚS:

    • 1/2 coliflor pequeña
    • 2 cucharadas de almendras repeladas
    • 1 cucharadita de zumo de limón
    • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
    • 1/4 de cucharadita de sal de hierbas
    • 1 papaya mediana y cortada a dados

    PARA LA SALSA VERDE:

    • Media taza de hojas de perejil, albahaca y menta fresca
    • 1 diente de ajo
    • 1 cda. de zumo de limón
    • 1/4 de aceite de oliva
    • 1 pizca de sal de mar

    PARA LA DECORACIÓN:

    • Germinados verdes al gusto
    • Hojas frescas de perejil
    • 2 cucharadas de alcaparras

    PREPARACIÓN (10 minutos):

    1. Pica la coliflor y las almendras con un procesador de alimentos o picadora hasta conseguir una textura parecida al arroz o al cuscús. Colócala luego en un bol de cristal y añádele el zumo de limón, el aceite de oliva virgen extra y la sal y mézclalo todo bien.
    2. Coloca los ingredientes de la salsa verde en el vaso de la batidora y bátelos bien con cuatro pulsaciones o hasta conseguir una salsa de tipo pesto con una consistencia ni muy gruesa ni demasiado fina.
    3. Reparte el cuscús en dos platos medianos hondos o en un bol, como prefieras; añade la mitad de la papaya troceada a dados en cada plato y salséalo con la salsa verde.
    4. Decora finalmente el plato añadiendo los germinados verdes que más te gusten: de alfalfa, de lentejas, de brócoli... y unas hojitas de perejil, e incorpórale también una cucharada de alcaparras para poner el contrapunto de encurtido salado al sabor dulce de la papaya y al sabor intenso de la salsa verde. El contraste de sabores es una delicia.

    Tartitas antiaging de remolacha y crema de limón con frambuesas

    Tartitas de limón y frambuesas

    INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS

    PARA LA BASE:

    PARA LA CREMA:

    • 1 taza de anacardos remojados durante 2 horas
    • 1/4 de taza de aceite de coco
    • 2 cucharadas de sirope de arce
    • el zumo de 1 limón pequeño
    • 1 cucharada de agua

    PARA LA DECORACIÓN:

    • 6 frambuesas
    • Nibs de cacao crudo
    • Cacao en polvo crudo
    • Canela en polvo

    PREPARACIÓN (20 minutos):

    1. Tritura los ingredientes de la base de remolacha y frambuesas con un procesador de alimentos hasta conseguir una textura de mousse y reserva.
    2. Bate los ingredientes de la crema, excepto el aceite de coco, en una batidora de vaso hasta conseguir una textura fina y cremosa.
    3. Añade luego el aceite de coco y vuelve a batirlo todo hasta que se emulsione completamente el aceite con el resto de ingredientes. Reserva.
    4. En un aro de emplatar o molde de unos 6-7 cm de diámetro, pon como base una capa de unos 2-3 cm de mousse de remolacha y frambuesas y presiona con una cuchara. A continuación, añade una capa de crema de unos 2 cm. Esta vez, no presiones. Reserva en el frigorífico durante 2 horas.
    5. Desamolda con la ayuda de una espátula pequeña y fina o de un cuchillo fino y decora finalmente cada tarta con unas cuantas frambuesas, nibs de cacao, cacao puro en polvo y canela.

     

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