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Dieta terapéutica

Remedio para quedarse dormido: zumo de cerezas ácidas

El zumo de guindas aumenta los niveles de melatonina y de triptófano, con lo que consiguen aumentar la duración del sueño.

Claudina Navarro

Tomar un vaso de 240 ml de zumo de cerezas ácidas –guindas– por la mañana y otro por la noche ayuda a dormirse y puede aumentar la duración del sueño en una media de 84 minutos, según un estudio realizado por Frank Greenway, de la Universidad Estatal de Louisiana (Estados Unidos).

Los efectos son debidos al contenido de las cerezas en melatonina –hormona del sueño– y en proantocianidinas que mejoran la absorción del aminoácido triptofano, lo que también influye en la química del descanso nocturno.

La cereza es mejor que las pastillas para dormir

Entre un tercio y la mitad de los españoles mayores de 65 años consideran que no duermen bien. Este problema se relaciona con un descanso pobre, cansancio durante el día y consumo de medicamentos que no están libres de efectos secundarios. En personas mayores, el consumo de pastillas para dormir multiplica el riesgo de caídas.

Ante esta problemática, que es similar en Estados Unidos, el equipo del doctor Greenway decidió probar el efecto de las cerezas sobre el sueño. Para ello reclutó a 7 personas con una media de edad de 68 años y que sufrían alteraciones del sueño al menos tres noches a la semana. Estas personas debieron beber 480 ml de zumo de cereza ácida –de la variedad Montmorency– al día durante dos semanas.

Los investigadores sometieron a los participantes a diferentes exámenes antes, durante y después del tratamiento con zumo de cereza mediante monitorización de la actividad eléctrica del cerebro, los movimientos de los ojos, la activación de los músculos y el ritmo del corazón. Con ello pudieron evaluar la cantidad y la calidad del sueño.

Los resultados indicaron que el tiempo de sueño aumentó en una hora y media.

Más alimentos con melatonina

Las cerezas de Montmorency y las Balaton son una fuente natural de melatonina, la hormona que controla el ciclo de sueño y vigilia. Además favorecen un incremento del triptófano, el aminácido precursos de la serotonina, neurotransmisor asociado al control del estrés y a la sensación de bienestar.

Otros alimentos ricos en melatonina son el maíz, el arroz, la avena y la cebada, las nueces, las semillas de calabaza, las cebollas y los tomates.

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