Glucosamina: qué es y para qué sirve

Los suplementos de glucosamina se usan principalmente en caso de problemas articulares como la artrosis. Te explicamos cómo funcionan y qué suplementos vegetales de glucosamina hay.

Glucosamina: propiedades, beneficios y contraindicaciones
iStock

La glucosamina, una sustancia que forma parte del cartílago articular, es un suplemento que se usa con frecuencia en problemas relacionados con las articulaciones como la artrosis, una enfermedad degenerativa en la que el cartílago y otros tejidos de la articulación se desgastan y puede aparecer dolor, rigidez en la articulación, hinchazón y dificultades para el movimiento. Las articulaciones afectadas con más frecuencia por la artrosis son las rodillas, las caderas y las manos.

¿Qué es la glucosamina y para qué sirve?

La glucosamina es una sustancia que se encuentra de forma natural en nuestro cuerpo. Se trata de una forma de aminosacárido que tiene un papel muy importante en la formación y reparación del cartílago (un tipo de tejido que amortigua el roce en las articulaciones) y otros tejidos articulares.

Nuestro cuerpo utiliza la glucosamina para producir otras sustancias químicas que forman tendones, ligamentos, cartílagos y el líquido que rodea las articulaciones.

¿Cómo se toma la glucosamina?

La glucosamina está disponible como suplemento nutricional, normalmente en forma de sulfato de glucosamina elaborado a base del caparazón de mariscos como los camarones, las langostas o los cangrejos.

Se usa habitualmente para aliviar los síntomas de enfermedades inflamatorias como la artrosis o la artritis reumatoide. Algunos estudios sugieren que el sulfato de glucosamina puede ayudar a aliviar el dolor en personas con artrosis de rodilla de leve a moderada y en otras articulaciones, aunque por el momento no hay consenso sobre su eficacia entre las diferentes asociaciones médicas de reumatología, y sus beneficios están en entredicho.

A menudo, los suplementos se combinan con condroitina, otra sustancia que se encuentra de forma natural en nuestro cuerpo y que evita que otras enzimas del cuerpo degraden los componentes del cartílago articulatorio.

También se cree que el consumo regular de suplementos de glucosamina se asocia a niveles más bajos de inflamación, lo que teóricamente podría ayudar a reducir el riesgo de diversas enfermedades crónicas. 

Por otro lado, algunos estudios sugieren que la glucosamina puede ayudar a evitar la progresión de la osteoporosis al favorecer el crecimiento óseo, y también existen investigaciones preliminares que apuntan a que sus efectos antioxidantes podrían mejorar la salud ocular.

La dosis de glucosamina varía en función del objetivo, pero para el tratamiento de la artrosis de rodilla, uno de los usos más habituales, se suelen recomendar unos 500 miligramos de sulfato de glucosamina, tres veces al día.  

Alternativas a la glucosamina para vegetarianos

Los suplementos de glucosamina, como hemos dicho, suelen provenir de fuentes animales, principalmente de las conchas de marisco. No obstante, también hay suplementos de glucosamina aptos para veganos derivados de maíz fermentado o de un hongo llamado Aspergillus niger.

Conviene, a la hora de adquirirlos, comprobar si tienen certificaciones como la de The Vegan Society, que garantizan que pueden ser utilizados por personas veganas.

Hay otros suplementos vegetales como los de omega-3 vegetal o la curcumina, que pueden ayudar a aliviar los síntomas relacionados con el dolor articular y pueden ser una buena alternativa vegetal a los suplementos de glucosamina.

Por otro lado, hay diversos alimentos vegetales con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que pueden contribuir a mantener las articulaciones sanas, como la cúrcuma, los frutos del bosque, las coles o las nueces, entre otros.

Efectos secundarios de los suplementos de glucosamina

Los suplementos de glucosamina pueden tener efectos secundarios como estreñimiento, diarrea, somnolencia, dolor de cabeza, mareos, dolor abdominal o náuseas, y puede interactuar con algunos medicamentos.

También algunos estudios han sugerido que podrían afectar a los niveles de azúcar en sangre, aunque otros indican que no tiene un impacto significativo. Además, se cree que podría aumentar la presión intraocular y empeorar el glaucoma.

Es importante consultar a un médico antes de tomarla, en especial si tomas medicamentos, si tienes alergia al marisco o si tienes algún problema de salud, como diabetes, asma o glaucoma. También es indispensable contar con la opinión del especialista en caso de mujeres embarazadas o lactantes y niños.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?