La primavera es una época de grandes cambios para el organismo. Con ella llega el momento de salir del rígido cascarón creado en el invierno para soltar nuevos brotes y yemas como los árboles. Es tiempo de aumentar la actividad y respirar hondo. También de ganar flexibilidad y tolerancia tanto a nivel psíquico como orgánico,

Para disfrutar con plenitud de la estación hay que preparar el cuerpo y la mente para recibir la llegada de nuevos pólenes, nuevos retos y para aprender a decir “no” a la contaminación, a la rigidez y a todo lo que nos daña. Toca renovarse.

Aquí te proponemos un plan de renovación física, mental y emocional que pasa por adaptar el cuerpo y la mente a los cambios en el entorno y eliminar todo aquello que nos lastra. El plan consta de seis pasos:

1. Exponte más al sol en 4 fases

Ante el aumento de horas de sol conviene ir dejando que el cuerpo se exponga cada vez más al aire libre y al sol. La luz es el reloj biológico por excelencia y se erigirá para muchas plantas y animales en la señal de que ha llegado la hora de reproducirse y de brotar sin peligro.

Para que el organismo perciba también esta señal ayudará tomar cada día un poco más de luz y de sol y así evitar que se trastoque el reloj biológico ante una exposición brusca e irregular.

Hay que ser precavido, lo que no implica necesariamente recurrir a cremas protectoras. Para protegerse lo mejor es cubrirse. Los foto-protectores evitan la quemadura superficial, pero si se expone el cuerpo al sol sin entrenamiento previo las estructuras celulares internas modifican sus ritmos y su inmunidad generando problemas.

La naturaleza brinda la posibilidad de una exposición progresiva y pasarla por alto es poco recomendable. El método Rollier establece los tiempos de exposición al sol más adecuados.

  1. El primer día se tomará un primer baño de 10 minutos en los pies.
  2. El segundo será de 15 minutos en pies y de 10 en las pantorrillas.
  3. En el tercero se expondrá al sol la barriga durante 10 minutos, las pantorrillas 15 y 20 los pies.
  4. En el cuarto se tomará el sol en el pecho diez minutos, en la barriga 15, en las pantorrillas 20 y en los pies 25. Todo hasta llegar a una hora diaria de sol.

2. Depurar el cuerpo ayudando al hígado

En primavera el cuerpo, al igual que la naturaleza, experimenta una revolución. Es el momento de depurarse para ganar salud y frenar las manifestaciones negativas derivadas del cambio de estación. 

La primavera también pone en marcha los sistemas naturales del cuerpo para desintoxicarse y esta capacidad determina el nivel de salud del organismo.

Cada día estamos sometidos a tóxicos ambientales que hacen trabajar este sistema. Los tóxicos más importantes están en los residuos industriales, calefacción y coches. También estamos sometidos a la toxicidad de aditivos alimentarios, disolventes (materiales de limpieza, formaldehído, tolueno, benceno ... ), plaguicidas, herbicidas y otros tóxicos químicos que producen en el organismo síntomas físicos, psicológicos y neurológicos.

A veces no es necesario descubrir mediante complejos análisis el exceso de toxinas que se tiene. El exceso de peso, la litiasis biliar, el abuso del alcohol o el abuso de medicamentos son pruebas evidentes del mismo.

El organismo elimina estos tóxicos mediante su neutralización directa a través de la orina, heces, pulmones y a través de la piel. Lo que no puede eliminar se acumula en el tejido graso o en otros tejidos y puede ser causa de distintas patologías.

Según la medicina tradicional china el órgano que más trabaja en primavera es el hígado. El hígado lleva a cabo múltiples funciones desintoxicantes. Filtra la sangre y elimina en la bilis grandes cantidades de toxinas liposolubles. Además destruye con sus enzimas sustancias químicamente indeseables. Este proceso enzimático se conoce con el nombre de fase I y fase II.

Lacapacidad de desintoxicación hepática se puede mejorar con unas correctas medidas higiénicas y la primavera es el mejor momento para aplicarlas:

  • Para contribuir a la depuración hepática conviene estimular el intestino y regular la flora intestinal. Se puede conseguir tomando aguas minero-medicinales ricas en magnesio como las sulfatado magnésicas y tomando leches fermentadas con lactobacilos o vegetales como el chucrut.
  • El cuerpo se debe sincronizar con la naturaleza que también está en plena renovación y despierta a la vida. Además justo en esta época abundan las plantas que más ayudan a mejorar estos sistemas. Destaca entre ellas el cardo mariano. Se ha demostrado que uno de sus extractos, la silimarina, aumenta en un 30% la capacidad de desintoxicación hepática lo que protege de la intoxicación etílica. Disponemos de otras plantas como el diente de león.

Si queremos hilar más fino, podemos centrarnos en potenciar alguna de las dos fases de detoxificación hepática:

  • FASE 1 DE DESINTOXICACIÓN.  Se puede estimular tomando sustancias naturales no tóxicas como repollo, brécol, coles, naranjas, mandarinas, pero evitando el pomelo, que anula la fase. Se eliminan muchos fármacos de prescripción (anfetaminas, digitalis, pentobarbital), medicamentos que no requieren receta (paracetamol), cafeína, histamina, hormonas producidas internamente o aportadas externamente, benzopireno (carcinogeno y que se produce al asar la carne a la brasa con carbón), anilina (los colorantes amarillos), tetracloruro de carbono, insecticidas (como aldrin o heptaclor).
  •  FASE 2 DE DESINTOXICACIÓN. Es muy importante estimular bien esta fase tomando alimentos como col, naranjas, mandarinas, frutas ricas en vitamina C, ajo, cebolla, fuentes de fibra como peras, avena, manzanas y legumbres. Entre las plantas de primavera el diente de león, el cardo santo, los cardillos, los husillos, las acederas, la fumaria y el regalizSe eliminan sustancias como paracetamol, nicotina, organofosforados, insecticidas, epoxidos, (carcinógenos), benzoatos (conservante), aspirina, dopamina (neurotransmisor), epinefrina (hormona de las glandulas suprarrenales), histamina, tlouracilo (fármaco usado en el tratamiento del cancer), estrógenos, colorantes de anilina, cumarina (anticoagulante), paracetamol, metildopa (tratamiento Parkinson), sulfamidas (antibióticos), mescalina, morfina, diazepam, digitalis, sulfitos, compuestos del ajo.

 

    3. Ayuno de 3 días

    Este paso es un complemento del anterior y es que el ayuno es un gran método de desintoxicación y una de las maneras más rápidas de aumentar la eliminación de desechos y de estimular los procesos naturales de curación del cuerpo.

    Ahora bien, cuando se ayuna se debe ayudar al cuerpo a paliar la manifestación de las reacciones que se derivan de la desintoxicación. Conviene tener en cuenta, sobre todo si el cuerpo está muy cargado de toxinas o si se tiene una larga historia de exposición a toxinas hidrosolubles como algunos plaguicidas, que se sufrirán reacciones.

    Y es que, durante un ayuno, las toxinas almacenadas en las células grasas van siendo liberadas y penetran en el sistema nervioso. Se ha observado por ejemplo que el DDT que se moviliza durante el ayuno puede ser muy tóxico para el sistema nervioso. Esto se podrá evitar realizando un ayuno de tres días con zumos frescos en lugar de con sólo agua:

    Ayuno de 3 días con zumos

    Consiste en tomar cuatro zumos de 240-360 ml repartidos a lo largo de una jornada. Durante este tiempo el cuerpo comienza a liberarse de las toxinas almacenadas.

    • Toma zumos frescos de vegetales y frutas que sean ricos en vitamina C y mejor de cultivo biológico.
    • Antes de acostarse tomar 1 o 2 cucharadas de fibra hidrosoluble presente en cáscaras de semillas de psyllium, goma guar o salvado de avena.
    • Si el organismo está sobrecargado de toxinas, tomar silimarina o tres infusiones de cardo mariano al día.
    • Es mejor realizar el ayuno un fin de semana para descansar y poder hacer entre una o dos siestas a lo largo del día.
    • Para prepararse, la comida del día antes de iniciar el ayuno debe estar compuesta de vegetales y frutas únicamente.
    • Beber mucha agua y evitar el café. Las infusiones pueden ser de ayuda siempre que no se endulcen.
    • A la hora de romper el ayuno hay que reintroducir los alimentos sólidos gradualmente y en porciones limitadas. Conviene comer despacio, masticar bien y tomar alimentos a temperatura ambiente.
    • Las frutas y verduras de la primavera seguirán estimulando esa capacidad de desintoxicación del organismo. Según la medicina tradicional china el sabor de la primavera es el ácido propio de los cítricos como limones, naranjas (que no el pomelo) y verduras como diente de león, acedera, achicoria y cardillos. Hay que optar por ellos.

    Beber zumos frescos reduce algunos efectos secundarios asociados al ayuno a base únicamente de agua como el aturdimiento, el cansancio y los dolores de cabeza. Mientras se sigue un ayuno con zumos se experimenta un aumento de la sensación de bienestar, una energía renovada, más claridad de pensamiento y sensación de limpieza.

    Ayunar implica también moverse y descansar

    Resulta muy recomendable hacer ejercicio durante el ayuno. Lo más idóneo es realizar paseos cortos o estiramientos ligeros: los ejercicios fuertes pueden forzar al cuerpo e inhibir los procesos de reparación y eliminación.

    El descanso es otro de los aspectos más importantes del ayuno. Por eso conviene realizarlo en días en que se pueda hacer una o dos siestas, aunque después se tendrá menos sueño de noche. La temperatura corporal suele bajar y disminuye la tensión arterial, el pulso y la frecuencia respiratoria, medidas que indican un enlentecimiento de la tasa metabólica. Se recomienda abrigarse.

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    4. Proteger y estimular la piel 

    En primavera aumenta la eliminación de sustancias tóxicas a través de la piel y estallan con fuerza acné, psoriasis, eczemas o dermatitis atópicas. Por ello la piel necesita más que nunca depurarse:

    • Unos de las mejores acciones desintoxicantes que pueden llevarse a cabo es disfrutar del agua a través de buenos lavados y de un baño que ayude a limpiar la piel. 
    • Ayudará también en esta depuración estimular la piel con el rascado y la frotación del cuerpo. Se pueden realizar estas acciones aprovechando para ejecutar un pequeño masaje después del baño.
    • Hay que procurar que los tejidos que estén en contacto con la piel sean naturales, es decir, de algodón, lino, cáñamo o seda. De esta forma la ropa no impedirá la correcta respiración de la piel 

    5. Toma medidas para prevenir las alergias

    Si no se ha llevado a cabo una buena adaptación y desintoxicación, el contacto con la contaminación o nuevos tóxicos pueden desencadenar más fácilmente reacciones alérgicas como la eliminación de moco y de secreciones. Se trata de reacciones corporales que intentan actuar como crisis depurativas.

    En el ámbito individual esto vuelve a plantear el significado de la alergia como medio de adaptación y de tolerancia inmunitaria. En este sentido hay que señalar que tanto el ayuno como el uso de plantas medicinales como la perpetua, la fumaria o el llantén ayudarán a controlar y a regular la crisis alérgica. A nivel social lleva a preguntarse si no se está contaminando demasiado el medio ambiente.

    6. Estimula tus pulmones trabajando la respiración

     Las yemas de los árboles van a hacer brotar las hojas y con ello aumentará la concentración de oxígeno. Es hora de respirar profundo y de entrenar la respiración realizando las inspiraciones siempre por la nariz.

    Para estimular la respiración el primer ejercicio será el simple hecho de tomar conciencia de ella. Eso lleva automáticamente a hacerla más profunda.

    También se puede aumentar la capacidad de los pulmones entrenando dos tipos de respiración que se dan en procesos patológicos respiratorios. En este caso se imita la enfermedad antes de que se produzca, ya que el cuerpo produce estas respiraciones cuando está enfermo con la intención de mejorar el pulmón.

    • Una de estas respiraciones es la respiración entrecortada. Consiste en entrecortar consciente y bruscamente en varias ocasiones la inspiración de aire para después expulsarlo de los pulmones suavemente y sin obstáculos.
    • La respiración de Bouchut consiste en inspirar largamente. Después se retiene el aire un poco para soltarlo rápidamente. Para llevar a cabo un buen entrenamiento hay que hacer una inspiración de unos 24 segundos, una retención de 2 y una espiración de unos 4 segundos. Pero tampoco está mal si se hace de forma natural y sin contar.

    7. Desentumecer y oxigenar los músculos

    En primavera la naturaleza brinda otros elementos que contribuirán a fomentar la renovación del organismo. El día dura más y gracias al buen tiempo se pasan más horas al aire libre, lo que ofrece la posibilidad de hacer ejercicio.

    • Andar deprisa o correr despacio serán los ejercicios más indicados. Su práctica aumenta la oxigenación del organismo y si el ejercicio y la oxigenación están bien dosificados se estimula la saludable y fundamental producción de antioxidantes.
    • El aumento del calor favorece la sudoración que facilita la eliminación de toxinas. Se puede inducir con baños calientes o saunas, pero el sudor del ejercicio aún destila más toxinas.
    • Será muy bueno incluir en la dieta yemas y brotes de plantas como el grosellero negro para mejorar el movimiento articular. Otras yemas como las de pino mejorarán la respiración, a la vez que estimulan la psique contribuyendo a ahuyentar la depresión y la astenia propias de la primavera.