Primavera con salud

6 afecciones primaverales y sus 6 soluciones naturales

El aumento de la luz y del calor trae consigo una bocanada de vitalidad pero puede ocasionar también algunas dolencias. ¿Cómo tratarlas de forma suave y eficaz?

Rosa Guerrero
Rosa Guerrero

Naturópata

Cuando estamos en armonía, el cambio de ritmo que comporta la primavera implica el resurgir de su fuerza vital. Sin embargo, muchas personas sienten que su salud empeora.

¿A qué se debe? ¿Por qué aparecen múltiples patologías precisamente durante esta radiante estación?

El incremento de las horas de sol incide también en las hormonas: aumenta la producción de feromonas y de serotonina, pero disminuye la melatonina. Nos sentimos más alegres, más energéticos, con ganas de emprender proyectos.

La primavera ofrece cada año la oportunidad de "volver a empezar". Al igual que la savia recorre los troncos de los árboles y los hace brotar, dejemos que la energía de la nueva estación nos renueve por dentro y nos permita disfrutar de un nuevo año con salud y vitalidad.

Según la medicina tradicional china en primavera prevalece la energía del elemento Madera, que asciende desde las raíces y hace crecer las ramas. En el cuerpo humano se relaciona estrechamente con el hígado y la vesícula biliar.

Para sincronizarnos con esos impulsos debemos cuidar la salud en cada época del año. Si los desequilibrios se acumulan, el organismo será más sensible a los cambios del mundo exterior.

Todo síntoma externo suele ser la manifestación de un desequilibrio interno. Se trata de la punta de un iceberg cuyas raíces se extienden bajo la superficie. La primavera solo es el detonante que produce el deshielo de ese témpano.

Los alimentos y las vibraciones energéticas de las plantas están ahí para sanarnos y gozar de ellos. La naturaleza brinda múltiples remedios que ayudan a sintonizar con ella. Solo hemos de parar por unos momentos nuestro ajetreado ritmo de vida y escuchar lo que nos dice.

Aprender a escuchar el cuerpo permite comprender sus necesidades y corregir las circunstancias que desencadenan los ataques de alergia, las erupciones en la piel, la irritabilidad o el cansancio pertinaz.

A continuación veremos las afecciones más comunes en primavera y qué remedios naturales ayudan a devolver el equilibrio al organismo.

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Astenia primaveral: combatir el cansancio

Una de cada diez personas sufre en mayor o menor medida astenia primaveral. Este trastorno se caracteriza por un profundo cansancio, una tristeza inexplicable y debilidad muscular.

Detrás de esta patología tan inespecífica suele haber desequilibrios nutricionales, disfunciones orgánicas y problemas psicoemocionales que deben corregirse para evitar la reaparición cíclica de los síntomas.

Plantas medicinales para tener más energía

Quienes sufren astenia en primavera y otoño deberían tomar durante esas épocas alguna planta adaptógena y reforzar sus sistemas nervioso e inmunitario. Las más adecuadas son:

Complementos nutricionales para la astenia primaveral

  • Coenzima Q-10 (30-60 mg diarios)
  • Complejo de vitaminas B (1-2 cápsulas diarias)
  • Vitamina C (1-3 g diarios)
  • Jalea real (una ampolla diaria)
  • Hierro orgánico (20- 30 mg al día) si hay anemia ferropénica,
  • Aminoácidos L-taurina y L-metionina (500 mg de cada uno de ellos, dos veces al día), ya que intervienen en la producción energética de las mitocondrias.

Homeopatía

No existe un tratamiento concreto para la astenia, ya que se trata de un proceso de adaptación del organismo, no de una enfermedad. Pero algunos remedios homeopáticos pueden ayudar:

  • Acidum phosphoricum 9 CH o Kalium phoshoricum D6. Son buenos remedios para el cansancio intelectual. 3 gránulos, tres veces al día.
  • Avena sativa TM y Alfalfa TM. 15 gotas antes de las comidas revitalizan y aportan energía.

Dieta para adaptarse a la primavera:

  • Ingerir alimentos que contengan vitamina B (levadura de cerveza, cereales integrales) y vitamina C (naranjas, kiwis, acerolas).
  • Incorporar a la dieta productos energéticos como dátiles, frutos secos y legumbres.
  • Reducir las grasas y moderar las proteínas.

Conjuntivitis: cómo tratarla

En primavera las conjuntivitis son más frecuentes. Cuando aparece la afección es importante no rascarse los ojos y utilizar siempre un pañuelo de papel limpio. En caso de alergia al polen se aconseja utilizar gafas de sol en exteriores.

Es importante combinar el tratamiento interno, prescrito según la causa que ha originado la inflamación, con cuidados locales a base de lavados y aplicación de compresas.

Plantas más indicadas:

  • Aciano. Desinflama el globo ocular. Se elabora una decocción de las flores y se aplica sobre los ojos en forma de compresas, baños oculares o gotas.
  • Eufrasia. Antiséptica y antiinflamatoria. Se puede usar su infusión para realizar lavados oculares o como colirio.
  • Hierba de San Roberto. La decocción de esta planta es muy útil cuando la mucosa conjuntival presenta abundante secreción y legañas.
  • Manzanilla. Los lavados con su infusión tienen un efecto cicatrizante, emoliente y antiséptico.
  • Zanahoria. Comer abundantes zanahorias, crudas o en zumo, fortalece e hidrata las mucosas oculares.

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Plantas para curar la conjuntivitis

Homeopatía para la conjuntivitis

Los remedios se eligen en función de la causa que dio lugar a la conjuntivitis, así como de los síntomas. Se empezará con 3 gránulos del remedio cada hora y se espaciarán las tomas en función de la mejoría.

  • Belladonna 7 o 9 CH. La irritación aparece de forma súbita, hay fotofobia, dolor intenso y ardor.
  • Apis mellifica 15 CH. Aparece hinchazón alrededor de los párpados, dolor ardiente como pinchazos que mejora con frío local.
  • Euphrasia 5 CH. Enrojecimiento, sensación de quemazón e impresión de tener un cuerpo extraño en el ojo. Intenso lagrimeo irritante que se agrava con la luz y en un ambiente caldeado.
  • Pulsatilla 9 CH. Lagrimeo amarillento no irritativo. Los síntomas empeoran en un ambiente caluroso y mejoran con el aire fresco.
  • Allium cepa 9 CH. Los ojos están llorosos pero no hay irritación. Es el más indicado en conjuntivitis alérgica.

Trastornos dermatológicos: prevenir y depurar

Eccemas, prurito, forúnculos, hongos, brotes de acné o psoriasis son muy comunes en primavera. Quienes sufren estas patologías a menudo presentan un terreno alérgico y con carencias en ácidos grasos esenciales.

Si a ello se añade un acúmulo de toxinas, la piel actuará como sistema auxiliar para ayudar a su eliminación. Se impone una depuración interna, equilibrar el terreno para mitigar las manifestaciones alérgicas y nutrir el organismo para evitar carencias.

La piel, además, es la prolongación del sistema nervioso, por lo que las alteraciones emocionales se reflejan en ella.

Plantas más indicadas:

  • Raíz de bardana. Extracto líquido: 15 gotas, tres veces al día. Corrige los mecanismos inflamatorios.
  • Alcachofera, cardo mariano, diente de león o desmodium. En cápsulas (500 mg tres veces/día) o en extracto (15 gotas, tres veces/día), estas plantas ayudan a mejorar las funciones hepáticas.
  • Aloe vera, caléndula o manzanilla. Aplicadas tópicamente calman y regeneran la piel.
  • Árbol de té. Ideal para el tratamiento tópico de afecciones por hongos.

Oligoterapia para problemas dermatológicos

Manganeso, cobre, cinc, azufre y silicio son buenos aliados de la piel. Las dosis de las ampollas variarán en función de cada patología.

Complementos nutricionales para cuidar la piel

  • Aceite de onagra o borraja(500-1.500 mg)
  • Aceites ricos en omega-3 (500-1.500 mg)
  • Vitamina E (400 UI)
  • Betacarotenos (30.000 UI diarias)
  • Vitamina C (1-3 g diarios)
  • Probióticos (2-4 cápsulas diarias)
  • 500 mg dos veces al día de aminoácidos azufrados (metionina, cisteína, taurina y glutatión)
  • Levadura de cerveza y germen de trigo (500 mg o una cucharada sopera tres veces/día).

Homeopatía para problemas en la piel

Existen remedios útiles para mitigar los síntomas, pero un homeópata debería prescribir un tratamiento de fondo. Se tomarán 3 gránulos dos o tres veces al día, espaciando las tomas según se observe mejoría.

  • Belladonna 9 CH. Cuando la piel está roja, caliente e inflamada.
  • Apis 9 CH. Inflamaciones y vesículas ardientes de aparición súbita que mejoran con la aplicación de frío local.
  • Urtica Urens 9 CH. Dermatitis que provocan picor urente. Muy útil cuando aparece por contacto con ortigas
  • Histaminum 9 CH. Si la causa es una alergia.
  • Sulfur 9 CH. Limpia la piel y ayuda a eliminar las toxinas.
  • Psorinum 15 CH. Reequilibra terrenos atópicos.

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Gastroenteritis y gastritis de primavera

Ambas patologías se manifiestan por la inflamación de la mucosa gástrica.

Ahora bien, mientras que la gastroenteritis remite una vez el organismo elimina la fuente de intoxicación, la gastritis suele ser un proceso crónico y está causada por malos hábitos alimentarios o el consumo habitual de sustancias agresivas para el estómago.

Las personas que padecen gastritis así como úlceras duodenales suelen sufrir una agravación de sus síntomas en primavera.

Infusiones que alivian el dolor de estómago

Mientras dura la fase aguda de la enfermedad y hasta que se reinicia la ingesta de alimentos sólidos puede tomarse como bebida la infusión o decocción de cualquiera de las siguientes plantas:

  • Malvavisco: actúa como antiinflamatoria y suavizante.
  • Ratania: astringente y antiinflamatoria.
  • Epilobio o hierba de San Antonio: corta la diarrea y hace desaparecer el malestar abdominal.
  • Nogal: resulta astringente y se considera un tonificante digestivo.
  • Salicaria: antidiarreica, especialmente útil cuando hay emisión de sangre.
  • Zarzamora: astringente y antidiarreica.

Oligoterapia para gastritis y gastroenteritis

  • Cobre o Manganeso-Cobre (en personas delicadas y muy reactivas), 1-3 ampollas diarias si hay infección.
  • Sulfur, 1-2 ampollas diarias para limpiar y regenerar las mucosas.

Homeopatía para problemas de estómago e intestinales

Para la fase aguda existen medicamentos homeopáticos útiles. Se tomarán a la 9 o 15 CH, 3 gránulos cada hora, espaciando las tomas según se observe mejoría.

  • Arsenicum album. El remedio por excelencia para una intoxicación alimentaria.
  • China rubra. Para la distensión abdominal, gran flatulencia y emisión de heces deshechas.
  • Veratrum album. Los síntomas son muy similares a los de Arsenicum (vómitos y diarrea simultáneos) pero con colapso, mucha debilidad, sensación de frío y fuerte deshidratación.
  • Colocynthis. Cuando los vómitos y diarreas bruscas se acompañan de fuertes dolores abdominales con calambres y retortijones.
  • Mercurius corrosivus. Es el más indicado para las inflamaciones agudas por infecciones puntuales que cursan con dolor y heces sanguinolentas.

Suplementos para el sistema digestivo:

  • Cúrcuma (500 mg diarios) para desinflamar las mucosas;
  • Glutamina (500 mg, tres veces al día) y betacarotenos (50.000 UI, dos veces al día) durante cuatro semanas para regenerar las células epiteliales del estómago y del intestino;
  • Vitamina E (200 UI 3 veces/día) y probióticos (4 cápsulas diarias) para ayudar a repoblar la flora intestinal.

Dieta para la gastritis

Durante las primeras 24 horas, se aconseja tomar solo caldos ricos en sales minerales, zumo de limón diluido en agua y tisanas de plantas medicinales de acción astringente y antiinflamatoria.

Una vez pasada la fase aguda es recomendable seguir durante los próximos días una dieta suave, con alimentos antiinflamatorios de la mucosa intestinal, como la leche de almendras, el arroz hervido, las manzanas, el membrillo, los plátanos y las zanahorias.

Problemas circulatorios al subir las temperaturas

Con la llegada del calor, que dilata los vasos sanguíneos, muchas personas notan las piernas más cansadas, hormigueos, tobillos hinchados, capilares rotos, incluso dolor en las extremidades.

Hábitos preventivos para evitar las piernas cansadas

  • Caminar cada día una media hora y subir siempre las escaleras a pie.
  • Practicar alguna actividad física. Los ejercicios más indicados para favorecer el retorno venoso son andar, montar en bicicleta, nadar y bailar.
  • Evitar en lo posible cruzar las piernas al permanecer sentado.
  • Cuando sea posible, realizar un masaje ascendente con unas gotas de aceite de almendras o de oliva.
  • Evitar zapatos con tacón muy alto, prendas ceñidas y calcetines apretados.
  • Mantenerse en un peso adecuado.
  • Aplicarse chorros alternos de agua fría y tibia en las extremidades.

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Plantas medicinales: infusiones y cremas para la circulación

Algunas plantas medicinales ayudan a mejorar la circulación sanguínea. La dosis habitual es de dos tazas diarias, 15 gotas tres veces al día o 1-2 g si se prefiere en extracto seco. También pueden aplicarse localmente en forma de crema.

  • Castaño de indias. Contiene escina y flavonoides, dos sustancias que combaten la fragilidad capilar.
  • Hamamelis. Posee un efecto antiinflamatorio y antioxidante. Aumenta la elasticidad del tejido venoso.
  • Vid roja y rusco. Tonifican las paredes de las venas, ejercen una acción antiinflamatoria y disminuyen la permeabilidad de los vasos sanguíneos.

Homeopatía para problemas de circulación

Los siguientes remedios ayudan a prevenir problemas de insuficiencia venosa. Hay que empezar a tomarlos antes de que llegue el calor.

  • Aesculus hippocastanum 9 CH. Muy eficaz en caso de hemorroides.
  • Vipera 9 CH a 30 CH. Cuando hay varices inflamadas y dolorosas.
  • Pulsatilla 9 a 30 CH. Si hay edemas.
  • Calcarea fluorica D6 y Silicea D6. Flexibilizan y refuerzan las paredes de los vasos sanguíneos.

Dieta para mejorar la circulación

  • Evitar el estreñimiento tomando fibra y probióticos
  • Reducir los alimentos grasos y fritos
  • Tomar frutas con bioflavonoides y antocianinas: piña, arándanos, cerezas, moras, etc.

Fiebre del heno o rinitis estacional: prevención

Cada vez más personas sufren la llamada rinitis alérgica estacional, un trastorno del sistema inmunitario. La medicina natural lo aborda desde la raíz, previniendo los síntomas y ayudando al cuerpo a recuperar su equilibrio.

Dieta

Para tratar una alergia es fundamental modificar la dieta, ya que las toxinas metabólicas sobrecargan el hígado y el intestino y agravan los síntomas.

Dos meses antes del inicio de la primavera se aconseja una dieta rica en hortalizas crudas, además de cebollas, ajos y rábano rusticano, junto a alimentos probióticos y prebióticos que eviten el estreñimiento.

Los aceites vegetales de primera presión en frío y algún suplemento que contenga magnesio (400 mg diarios) y vitaminas del grupo B (especialmente la B6) son útiles.

También es recomendable un buen complejo antioxidante para proteger las mucosas del ataque de los radicales libres. Es importante que contenga flavonoides, especialmente quercitina (500-1.500 mg), por su acción antialergénica y antiinflamatoria.

Los alimentos con muchos aditivos contienen moléculas proalergénicas, especialmente la tartrazina (E102), los colorantes amarillos (E105 y E110), los benzoatos (E2190 a E219) y los sulfitos (E221 a E227), por lo que es muy importante evitarlos.

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Oligoterapia

Dos meses antes de los síntomas, a días alternos, pueden tomarse manganeso y azufre en ampollas de oligoterapia.

Homeopatía

Todos estos remedios sintomáticos son muy efectos. Se tomarán 3 gránulos cada 15-20 minutos cuando se presenta un ataque o 5 gránulos dos veces al día como preventivo.

  • Allium cepa 9 CH para la rinorrea acuosa
  • Blatta 5 CH e Ipeca 9 CH si la crisis provoca un ataque de asma con tos espasmódica y estertores
  • Sabadilla 9 CH cuando hay picor de garganta
  • Nux vomica 9 CH para los estornudos matinales
  • Poumon Histamine 15 CH si la alergia afecta al aparato respiratorio en general.

Pero para curar la alergia es imprescindible realizar un tratamiento personalizado de fondo con ayuda de un buen homeópata.

Dieta para adaptarse al cambio de estación

En una alimentación natural, el placer de comer puede congeniarse con la obtención de los nutrientes adecuados en cada estación.

Mantener los hábitos de alimentación invernal puede contribuir a que una persona se sienta pesada e incluso a disgusto a nivel anímico. La primavera es el momento de abrir, limpiar y purificar el organismo de forma gradual para liberarlo de los excesos del invierno.

Algunas verduras y frutas ayudan a preparar al organismo para recibir el buen tiempo. Para integrar este cambio en nuestra dinámica cotidiana pueden seguirse las siguientes pautas:

  • Cereales más ligeros. Siempre es mejor hervir los cereales que utilizar la olla a presión, pero al aumentar el calor es bueno además disminuir el consumo de avena y bulgur (trigo partido) para incrementar el de mijo, arroz y quinoa, más ligeros e igualmente nutritivos. Con ellos pueden elaborarse atractivas ensaladas con hortalizas del tiempo.
  • Menos carne. Para favorecer la depuración hepática se puede moderar la ingestión diaria de proteínas. Si se ha acumulado un exceso de toxinas, pueden eliminarse durante un par de meses las proteínas cárnicas y consumir pescado y proteínas vegetales. Las verduras de toda clase, sobre todo las ligeramente amargas y picantes, son excelentes depuradores.
  • Berro, diente de león, hojas de rabanitos, nabo, puerro, alcachofa, remolacha, germinados o apio no deben faltar en los menús de primavera.
  • Aceites y grasas. Hay que emplear los aceites con moderación. Es recomendable sustituir durante unas semanas los fritos por salteados cortos, e incrementar la ingesta de aceites crudos de primera extracción en frío.
  • Manzanas y peras –crudas o en compota– son ideales para preparar el organismo de marzo a mayo, y favorecer la transición hacia la gran variedad de frutas sabrosas y refrescantes que llegan a medida que el verano se acerca. La fruta tiene el efecto energético de "enfriar" el cuerpo según las medicinas orientales.

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